• Miércoles, 24 de Enero de 2018

LOS VOTANTES CASTIGAN “SU INACCIÓN”

Dolors Montserrat, Premio Corazón de Piedra 2017

Otorgado por la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, su candidatura ha recibido el 47% de los votos emitidos, frente a las otras dos candidaturas: el equipo económico de Ciudadanos (32%) y la ex defensora del Pueblo, Soledad Becerril (19%).

Dolors Montserrat, durante una comparecencia en el Congreso.
Dolors Montserrat, durante una comparecencia en el Congreso.

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, recibirá el Premio Corazón de Piedra 2017 otorgado por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, tras recibir la mayoría de los votos emitidos por sus asociados y simpatizantes.

De los 328 votos emitidos, el 47% han ido para la candidatura de Montserrat, seguida de la del Equipo Económico de Ciudadanos (32%) y de la ex defensora del Pueblo, Soledad Becerril (el 19 %).

De esta forma los votantes han castigado la “inacción de la ministra”, que según esta asociación “no ha tomado una sola medida que recupere todo el deterioro que el Gobierno del que forma parte ha producido en algunos de los ámbitos más sensibles de la protección social. Ni una sola recuperación en los numerosos recortes a la Ley de la Dependencia, donde su Ministerio sigue enrocado en declararse insumiso incumpliendo ese mandato democrático que todo Gobierno debe respetar: cumplir y hacer cumplir las Leyes”.

Por todo ello, no han dudado en calificarla de “Insumisa, desleal, insensible e incapaz de comprender el sufrimiento de las personas en situación de dependencia y de sus cuidadores”, lo que sin duda la convertía en la mejor candidata para recibir el Corazón de Piedra 2017.

Se trata de la segunda ministra de Sanidad y Servicios Sociales que obtiene este premio, ya que también fue otorgado por su predecesora Ana Mato, en 2013.

En cuanto a la segunda candidatura más votada, la del equipo económico de Ciudadanos, la Asociación consideraba que se merecía el premio por su apoyo al Gobierno para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado 2017, “ya que sin la modificación del Nivel Mínimo de financiación lo mismo daban 100 que 1.000 millones más, porque nunca llegarían a ejecutarse, es decir; a transferirse a las CC.AA.  No cabe excusa. O fueron torpes o fueron insensibles. Siguen sin ver que la actividad económica relacionada con los servicios sociales de atención a las personas dependientes es inversión social también desde el punto de vista de la contabilidad pública”.

Otra de las que se merecía el premio, según la Asociación era la ex Defensora del Pueblo, Soledad Becerril que ejerció este cargo entre 2012 y 2017, “años de recortes inmisericordes, que dejaron a muchas personas en situación de auténtico desamparo durante los peores años de la crisis. Y durante los que no levantó la voz contra estas dejaciones del Gobierno de España, mostrado mucha más fidelidad hacia sus congéneres de partido que hacia las personas que sufrían sus desmanes.

Esto supone, según apuntan una dejación de sus responsabilidades con quienes fueron desamparados en los momentos de mayor intensidad, pasividad ante los recortes de las leyes de carácter más social, e insensibilidad ante la utilización de la pobreza como espectáculo vergonzante, razones más que suficientes para recibir este galardón”.

En el año 2016, recibieron este galardón,  los 36 ayuntamientos considerados “pobres en inversión social”; en 2015, el presidente de Gobierno, Mariano Rajoy; y en 2014, Dolores de Cospedal, por entonces presidenta de la Junta de Castilla-La Mancha.