• Miércoles, 20 de Junio de 2018

EN VIZCAYA SEGÚN EL ESTATUTO DE LAS PERSONAS CUIDADORAS ELABORADO POR LA DIPUTACIÓN

Los cuidadores familiares de Dependientes podrán cotizar y ahorrar para su jubilación

El Estatuto de las Personas Cuidadoras de Dependientes de la Diputación de Vizcaya contempla entre otras novedades la creación de una Entidad de Previsión Social Voluntaria ESPV, que permita cotizar y ahorrar a los cuidadores para su jubilación; además de un plan de formación, de atención personalizada y plan de descanso al cuidador.

Presentación Estatuto de las Personas Cuidadoras.
Presentación Estatuto de las Personas Cuidadoras.

Los cuidadores familiares de Dependientes podrán cotizar y ahorrar para la jubilación, según recoge el Estatuto de las Personas Cuidadoras elaborado por la Diputación de Vizcaya. Una medida con la que se quiere compensar las aportaciones a sistemas de previsión de las personas cuidadoras, para ello la Diputación pondrá en marcha una Entidad de Previsión Social Voluntaria-EPSV antes de final de año según anunció el diputado general de Vizcaya, Unai Rementeria: "vamos a ayudarles a que coticen, a que ahorren para su jubilación, como el resto de los trabajadores. La Diputación va a completar la aportación que estas personas hagan y va a pedir que sean incluidas en la Seguridad Social porque están haciendo una labor social fundamental".

Esta es una de las novedades que incorpora este Estatuto, además de la implantación de forma progresiva de una serie de medidas de responsabilidad pública con el objetivo de reconocer, apoyar  y  mejorar la labor de las personas que cuidan a otras. Antes de final de año se realizaran campañas de información, apoyo, formación, ergonomía, vigilancia de la salud y respiro para cuidar a quien cuida.

Un plan en el que la Diputación invertirá para su ejecución, 3,7 millones de euros al año.

En Vizcaya hay registradas actualmente 17.491 personas beneficiarias de la Prestación Económica por Cuidados en el Entorno Familiar (PECEF) lo que, supone que hay al menos otras tantas personas cuidadoras informales de personas en situación de dependencia.

Actuaciones y Objetivos del Estatuto de las Personas Cuidadoras:

1.- Promover el reconocimiento administrativo y legal de los cuidados informales, para ello antes de verano está prevista la aprobación, en consejo de gobierno, del decreto foral que regulará las medidas recogidas en el Estatuto de las Personas Cuidadoras de Vizcaya.

2.- Compensar las aportaciones a sistemas de previsión. La articulación de mecanismos de previsión social complementaria a favor de las personas cuidadoras supone un paso decidido hacia el reconocimiento y avance de las labores de cuidado. En este sentido se enmarca la propuesta de creación de la previsión social voluntaria de las personas cuidadoras, mediante una aportación voluntaria de la persona cuidadora, complementada por una aportación adicional de la Diputación.

El régimen de aportaciones previsto contempla que la institución foral realizará una aportación a favor de la persona cuidadora en el entorno familiar que será de 15 euros mensuales para las personas cuidadoras de personas con dependencia reconocida Grado I, y de 20 euros mensuales para las personas cuidadoras de personas con dependencia de Grados II o III. Estas aportaciones estarán condicionadas a la aportación de la misma cuantía por la persona cuidadora, que se podrá acreditar o autorizar a realizar mediante la retención de la Prestación por Cuidados en el Entorno Familiar de un importe equivalente a la cantidad comprometida por la Diputación.

La incorporación a este sistema (autorización y aportación) será voluntaria, a realizar de forma expresa por la persona cuidadora, y se pondrá en marcha a partir del 1 de enero de 2019.

3.- Desarrollar un servicio integral de información y apoyo a las personas cuidadoras, para ello introducirá, de manera progresiva, la figura de coordinador de caso o persona de referencia en la administración de la persona beneficiaria de la prestación para cuidados en el entorno familiar y su persona cuidadora principal. Este o esta profesional, llevará a cabo una intervención integradora coordinada y continuada dirigida a identificar las necesidades, diseñar un plan de intervención y coordinar las actividades con los profesionales y servicios implicados en la atención a la persona en situación de dependencia y a su persona cuidadora.

Se realizará un primer análisis piloto en la comarca de Durangaldea, una zona de tamaño medio, que cuenta con núcleos rurales y urbanos con 1.557 personas cuidadoras.

Para ello, dos profesionales de la Diputación desplegarán la actividad a distancia, o in situ, en el domicilio o en la oficina GERTU de Durango. El primer nivel de atención será telefónico, para pasar a nivel secundario, cuestiones de mayor complejidad, que incluso puedan necesitar de entrevistas o valoraciones personales, en oficina, centro de atención o domicilio. Su trabajo servirá de pilotaje para su posterior extensión.

4.- Impulsar la formación y recualificación profesional de las personas cuidadoras. A partir de septiembre se pondrá en marcha Zaintza Eskola, donde se informará y formará a la persona cuidadora sobre los principales aspectos del cuidado y sobre los recursos sociales y comunitarios para la atención de las personas con dependencia. Las sesiones, que rotarán por las nueve comarcas (de servicios sociales) de Vizcaya, constarán de cinco módulos que se impartirán a las personas cuidadoras en centros de día de la red foral, mientras las personas en situación de dependencia estarán cuidados por profesionales del centro de día.

Esta formación y las competencias adquiridas, progresivamente, se irán acreditando, de forma que puedan servir a las personas cuidadoras para el desarrollo de una futura labor profesional en el sector.

Además, se va a desarrollar la aplicación tecnológica ZaintzAPP. Consiste en una aplicación móvil para recibir consejo sobre cuidados, videos, comunicaciones de Zaintza Eskola y establecer un canal directo de contacto con la persona coordinadora de caso. Está previsto su desarrollo durante el segundo semestre de este año, para ponerla en funcionamiento en 2019.

5.- Promover la seguridad y ergonomía de las labores de cuidado, con el objetivo de minimizar los riesgos para la salud que puedan producir el cuidado informal de las personas. Para ello se va a desarrollar durante dos meses un pilotaje que incluya 90 revisiones médicas que permitan conocer las patologías más frecuentes consecuencia del cuidado. Con la información obtenida, se implementarán elementos de prevención y ergonomía del cuidado, tales como ayudas técnicas para la movilización, formación, descanso, apoyo profesional… con el objetivo de monitorizar y prevenir las consecuencias del cuidado en las personas cuidadoras.

Igualmente, para paliar el desgaste físico que entraña la labor cotidiana de asistencia a las personas con dependencia, las personas cuidadoras tendrán acceso a productos de apoyo que les asistan en el cuidado de la persona dependiente y garanticen su mejor ergonomía. Para ello se adaptará el Decreto de ayudas GIZATEK, convirtiendo también en beneficiarias de las ayudas a las personas cuidadoras.

6.- Garantizar el descanso periódico de las personas cuidadoras. Todas las personas cuidadoras adheridas al estatuto tendrán derecho a disfrutar de un periodo de descanso, en las condiciones que se regulen al efecto. Junto a la posibilidad de estancias en Centros de Día de fin de semana, se dará un paso adicional para garantizar el acceso de la persona en situación de dependencia a estancias temporales de 15 días al año, financiadas mediante Prestaciones Vinculadas al Servicio residencial en la red de foral de residencias.

Perfil de las personas cuidadoras de Vizcaya

Más del 80% de las personas demuestran la clara voluntad de permanecer en su casa incluso cuando se encuentren en situación de dependencia y requieran de cuidados de otras personas, que, en la mayoría de los casos, son familiares directos, y principalmente mujeres.

El perfil de la persona cuidadora, en una primera aproximación, arroja la siguiente imagen: mujer (65%) de 61 años de edad; cónyuge o hija, que cuida de una persona con dependencia (principalmente grado II; 37%) de 71 años de edad.

Sin embargo, una mirada más en detalle de las personas cuidadoras, ofrece matices que dejan bien a las claras los diferentes perfiles de las personas cuidadoras.

Atendiendo al parentesco de la persona cuidadora con la persona dependiente, se trata en su mayoría de hijas (41,55%) o cónyuges (31,32%), fundamentalmente mujeres. La edad varía en función del vínculo, siendo los y las cónyuges las más mayores (74,9 años) y los padres y las madres que cuidan de sus vástagos (16,68%) los más jóvenes (50,84 años).