• Miércoles, 22 de Agosto de 2018

SENTENCIA DE UN JUZGADO DE LEÓN

Se puede reducir la jornada para cuidar a un familiar mayor

Un juzgado de León reconoce a una trabajadora el derecho a reducir su jornada para hacerse cargo del cuidado de su suegra, de 87 años, que ya no podía valerse por sí misma.

La empleada, que trabajaba de lunes a sábado en turnos rotativos de mañana y tarde, solicitó a su empresa una reducción de jornada a 34 horas semanales distribuidas en el turno de mañana de lunes a viernes, según publica el diario Cinco Días. La mujer tiene a su cuidado a su suegra, de 87 años, que no puede valerse por sí misma. El esposo realiza guardias reiteradas a lo largo del año, debiendo estar disponible las 24 horas del día durante las mismas para desplazarse por tiempo indeterminado.

Ante la negativa de la compañía, acudió a los tribunales alegando que se estaba produciendo una discriminación por razón de sexo y cuestionó que a ella no se le permitiera una medida que sí se había concedido a otras compañeras para el cuidado de sus hijos.

La resolución judicial recuerda que el Estatuto de los Trabajadores contempla como causa de reducción de jornada por motivos familiares "tener a su cuidado directo a una persona con discapacidad física, psíquica o sensorial, que no desempeñe una actividad retribuida".

Por tanto, será necesario valorar las circunstancias particulares del caso, al igual que cuando se produce la denegación del ejercicio de un permiso parental, para determinar si ha existido o no una vulneración del derecho a la no discriminación por razón de sexo.

La sentencia recuerda que, en estos litigios, debe examinarse, por un lado, si la medida resulta necesaria para atender a los fines para los que está destinada (es decir, la conciliación de la vida familiar y profesional), y, por otro, cuáles pueden ser las dificultades organizativas que su reconocimiento puede implicar para la empresa.

Tras efectuar ese análisis, el juez da la razón a la trabajadora y obliga a la compañía a respetar el derecho de la actora a reducir su jornada de trabajo a 34 horas semanales, en jornada de lunes a viernes de 9 a 16 horas de lunes a jueves, y de 9 a 15 horas los viernes.

La sentencia no puede ser recurrida.