• Lunes, 20 de Noviembre de 2017

EL 70% CREE QUE NO VOLVERÁ A TRABAJAR

Parados a los 50. ¿Hay salida?

Los expulsados del mercado laboral tras los 50 lo tienen muy difícil, pero no imposible.

Quedarse en paro a partir de los 50 puede ser una tragedia de consecuencias catastróficas, o por el contrario una oportunidad para iniciar un camino que puede reportar enormes satisfacciones.

Los números no acompañan a los optimistas. Según un informe de la Fundación Adecco "Mayores de 55 años en riesgo de exclusión", a partir de los 55 años, las oportunidades laborales se tornan casi nulas. El 70% de los mayores de 55 desempleados cree que no volverá a encontrar trabajo, el 74% de los desempleados mayores de 55 años es desempleado de larga duración, y un 61% no ha sido llamado para una entrevista de trabajo en el último año, a pesar de que el 56% se apunta a varias ofertas de empleo semanales. 

“Quedarse sin empleo a las puertas de la jubilación es un problema de dimensiones mayúsculas. Muchos desempleados mayores de 55 años pierden su trabajo con una pequeña indemnización que no les cubre hasta la edad de jubilación, lo que les exige buscar un empleo que, en muchas ocasiones, nunca llega. En estos casos, el paro puede convertirse en una situación crónica y se incrementa notablemente el riesgo de exclusión social”, declara Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco:

El documento "Mayores de 55 años en el mercado de trabajo español" de la Unión General de trabajadores, UGT, informa que la tasa de desempleo de las personas con más de 55 años se ha multiplicado por tres desde 2007, pasando de un 5,7%, a cerca del 16,4% en 2016. No obstante, la última Encuesta de Población Activa nos indica que el desempleo entre los mayores de 50 años se ha reducido un 10% en el tercer trimestre de 2017 con respecto al mismo periodo del año anterior, pero se trata de una caída 4 puntos porcentuales inferior a la general, del 14%.

Así, se contabilizan 934.300 desempleados que superan los 50 años. Por segunda vez desde 2012, los parados senior bajan de la cota psicológica del millón.

La situación de muchos de estos ciudadanos es precaria, muchos con hijos a su cargo en casa, y con la hipoteca sin pagar. Baste decir que más del 42% de las prestaciones asistenciales en nuestro país van a parar a mayores de 55 años, 406.700 reciben prestaciones asistenciales.

El Gobierno ha puesto en marcha diversas medidas para fomentar el trabajo entre este colectivo, pero los resultados son decepcionantes, como la Estrategia 55 y más, del 2011. En la actualidad tal y como ha anunciado este mismo año, el secretario de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo, se están estudiando medidas para los parados mayores de 50 años con el fin de que puedan incluirse en la nueva estrategia de Activación para el Empleo 2017-2020.

¿Hay salida?

Sí, hay salida. Durante el último año acudieron a la Fundación Adecco 1.432 personas mayores de 55 en busca de empleo. Trescientas lo consiguieron. Desde la Fundación sugieren cuatro pautas a seguir en la búsqueda de empleo.

     1. No escondas tu edad: si tú no le das importancia, los demás tampoco lo harán. Si por el contrario, presupones que va a ser un problema, trasladarás este prejuicio a los reclutadores, que tendrán más reticencias a la hora de abordar la contratación.

     2. Pon en valor tus logros. Tu edad te aporta competencias y habilidades intrínsecas (madurez, control emocional, templanza, etcétera), pero son demasiado generales y no aportan un valor diferencial. Tanto en el CV como en la entrevista de trabajo, pon el énfasis en logros concretos que hayas alcanzado en tu carrera profesional. Por ejemplo, no son importantes las funciones que realizaste como administrativo, sino la herramienta de excel que creaste para facilitar el proceso de introducción de datos.

     3. Recíclate. Nunca es tarde para añadir formaciones nuevas a tu candidatura: idiomas, ofimática, ventas… toda competencia que añadas a tu CV te conectará con las nuevas necesidades del mercado laboral, convirtiéndote en un profesional más atractivo para las empresas. 

     4. Cuida tu autoestima: Huye de visiones apocalípticas como “no voy a volver al mercado laboral”, tienen mucha fuerza en la mente y son muy destructivas. Siempre que se te pasen por la cabeza, reconviértelas a positivo: “antes o después encontraré trabajo”. No descuides tus aficiones (lectura, paseos, cine…) y sé consciente de que eres persona antes que profesional. Si tú te quieres, las empresas también lo harán.

Un caso de éxito

Heliodora consiguió trabajo a los 59 años, tras más de ocho años en paro. Trabajaba como educadora infantil hasta 2008. “Se me rompió el tendón supraespinoso de tanto cargar pesos: subir y bajar a los niños del cambiador, cogerlos en brazos, etcétera. Me dieron la Incapacidad para mi profesión habitual y fue muy difícil, lo pasé fatal pues tenía que renunciar a la que era mi vocación, pero entendí que tenía que ser fuerte y retomar mi vida”, comenta.

Tras ocho años sin trabajar, en mayo de este año, recibió una llamada que daría un giro a su vida: querían verla en una entrevista para una posición como cuidadora de comedor, donde no tenía que cargar pesos. “Al principio dije que no iba, no me lo creía y pensé que no iba a servir de nada, pero Fátima, la consultora de la Fundación Adecco que llevó mi caso, insistió en que fuera y al final me animé”.

Para su sorpresa, la entrevista de trabajo con la empresa acabó con un contrato. “Ha sido un regalo para mí. Vuelvo a estar con niños y estoy encantada, feliz, disfruto cuando hablo con ellos y me cuentan cosas. Además, trabajar me está ayudando a superar muchos temas personales, pues hace poco perdí a mis padres y mis hijos se fueron de casa al mismo tiempo. Estar ocupada hace que me adapte mucho mejor a esta situación”.

Tiene claro lo que ella, como otras personas de su edad, pueden aportar a un equipo de trabajo: “no sólo experiencia, también mucha sabiduría, templanza y saber estar. Creo que los mayores podemos aprender mucho de los jóvenes y también enseñarles"..

Capital desaprovechado

Heliodora es un caso entre un millar. En España hay 772.830 personas entre 55 y 64 años que potencialmente podrían seguir trabajando y aportando cada año, según las estimaciones de UGT, alrededor de 4.043 millones de euros al Estado. 

La consultora Price Waterhouse, PwC, ha publicado este año el ranking 'Golden Age Index', donde calcula que la economía española podría crecer un 9,9%, unos 188.000 millones de euros, si se aumentase el empleo entre los mayores de 55 años al nivel de los países más avanzados de la OCDE.

El estudio incluye un índice que analiza cómo están trabajando los distintos países de la OCDE para aprovechar el potencial de los trabajadores de mayor edad. A la cabeza de los países que más están aprovechando esta situación se encuentran Islandia, Nueva Zelanda, Israel o Suecia. España se sitúa en el puesto 25 de 34. El porcentaje de empleados españoles que tiene entre 55 y 64 años es del 49,1%, 26 puntos menos que el de Suecia, por ejemplo.

No todo son malas noticias

Según las estadísticas de contratación del Servicio Público de Empleo, en los mayores de 45 año se concentra el 24,6% del total de contratos de trabajo suscritos en España durante los cinco primeros meses del año (8,45 millones), cuando al inicio de la crisis (2008), estos contratos apenas suponían un 16,3% del total.

El perfil de profesional con experiencia laboral es cada vez más demandado por las empresas, y la contratación de trabajadores de estas edades acumula cinco años consecutivos al alza.

El buen comportamiento de la contratación de este colectivo lleva aparejado un aumento significativo de la creación de empleo indefinido, que ha mejorado un 15,3% en el último año hasta alcanzar los 191.908 contratos hasta mayo. Es la cifra más alta de la década a estas alturas del año y representa el doble que en 2010, cuando apenas se formalizaron  95.270 acuerdos laborales.

Además, según un reciente informe de Eurostat, la tasa de inactividad de las personas mayores de 55 años baja en España por debajo del 41%, doce puntos menos que en 2007. En el conjunto de países de la UE-28, un 40,9% de las personas con edades entre 55 y 64 años se encuentran en situación de inactividad económica, es decir que no están ni ocupados ni parados. La tasa de inactividad ha bajado notablemente con la recuperación económica, ya que al comienzo de la crisis -en 2007- el promedio europeo llegaba al 53%.

Pero no todo el monte es orégano. La contratación en España sigue marcada por una alta inestabilidad. Los empleos indefinidos apenas representan uno de cada 10 contratos. Aunque los mayores de 45 años hayan firmado en 2017 más acuerdos laborales que nunca, solo representan el 9,2% del total, dos puntos porcentuales menos que hace una década cuando suponían el 11,8%. La temporalidad es tan elevada que el 37% de los contratos suscritos por estos trabajadores en 2017, (760.020) ha tenido una duración inferior a un mes. 

El contrato que consiguió Heliodora también era temporal, y esperemos que pueda renovarlo este otoño. Entre tanto, cientos de miles de ciudadanos siguen aferrándose a la esperanza de rehacer su vida encontrando un trabajo digno que la sociedad les niega.