• Martes, 17 de Julio de 2018

INFORME "MAYORES DE 55 AÑOS EN EL MERCADO DE TRABAJO ESPAÑOL. UNA DÉCADA DE PÉRDIDAS"

Desempleo en mayores de 55 años, la gran fábrica de pensionistas pobres

Ser mayor de 55 años, llevar desempleado más de dos años, y quedarse sin ningún tipo de subsidio produce pensiones pobres, hasta un 40% menos, según el Informe "Mayores de 55 años en el mercado de trabajo español. Una década de pérdidas", publicado por UGT.

Juan (nombre ficticio) tenía 54 años cuando en el año 2016 fue despedido por causas económicas. Llevaba 31 años cotizados y su salario en los últimos años era de 27.360,02 euros brutos anuales, suficiente para vivir con su mujer y sus dos hijos. Desde entonces no ha logrado encontrar trabajo, y de seguir así tras el desempleo y el subsidio de desempleo estima que le quedará una pensión de 1.186,13 euros/mes; 768 euros menos (un -40%) que si hubiese seguido trabajando hasta la edad de jubilación.

Pero Juan, no es el único que pierde. Según el Informe "Mayores de 55 años en el mercado de trabajo español. Una década de pérdidas" elaborado por UGT cada persona mayor de 55 años en situación de desempleo deja de cotizar anualmente 7.770 euros, teniendo en cuenta que el salario medio bruto anual para esa edad (según la última Encuesta de Estructura Salarial de 2015 del INE) es de 27.457 euros, y el porcentaje de cotización total por contingencias comunes del 28,30%.

 

"La Seguridad Social ingresaría más de 5.000 millones de euros, si las 718.400 personas mayores de 55 años estuvieran empleadas"

 

Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa, EPA (media 2017), 539.800 mayores de 55 años están desempleados y dispuestos a trabajar; y a 178.600 se les considera inactivos por que no buscan activamente empleo ya que han perdido la esperanza de encontrarlo. En total, 718.400 personas no ocupadas mayores de 55 años que si estuviesen empleadas, y considerando el salario medio bruto y cotizando un 28,30%, la Seguridad Social ingresaría al año alrededor de 5.582 millones de euros.

El estudio pone de manifiesto según la secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, Mari Carmen Barrera, que el colectivo de mayores de 55 años es “el más damnificado por las reformas laborales y todas las modificaciones legales del mercado de trabajo que aprobó el anterior Gobierno. Un colectivo, que una vez que cae en el desempleo, pierde todos sus derechos”.

 

Hay 240.605 desempleados mayores de 55 años fuera del sistema de protección

 

De los 3,4 millones de parados registrados en 2017, 786.917 tenían más de 55 años; de los que 546.312 recibían algún tipo de prestación por desempleo (contributiva, asistencial, RAI y PAE), quedando fuera del sistema de protección 240.605 desempleados mayores de 55 años.

La tasa de desempleo de las personas con más de 55 años se ha multiplicado por tres desde 2007, pasando de un 5,7% a un 14,8% en 2017. Datos alarmantes si se tiene en cuenta que estas personas tienen un mayor riesgo de entrar en la categoría de “desempleo estructural”. Un colectivo muy ligado al paro de larga duración, con un elevado peligro de caer en el efecto desánimo, debido a las dificultades que presentan a la hora de reincorporarse al empleo y la insuficiencia de políticas destinadas a su empleabilidad.

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El 72,1% de los parados mayores de 55 años son de larga duración, cuando hace diez años era del 50,8%. En total, 389.200 personas mayores de 55 años llevaban buscando empleo más de un año y, de ese total, 324.600 lo llevan buscando más de dos años.

 

"No hay formación para el empleo, el gasto en formación ha desaparecido"

 

“Una masa de pobreza de mayores de 55 años fruto de la reforma laboral que sigue generando 650.000 empleos precarios. Así que en tanto no se corrija la Reforma Laboral esto se va a seguir produciendo, y llegará un momento que la bolsa de pobreza de esta edad va a ser mayor, y no solo en desempleados, sino en los pensionistas, por que todas estas malas condiciones terminan reportando en las pensiones. Es una condena sine die”, añade la Secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT.

Aunque, añade Barrera “aún revirtiendo la Reforma, habría que compensar a estas personas por el daño que se ha creado a este colectivo desde su aprobación en el año 2012. Habría que cambiar sobre todo las políticas activas de empleo y una recualificación de su vida laboral, y eso se tiene que hacer desde lo público, si no, esas personas nunca se van a recuperar para el trabajo y eso es algo que se asume cada vez con mayor intensidad”.

Una recuperación para el empleo de los mayores de 55 años que pasa por recuperar el gasto de formación, las recualificaciones, y apostar por la orientación laboral personalizada. Aunque actualmente “no hay formación para el empleo, el gasto en formación para el empleo ha desaparecido. No hay recualificaciones y no hay orientadores, la primera medida del gobierno del PP fue despedir a más de 8.000 orientadores que había en las oficinas de empleo que eran quienes hacían esas labores de tratar de evaluar a esa persona, y los despidieron en la época de la crisis.

¿Cómo sabemos por qué un desempleado está en el desempleo? No lo sabemos. ¿Qué necesita un desempleado para encontrar un empleo? No lo sabemos. ¿Cuál es el itinerario de formación, de recualificación? Nadie lo sabe. Solo aquellos que tienen una determinada edad, y una determinada formación que se adapta al mercado son los que entran, aunque sea dentro de estas bolsas de precariedad y esta rotación altísima que hay de contratos. Pero el que se aleja de ese patrón del mercado laboral ahora mismo, no tiene posibilidad de encontrar empleo.

No hay nada. Si mañana saliera una ley que dijera “es obligatorio evaluar a todos los desempleados de este país para saber por que están en desempleo”, si saliera esa ley el Sistema Publico de Empleo no tendría medios ni materiales, ni humanos para cumplirla. Es algo que existe en todos los países de nuestro entorno y en España no hay nada”.

Lo cierto es que según el informe de UGT, el porcentaje de población de 55 a 64 años que participa en acciones de educación o formación en España es el más bajo de la Unión Europea solo por delante de Grecia (0,9%), Alemania (3,4%) y Bélgica (3,6%), con la salvedad de que en estos países el porcentaje ha aumentado o mantenido respecto a 2007, mientras que en España ha descendido. Si en el año 2007 en España, el 4,6% de los mayores de 55 años participaba en acciones de formación, en 2016 fue del 3,7%, lejos del 6,1% de la media europea, y muy lejos del 20,3% de Dinamarca (22,7% en 2007), del 20,9 de Suecia (12,1% en 2007); o del 16,5% de Finlandia (13,6% en 2007).

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Y eso que en España vive el 22% de las personas desempleadas mayores de 55 años de la UE actual, y que mientras en nuestro país la tasa de paro entre este colectivo es del 17%, la media en Europa es inferior al 7%.

¿Qué soluciones hay?

La primera medida que se apunta en el informe, además de derogar la Reforma Laboral del 2012, es aumentar la dotación presupuestaria de los Servicios Públicos de Empleo (recursos materiales y humanos) para atender las necesidades específicas (itinerarios personalizados) de las personas mayores de 55 años en situación de desempleo, creando unidades especializadas de apoyo para este colectivo, con personal propio de orientación. 

“No hay una única solución para todos, hay una solución que debe ser personalizada y que debería de poder prestarse en nuestro país para que se pudieran incorporar al empleo, y que la población activa crezca. Habría que hacer campañas de sensibilización porque a muchas de estas personas ni se les pasa por la cabeza siquiera el que puedan trabajar, y crear además itinerarios y servicios de cara al desempleado. Debería ser un derecho de todos los desempleados recibieran una evaluación personalizada de su situación, y que acabara con su incorporación al mercado de trabajo en las mejores condiciones”, especifica Barrera.

Además, en el ámbito del apoyo a la creación de empleo, UGT plantea desarrollar una línea de contratos públicos socialmente responsables, donde vía acuerdos o cláusulas incorporados a los contratos públicos, se priorice la contratación de desempleados mayores de 55 años. “La contratación publica debería también dar ese ejemplo contratando a personas mayores de 55 años, firmándose convenios en ayuntamientos donde se premiara su incorporación, por ejemplo”.

Asimismo, se podrían adoptar compromisos entre sectores, empresas y organizaciones, para cubrir vacantes con personas mayores de 55 años en esta situación, y la creación de un contrato de relevos, “como una cuestión de transmisión de conocimiento, que sirviera para tender un puente entre jóvenes y mayores, de forma que los jóvenes accedieran otra vez a las empresas como aprendices y que aprendieran de los mayores, es decir, que el conocimiento y la experiencia de los mayores no debería perderse. En definitiva sería una buena salida y entrada del mercado de trabajo, y además pondría en valor el conocimiento y la experiencia de los mayores de 55 años, rescatando el rol que te engancha en el mercado y permitiría también resolver el otro drama que es el paro de los jóvenes que acceden al mercado de trabajo pero en condiciones de precariedad”, concluye Barrera.

¿Ocupan los mayores los puestos de los jóvenes?

Otro de los puntos que destaca el informe de Informe "Mayores de 55 años en el mercado de trabajo español. Una década de pérdidas", es el aumento de personas mayores de 64 años que alargan su vida laboral. En España, un 4,7% de las personas mayores de 65 años está en desempleo queriendo trabajar, mientras en Europa el valor es del 2% aproximadamente.

Una situación provocada según la Secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, por la precariedad. “El problema real es que se llega a la edad de jubilación con pocos ingresos, ese es el problema que estamos teniendo que se llega a ser precario con más de 55 años, ya no solo desempleado, sino también precario y llegan a la jubilación en condiciones penosas y eso es lo que les lleva a seguir trabajando en muchos casos y eso es algo que el gobierno del PP lo ha estado fomentando porque claro si el trabajo es precario ¿Cómo va a ser la jubilación?”.

Además, esta situación de precariedad en el empleo está haciendo que los mayores ocupen los puestos de trabajo destinados a los jóvenes: “Que un joven sea precario, todos lo hemos sido de alguna manera cuando comenzamos nuestra vida laboral, hasta cierto punto es aceptable por la falta de experiencia; lo que no es aceptable es que se sea precario al finalizar tu vida laboral. Por tanto sí, de alguna manera los mayores están conculcando los puestos de los jóvenes, pero por una cuestión de necesidad. El joven al menos puede seguir teniendo recursos y una vida por delante larga, pero el mayor se ve abocado a una jubilación de miseria y no tiene nada que hacer. Es decir, cuando ya no se esta en situación de trabajar por una enfermedad, o por una serie de circunstancias, evidentemente se acepta lo que sea y es eso lo que está pasando. Hoy por hoy se dan casos en los que muchas personas en el computo final de su vida laboral no tienen ninguna cotización, y eso no había pasado nunca, porque incluso a los desempleados en edad próxima a la jubilación se les sobrecotizaba con el 125% de cotización y hoy llegamos a estar sin cotización y en desempleo en momentos próximos a la jubilación. Se ha trastocado todo de una forma casi antinatural y lo que pretendemos ahora es que se restablezca el orden y eso pasa por derogar lo primero la Reforma Laboral”, concluye Barrera.