• Miércoles, 23 de Mayo de 2018

SALUD, AHORRO Y CONSUMO, APUESTAS DE LOS INVERSORES

Los inversores apuntan al envejecimiento

Olivier Cassé y Giulia Culot, gestores de renta variable, apuestan a medio y largo plazo por invertir en empresas relacionadas con el envejecimiento de la población.

Los gestores de renta variable, Olivier Cassé y Giulia Culot han escrito un interesante artículo en el portal económico Funds Peaple, donde describen el interés de Generali Inversiones por las empresas vinculadas al envejecimiento.

Los expertos recomiendan tomar un poco de distancia y prestar atención a estrategias de inversión a medio y largo plazo. "Como inversor responsable, invertimos en empresas europeas posicionadas en esta temática y esta población, que no deja de crecer y que tiene implicaciones innegables a escala mundial, tanto en lo social como en lo financiero. De hecho, no hay que olvidar que el poder gris representa una parte creciente del ingreso total" afirman los analistas.

El envejecimiento de la población como temática de inversión ofrece oportunidades evidentes a las empresas en situación de beneficiarse de este cambio estructural demográfico y económico.

Para los autores del artículo, en los próximos años, una serie de segmentos del mercado, debería experimentar un crecimiento más fuerte y menos volátil que el resto de la economía como la oncología (+8,8 %), los cosméticos antiedad (+6,9 %), los activos gestionados (+6 %) e incluso los implantes dentales (+8,2 %).

Los tres pilares de la inversión

Para los autores del artículo hay tres pilares básicos para realizar inversiones

Salud. Las valorizaciones en salud se han vuelto muy interesantes, después de un año 2016 marcado por la inquietud de los inversores en torno a las presiones sobre los precios y la incertidumbre que rodeó las elecciones presidenciales en Estados Unidos. En 2017, la situación ha cambiado por completo y las empresas tienen en desarrollo y en proceso de ensayos clínicos una serie de medicamentos que, en opinión de los analistas, deberían favorecer un alza de los beneficios en los próximos años. Por otro lado, el sector de la salud incluye igualmente fabricantes de equipos médicos y prestatarios de servicios tales como implantes dentales, audífonos o diagnóstico. Las empresas del sector de tecnologías médicas figuran entre los beneficiarios del envejecimiento de la población y están menos expuestas a las inquietudes ligadas a los precios. En este terreno hay un gran número de empresas europeas que son líderes mundiales, gracias a productos innovadores que les permiten ser muy rentables y anotarse crecimientos superiores al 10 % en su facturación.

Jubilación y ahorro. Para los expertos, una población que envejece tiene más necesidad de productos de previsión social y seguros; por ejemplo, para cubrir gastos médicos y para hacer una preparación financiera de la jubilación. A medida que se reduce la implicación de los poderes públicos, las personas no tienen más remedio que volver la vista al sector privado. Más allá de ese elemento de apoyo a largo plazo, este tipo de empresas también se benefician de un entorno de alza de los tipos de interés. Desde hace algunos meses, las perspectivas de aceleración del crecimiento, aumento de la inflación y relevos al frente de las políticas monetarias y presupuestarias han impulsado al alza los tipos de interés, lo cual es muy positivo para los beneficios y las valorizaciones de las sociedades financieras.

Consumo. En materia de consumo, los analistas sostienen que los mayores tienen necesidades específicas en términos de productos y servicios, ya sea en lo tocante al ocio (cruceros, viajes), la seguridad (residencias de ancianos, sistemas de alarma) o el lujo (el gasto medio por sénior es superior al de la media de la población total). Este pilar temático también incluye a las empresas posicionadas en lo que podríamos llamar «vivir mejor»; es decir, prepararse como futuro sénior para una vida más prolongada y con mejor salud (por ejemplo, equipamientos deportivos para gimnasios o de uso doméstico).

El artículo concluye afirmando que los dos últimos años han demostrado que el envejecimiento de la población genera nuevas oportunidades de consumo de productos y servicios y, por lo tanto, oportunidades financieras.