• Miércoles, 20 de Junio de 2018

CRITICAN EL PACTO EN PENSIONES ENTRE PP Y PNV A SUS ESPALDAS

Los portavoces del Pacto de Toledo auguran un acuerdo antes de fin de año, con la reforma de 2013 en cuestión

En un encuentro de la Asociación de Periodistas de Información Económica, Apie, declararon que la reforma de 2013 ya no tiene el apoyo de la comisión permanente, lo que provoca una nueva discusión.

Jose Maria Barrios, PP; Mercé Perea, PSOE; Sergio del Campo, Ciudadanos; Aina Vidal, Podemos-En Comú Podem-En Marea; Carles Campuzano, PDeCAT; e Íñigo Barandiarán, EAJ-PNV fueron los protagonistas del debate “La reforma de las pensiones: pactos y propuestas”, organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

La mayoría de los ponentes coincidió en la proximidad de un acuerdo sobre la reforma de pensiones que podría alcanzarse para finales de año ya que, como indicó Carles Campuzano, “tenemos más puntos de coincidencia que de discrepancia”, aunque señaló entre estos últimos la reforma de las pensiones impuesta por decreto por el PP en 2013 y, muy especialmente, el factor de sostenibilidad. El acuerdo de 2013, añadió, “ya no tiene el apoyo de la comisión permanente”, lo que provocará el inicio de una nueva discusión.

Según Jose María Barrios, portavoz del PP, el reciente acuerdo con el PNV que retrasa la aplicación del factor de sostenibilidad hasta 2023, deja tiempo para analizar posibles cambios, ya que “a lo mejor hay cosas que no sirven. La sociedad evoluciona y no tiene que ser siempre lo mismo”. Sobre otro de los temas de discusión, el índice de revalorización de las pensiones, Barrios explicó que “no tenemos ningún capricho en mantener el que hay”, aunque siempre habrá que fijar unos criterios que sean fácilmente aplicables. “No sirve de nada establecer un criterio rígido si luego la economía no nos permite aplicarlo. ¿Se pueden mantener las subidas si luego llegan más años de recesión?” En ese marco, añadió, la clave radicaría en garantizar la subida de las pensiones mínimas, aunque “a lo mejor las máximas no puedan subir”.

La socialista Mercé Perea abogó por retomar el IPC como guía para revalorizar las pensiones “que es lo que da seguridad a la ciudadanía, ya que garantiza el poder adquisitivo y todo el mundo lo entiende”, y por tanto no se puede dejar al albur en futuros acuerdos.

Aina Vidal, de Podemos-En Comú, calificó el pacto entre PP y PNV sobre pensiones de “filibusterismo parlamentario”. “Cuando conviene es muy importante hablar y llegar a consensos, y cuando no conviene, se llega a un acuerdo entre partidos y las pensiones se convierten en un arma arrojadiza”, añadió, señalando la búsqueda de nuevos ingresos para cubrir la presión que en los próximos 30 años tendrá la Seguridad Social a causa de toda la gente que entrará en sus prestaciones. Una búsqueda que comprendería el destope de las pensiones, nuevos tipos impositivos, impuestos a la banca y a las transacciones financieras y captaciones estructurales vía Presupuestos Generales, entre otras medidas. “Una cosa es el debate sobre si las pensiones son suficientes, y otro es el debate de la revalorización, que debe darse indistintamente de cuál sea la pensión; es parte del contrato social”.

Sergio del Campo, de Ciudadanos, advirtió que el índice de revalorización “ha supuesto un problema en un escenario deflacionista como el que hemos tenido hasta hace un año”, y vaticinó que como consecuencia “los que ya han accedido al sistema de jubilación van a perder un 30% de su poder adquisitivo en los próximos 20 años”. Las soluciones propuestas por su partido pasan por una mejora en el mercado de trabajo que incluye propuestas de fomento de la conciliación para mejorar la tasa de natalidad y adelantar la obligación de jubilarse a los 67 años -que actualmente entrará en vigor en 2022-, combinada con un sistema de información eficaz que permita al trabajador calcular cuánto cobrará.

Iñigo Barandiaran, de EAJ-PNV, advirtió que “no habrá ningún acuerdo si no se garantiza a las generaciones venideras que serán partícipes de este sistema de pensiones. Y hoy hay muchos jóvenes que dudan que vayan a acceder a él, salvo como simples cotizantes”. El sistema, añadió, sufre de “un déficit estructural”; actualmente la media de ingresos de nuevos cotizantes es inferior a la media de pensiones que se han pagado a los nuevos jubilados, lo que supone un decalaje que habrá que solventar con medidas complementarias. También señaló la necesidad de una atención especial a los mayores de 50 años, ya que “hay un menosprecio del ámbito laboral hacia ese grupo de población”.