• Miércoles, 22 de Agosto de 2018

ÚLTIMO INFORME DE LA PLATAFORMA DEL VOLUNTARIADO

Los mayores de 55, los que más colaboran en voluntariado (y los que menos ejercen)

Los españoles perdemos las ganas de hacer voluntariado con la edad. Cuanto más mayores somos, menos queremos ser voluntarios. En cambio, los mayores son los que más colaboran con ong asociándose, o a través de donaciones.

Foto de Alvaro Barrientos en The Objetive.
Foto de Alvaro Barrientos en The Objetive.

El Observatorio del Voluntariado ha presentado su último informe en el que se analiza cual es la situación del voluntariado hoy en España, su evolución en los últimos años, y la percepción que tienen los ciudadanos sobre el voluntariado y la participación en las entidades del tercer sector.

En la actualidad hay en torno a 2,2 millones de personas voluntarias, lo que supone una bajada significativa respecto a años anteriores, en parte explicable por la implantación de la nueva Ley de Voluntariado, que establece límites claros respecto a qué es y qué no es voluntariado.  

Uno de los datos más destacables del informe es que las personas de más edad son las que más manifiestan colaborar con ong, un 47% de los mayores de 65 años, y un 44% de los que tienen entre 55 y 64 años, muy por encima de la media que se sitúa en el 37%.

Los mayores de 55 también son los que más se implican en las ong siendo socios. El 21,4% de los mayores de 65 años y el 23,8% de los de entre 55 y 64 años así lo declaran, frente al 16% de la media.

Pero a la hora de ejercer como voluntario la cosa cambia. Una cosa es colaborar y otra bien distinta ejercer el voluntariado. Y es aquí donde los datos son más llamativos. A mayor edad, menos se ejerce el voluntariado. En España, tan solo el 5,8% de la población ejerce el voluntariado, es decir es voluntario o voluntaria. Pero en el grupo de 55 a 64 años el porcentaje cae al 5,1%, y se queda en el 5% entre los mayores de 65 años.

A la pregunta ¿le gustaría poder colaborar con una ONG haciendo voluntariado?, el 88,4% de los mayores de 65 años responden que no, y tampoco les gustaría al 76,5% de entre 55 y 64 año. Este dato también es llamativo, ya que en 2014, a esta misma pregunta respondieron afirmativamente el 30% de los mayores de 65, y en 2017, sólo el 10,2%.

¿Qué ha pasado para que no nos atraiga hacer voluntariado? Se pueden esgrimir varias razones, aunque no se ha realizado un estudio que compruebe porqué los mayores de 55 hayan perdido en los últimos tres años tantas ganas de ejercer el voluntariado.

En primer lugar los ciudadanos no sabemos muy bien qué es y qué no es voluntariado. Así,  4 de cada 10 personas entrevistadas considera, por ejemplo, que realizar una donación -en dinero o especies- es hacer voluntariado, y el 78% considera que pertenecer a una asociación, también es lo mismo que ser voluntario.

Para la directora de la Plataforma del Voluntariado, Mar Amate, "el reto es que las entidades nos abramos mucho más a las necesidades de participación que tiene este colectivo. Quizá nos estamos enfocando más a verlas como beneficiarios que como agentes participativos y voluntarios.  Creo que los discursos que se hacen desde las entidades y las administraciones llamando al voluntariado son muy generalistas, y quizá nos falta adaptar un poco el mensaje a las personas mayores".

"En la sociedad valoramos mucho a los mayores, continúa Amate, pero al mismo tiempo tenemos el doble discurso de que todo lo que es viejo no vale, porque lo que vale es lo nuevo. Ese poso hace que las campañas de sensibilización sobre voluntariado vayan con una imagen o dirigidas de forma indirecta a gente más joven. Quizá hay que dirigirlas de forma más directa a gente más mayor", concluye Amate.

Según la Ley del Voluntariado, una persona voluntaria es aquella que libre y voluntariamente, decide dedicar su tiempo a la realización de actividades ubicadas en cualquiera de los 10 ámbitos que enumera la Ley. Y es seleccionada por la entidad de voluntariado donde realizar la acción. La Plataforma del Voluntariado ha editado un documento, La Ley del Voluntariado en 5 pasos,  en el que explica fácilmente los elementos más importantes de la nueva normativa.

 Pero el desarrollo del voluntariado y el fomento de la participación social de las personas mayores es uno de los objetivos que se plantean desde hace años todos los planes de mayores y estrategias de actuación tanto de las entidades supranacionales, como desde la administración central y en las autonómicas y locales.

La gran mayoría de las personas de edad disponen de más tiempo que los demás para dedicar al voluntariado. Además, se trata de una actividad promotora del envejecimiento activo, ya que conjuga ejercicio físico, socialización, aprendizaje y responsabilidad a través del compromiso, lo que repercute en la autoestima y la realización personal.

Además una vez que se prueba, se repite. Uno de los aspectos más positivos del informe es el alto grado de confianza que genera el concepto de voluntariado entre la ciudadanía. El 74% de la población española confía “mucho” o “bastante” en el voluntariado frente a un 16% que confía poco o nada.

No obstante, el voluntariado no acaba de arrancar entre las personas mayores. La Estrategia Nacional de Personas Mayores para un Envejecimiento Activo que está elaborando el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, incluye algunas medidas encaminadas a mejorar en esta materia.

Así, se presentan como medidas a tomar el "establecer cauces precisos y adecuados para que las personas mayores y las asociaciones en que se agrupan puedan impulsar tareas de voluntariado. Es necesaria una política informativa de las administraciones públicas sobre la regulación del voluntariado, derechos, deberes y responsabilidad que asumen en el ejercicio de la acción voluntaria, de acuerdo a la nueva ley 45/2015 del 14 de octubre".

En cuanto a las barreras administrativas la estrategia propone "crear mejores condiciones y promover la participación de los mayores en actividades de voluntariado mediante el desarrollo de sus competencias, capacidades y experiencia, incluyendo actividades intergeneracionales y de cuidados entre mayores. Remover los obstáculos jurídicos y administrativos que pudieran impedir la incorporación de las personas mayores al voluntariado. En este sentido, es una prioridad acomodar la regulación de las coberturas de seguros tanto a la edad, eliminando el límite de 70 años para poder ser beneficiario de una póliza de seguros de voluntariado, como a unos nuevos baremos que se adecuen a la realidad de riesgos y movilidad de las personas mayores".

Y en el plano de la sensibilización se sugiere "visibilizar la actividad voluntaria de las personas mayores. Los poderes públicos deben liderar el reconocimiento de su trabajo voluntario en beneficio de la comunidad".

Si bien no conocemos el recorrido que tendrá esta Estrategia, la consecución de las medidas propuestas podrían ayudar a mejorar la participación de los mayores en tareas de voluntariado.

Para el vicepresidente del Consejo Estatal de Personas Mayores, Luis Martín Pindado, "los mayores somos un colectivo muy solidario como señala el estudio y, además, somos los voluntarios más fiables, ya que pocos abandonan una vez empiezan a ejercer como voluntarios. Pero estos datos sí nos hacen pensar en la necesidad de impulsar campañas de información y promoción del voluntariado, ya que se trata de una actividad que aporta una enorme satisfacción personal. Creo que el voluntariado de mayores es un nicho importante de participación social y envejecimiento activo que hace falta impulsar".