• Miércoles, 22 de Agosto de 2018

EL PLAZO PARA HACER APORTACIONES ESTÁ ABIERTO HASTA EL 12 DE ENERO

Participa en la Estrategia Nacional sobre Personas Mayores

El texto presenta medidas en distintos ámbitos en materia de envejecimiento activo, participación, realización y cuidados.

El Imserso ha habilitado un espacio en el que cualquier ciudadano puede realizar aportaciones, sólo hasta el 12 de enero en principio, al documento que servirá de base para la formulación de las políticas dirigidas a personas mayores en los próximos años.

La Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolores Montserrat impulsa el Proyecto de Estrategia Nacional de Personas Mayores para un Envejecimiento Activo y para su buen trato que se desarrollará en el período 2018–2021.

El texto ha sido elaborado a través de una Comisión del Consejo Estatal de Personas Mayores, con el apoyo de expertos del Imserso. El texto ha sido aprobado por unanimidad en el último Plenario del Consejo Estatal, celebrado el pasado día 30 de noviembre.

En el seno de este órgano, se acordó además, difundir este proyecto, entre todas las administraciones públicas competentes en la materia, interlocutores sociales, otras entidades del tercer sector y las sociedades científicas, con el fin de enriquecer el texto, y recabar compromisos para su ejecución.

En la nueva Estrategia se han fijado cinco Líneas de Actuación relativas a mejorar el trabajo de las personas mayores y alargar toda la vida laboral; promover la participación en la sociedad; facilitar una vida saludable e independiente, en entornos adecuados y seguros; asegurar el buen trato, la no discriminación, la igualdad de oportunidades y la atención a las situaciones de mayor vulnerabilidad; y buen trato a las personas mayores.
En relación a `La promoción de la vida Saludable e independiente´, el anteproyecto señala distintos objetivos a conseguir para los que apuntan medidas a adoptar por las Administraciones Públicas, los profesionales, las personas mayores y la sociedad en general.
Así para lograr el objetivo del `fomento de la salud y la prevención de enfermedades´, proponen, entre otras medidas, que las Administraciones Públicas: 

  • Fomenten el desarrollo de recursos asistenciales específicos: unidades y servicios de geriatría hospitalaria, atención profesionalizada en centros de salud y residencias, unidades de cuidados paliativos, etc. Procurando que la atención geriátrica se incluya como medida en el catálogo de prestaciones asistenciales ofertadas por las comunidades autónomas y que no tenga sólo una presencia testimonial.
  • Promuevan actuaciones sanitarias que eviten o reduzcan hospitalizaciones y consultas, tales como programas de promoción de la salud, fomento de la capacidad funcional y prevención de la fragilidad, de atención domiciliaria, sistemas de teleasistencia, desarrollo de unidades de telemedicina vinculadas a ambulatorios o centros de salud, campañas programadas de educación sanitaria y similares.
  • Fomenten y establezcan programas de prevención y rehabilitación para personas con demencia en fase moderada o leve, con el fin de evitar la progresión de su deterioro cognitivo.
  • Favorezcan la formación profesional de aquellas personas que tienen un trato más directo con las personas mayores: familiares, cuidadores, auxiliares, etc.
  • Y proporcionen una información detallada y con anticipación adecuada, de los recursos existentes para poder seguir los tratamientos prescritos tras el alta médica, y velar por la no presencia de lenguaje negativo en cualquier forma de comunicación o mensaje dirigido o relativo a las personas mayores, incluidos los aspectos relacionados con la salud.

Para este mismo objetivo, entre las medidas que deberian tomarse por parte de los profesionales están:

  • Que cualquier profesional que trate sistemáticamente con personas mayores tenga un conocimiento básico de los principios más elementales de la medicina geriátrica.
  • Conocer y facilitar información acerca de los recursos asistenciales y sociales a los que pueda acudir la persona mayor en demanda de ayuda.

Además proponen que la sociedad en general y en materia de atención sociosanitaria: “Impulse la aprobación de una normativa estatal que coordine los recursos sociales y sanitarios para proporcionar una respuesta eficaz a las personas que necesitan cuidados continuados y de larga duración. Para ello, deberá adoptarse un lenguaje común entre las distintas Administraciones públicas; se elaboraran unas bases comunes en materia de atención sociosanitaria aplicables a todo el territorio nacional; y se establecerá una cartera de servicios sociosanitarios que contemple tanto la integración de los servicios precisos para la atención en Centros, como para la atención en el propio domicilio o para facilitar su permanencia en el mismo”.

Además, se implantarán unidades territoriales de atención sociosanitaria, con servicios de psicología, fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, coordinados por el médico de atención primaria, para atender la cronicidad de las personas mayores, con o sin discapacidad, en el medio rural.

Y se facilitará la comunicación permanente entre los profesionales de salud y de servicios sociales, fomentando el uso de las nuevas tecnologías, en particular articulando la interconexión e interoperabilidad de la historia clínica digital y la historia que recoja las actuaciones de los servicios sociales.

Otro de los objetivos que recoge el Anteproyecto y que incide directamente en el sector sociosanitario, especialmente en el ámbito residencial es el de `Aumentar al máximo la autonomía en los cuidados de larga duración´. Entre las medidas que proponen para conseguirlo están:

  • Progresar en la coordinación administrativa y en una Reglamentación homogénea en la valoración de las situaciones de dependencia de las personas mayores, reduciendo plazos entre el período que media entre la fecha de solicitud de reconocimiento de la situación de dependencia y la concesión de la prestación que corresponda.
  • Lograr que la tecnología domiciliaria y la teleasistencia sean accesibles para las personas mayores con cualquier tipo de discapacidad garantizando la igualdad de oportunidades para todos.
  • Fomentar la creación y establecimiento de una red de centros de día para personas mayores dependientes.
  • Alcanzar unos altos estándares de calidad con una atención personalizada en la atención a personas mayores dependientes en residencias
  • Además, los cuidados de larga duración a las personas mayores dependientes deben contemplarse como una inversión social en cuanto a los retornos que genera en el mercado laboral, en el productivo y en sistema fiscal.

Otro de los objetivos incluidos en esta Línea es `el apoyo a los cuidadores no profesionales´ para ello proponen:

  • Dotarles de los apoyos específicos que precisen, así como un aprendizaje permanente, para atender las necesidades derivadas del cuidado, con el fin de garantizar la mayor calidad posible;
  • Incrementar los recursos destinados a los cuidadores de personas mayores, con y sin discapacidad, mediante la creación de recursos de respiro familiar;
  • Extender los programas de cuidar al cuidador, la autoayuda y los grupos de ayuda mutua;
  • Masculinizar el cuidado, sensibilizando y promoviendo en la sociedad que el cuidado es responsabilidad compartida entre mujeres y hombres;
  • Incrementar la formación para que el cuidador aprenda a cuidarse, con el fin de favorecer su salud, su estado anímico, y para que no pierda sus contactos;
  • Evaluar los recursos especiales que necesitan las personas mayores cuidadoras no profesionales, que cuidan en los propios domicilios a sus cónyuges cuando éstos se encuentran en situación de dependencia.
  • Recuperar las cotizaciones a la Seguridad Social de los cuidadores que existían anteriormente en el ámbito de la Ley de Dependencia.

Ahora puedes realizar tus aportaciones en la web del Imserso y contribuir a la formulación de las políticas sobre envejecimiento de los próximos años.