• Viernes, 20 de Julio de 2018

LAS CINCO CLAVES DEL PROFESOR DOBLAS

Por qué elegimos vivir solos

El investigador de la Universidad de Granada, Juan López Doblas, presenta cinco claves por los que las personas mayores prefieren vivir solas en sus domicilios que compartir casa con otras generaciones.

Juan López Doblas, investigador de la Universidad de Granada (UGR), ha publicado un estudio en la Revista Española de Investigaciones Sociológicas en el que se recogen cinco claves que llevan a las personas mayores a vivir en solitario, en vez de compartir el hogar con parientes de otras generaciones.

Las cinco claves

La primera causa es la adhesión emocional que sentimos por la vivienda y su contexto social. La convivencia exigiría mudarse, sacrificio que creemos innecesario mientras podemos valernos por nosotros mismos.

La segunda clave alude a que, aunque vivamos separados, en general nos sentimos satisfechos con nuestras relaciones familiares. Nos comunicamos a menudo con los parientes y resulta frecuente el intercambio de ayudas, según el estudio. La independencia residencial no conlleva la desvinculación, sino que ofrece un nuevo marco para las relaciones familiares intergeneracionales.

La tercera clave que se desprende del estudio es el temor a que las relaciones con la familia se estropeen. Sólo en caso de que llegara una enfermedad grave, las personas analizadas en el estudio consideraron la posibilidad de convivir con otros familiares, pues evitaría su institucionalización. Para el profesor Doblas, las personas mayores entrevistadas “entienden que si compartieran el hogar con familiares significarían una carga para ellos, algo que quieren evitar a toda costa. La rechazan además para no entrometerse en su vida privada, ni quebrantar su intimidad. Y temen que el transcurso diario de la convivencia acabase generando irremediablemente malestar, discusiones y conflictos”, explica.

En cuarto lugar está la posibilidad económica de vivir solos. Ahora ya no se precisa compartir techo para subsistir.

Por último, la quinta clave reside en lo atractiva que puede resultar la independencia. Aunque adaptarse a vivir solas es difícil, cuando se consigue, las personas mayores suelen asumir como reto gestionar esa situación sobrevenida. Perciben que ningún modo de vida alternativo les garantiza tanta libertad, privacidad y autonomía, así que prefieren mantener el solitario, aun sabiéndose expuestas a importantes problemas.

Con el tiempo, en síntesis, acaban implicándose en una forma de vida exigente, pues demanda más que ninguna otra la autogestión de recursos y riesgos. Estas cinco claves suponen las categorías principales del análisis de Doblas, que interpreta el descenso de la convivencia intergeneracional en España como resultado de un cambio profundo en los valores culturales, apoyado por la mejora de la situación económica de las personas mayores: todo ello ha motivado su apuesta decidida por la independencia residencial.