• Martes, 17 de Julio de 2018

¿Tu casa está libre de geopatías?

¿Sufres dolores de cabeza, insomnio, cansancio al levantarte, estás nervioso o irritado o tienes un estado de ánimo depresivo? Puede que en tu casa o en tu lugar de trabajo haya una geopatía y no lo sepas.

Los dolores de cabeza pueden ser causados por geopatías o emisiones electromagnéticas.
Los dolores de cabeza pueden ser causados por geopatías o emisiones electromagnéticas.

Todos estamos expuestos a radiaciones que estructuran y animan nuestros organismos: unas provienen del cosmos, otras emanan del subsuelo de la tierra y otras de nuestro entorno.

Para Miguel Angel Ardil, gerente de Bioespacios Saludables y experto en el análisis y localización de entornos geopáticos, "hay que evitar estar mucho tiempo en estos lugares nocivos. Las plantas son muy sensibles a estos efectos. Y vemos cómo en casa hay lugares donde las plantas crecen mejor y sitios donde las plantas se mueren. Si pasamos mucho tiempo en estos lugares podemos llegar a enfermar, por lo que hay que evitarlos, particularmente si están en el dormitorio o en el lugar de descanso de la casa".

¿Qué son las geopatías?

Nos referimos a geopatías cuando una persona recibe un exceso de radiación, sea natural o artificial, durante un periodo prolongado de tiempo. Una exposición prolongada a una geopatía puede generar problemas de salud en el medio y largo plazo.

Las geopatías actúan principalmente sobre el sistema inmunológico y por tanto no provocan unas enfermedades determinadas, sino que su ámbito de actuación afecta a las partes más sensibles de nuestro cuerpo, dando así como resultado toda clase de enfermedades. Estas, tanto pueden ser leves (insomnio, migrañas, trastornos intestinales,…) como graves (cáncer, leucemia, esclerosis, …).

Dónde se originan

Las geopatías naturales son las más nocivas. Se producen solo por agua en movimiento y provocan una radiación en la vertical de la corriente. Están presentes en más del 80% de los casos estudiados de enfermedades immunodeficientes y de enfermedades crónicas.

También pueden producirse por las líneas Hartmann. La red Hartmann, está formada por una red cuadriculada, orientada N-S y E-O, que rodea toda la Tierra. Tiene dimensión variable, en torno a unos 2 / 2,5 metros de lado. Los puntos patógenos se sitúan en los cruces de las líneas. Las enfermedades que provocan son de carácter agudo y inflamatorio.

La red Curry, igual que la red Hartmann cubre la Tierra, pero está orientada NE-SO y NO-SE. Su cuadrícula oscila entre 6 y 8 metros. Los puntos más patógenos son los cruces de líneas y su intensidad es superior a la de Hartmann. De la misma forma que esta, provoca enfermedades inflamatorias y agudas.

Las geopatías naturales también se producen por fallas geológicas, por radioactividad natural o por exposición al gas radón.

También estamos expuestos a geopatías de origen artificial, que son los campos electromagnéticos producidos por los aparatos y las redes eléctricas, además de las ondas de radiofrecuencia producidas por las antenas de telefonía móvil y las antenas de telefonía digital inalámbricas.

Actualmente no existen aparatos a nuestro alcance que midan las radiaciones telúricas, aunque sí las artificiales. Para tener un buen conocimiento del lugar donde estamos viviendo y especialmente donde dormimos, es necesario un estudio geobiológico.

¿Cómo saber si estamos sometidos a algún tipo de geopatia?

Mediante un test médico o terapéutico de kinesiología, de bioresonancia o mediante la radiestesia es posible determinar si la persona está afectada por radiaciones geopatógenas o electromagnéticas.

El test es una prueba sencilla y rápida mediante la cual un profesional puede detectar la presencia de desequilibrios en nuestro cuerpo. Los desequilibrios pueden ser de tipo físico, mental o emocional.

Haciendo un estudio geobiológico de los espacios en los cuales se suele pasar más tiempo, especialmente el dormitorio y el lugar de trabajo.

¿Cómo se realiza un estudio geobiológico?

Se utiliza el cuerpo humano como detector. Una persona debidamente entrenada puede percibir las radiaciones geopáticas presentes en un espacio determinado, junto con los aparatos adecuados para cada caso.

¿Qué podemos hacer?

A la hora de construir o cambiar de vivienda y queremos prevenir los efectos de una posible geopatía, es recomendable realizar un buen estudio geobiológico del lugar, para poder conocer los lugares más sanos para descansar o trabajar y así evitar las zonas patógenas. De esta forma se conseguirá mejorar la calidad de vida de su familia.

Hay varias empresas que se dedican a realizar estos estudios y hacer las reformas necesarias para evitar los problemas que provocan las geopatías. Los precios del estudio suelen oscilar entre los 200 y los 500 euros, en función de las características de las viviendas y de los espacios a examinar. La Asociación de Estudios Geobiológicos dispone de un amplio grupo de profesionales cualificados para realizar estudios geobiológicos y de biohabitabilidad en toda España.

Miguel Angel Ardil y Joaquín Bretones, miembros de la Asociación de Estudios Geobiológicos.Miguel Angel Ardil y Joaquín Bretones, miembros de la Asociación de Estudios Geobiológicos.

Algunos consejos eficaces

Evitar situar la cama o los lugares de descanso cerca de las fachadas o redes eléctricas o líneas de alto voltaje.

Alejar del lugar donde dormimos los aparatos eléctricos: Relojes digitales, televisores, ordenadores, transformadores, etcétera. Asegurarse que las instalaciones eléctricas cumplen las normas de seguridad.

Desenchufar el wifi por la noche y evitar tener aparatos eléctricos cerca de la cama a la hora de dormir.

Utilice el teléfono con el manos libres.

No dejar nunca el móvil en la mesilla de noche, es como tener una antena dentro de la habitación.

No dormir con la cabeza pegada a la pared de la habitación.

Dejar el móvil por la noche apagado, o en modo avión.

Prueba a hacer de zahorí de geopatías

Un pendulo puede fabricarse como un colgante al final de una cuerda, pulsera o collar. Según los expertos suelen funcionar bien las cadenas de metal de unos 10 cm. con un péndulo de cuarzo. Se lo sostiene de la punta, que puede acabar con un adorno redondo para que sea más fácil sujetarlo. Y se le pide mentalmente al péndulo con mano firme que te muestre como será la respuesta afirmativa y observas el movimiento. Será circular o linear. Preguntas por la negativa, y se observa que el movimiento es distinto. También circular o linear.

Nos acercamos a la cama, sofá o espacio que se quiere analizar y se le pide al péndulo mentalmente o en voz baja que muestre si existe alguna fuente de geopatias y que la muestre con la respuesta afirmativa. Se pasa el péndulo alzado a medio metro aproximadamente de la superficie de la cama escaneando toda la superficie.

En cuanto detecte una geopatía se moverá energéticamente. Cuanto más rápido, más grave es la geopatía.

Con varillas de radiestesia es el método más fácil: se sostienen suavemente con los brazos en ángulo de 90 grados (los codos en las caderas) y se ahuecan los puños para que puedan moverse libremente pero que no se caigan.

Se les pregunta mentalmente que nos indiquen dónde hay fuentes de geopatías y vamos escaneando el lugar, caminando sin pensar en la respuesta (porque manifiestan lo que pensamos, igual que el péndulo), totalmente neutros. Allá dónde encuentren una geopatía, se cruzarán. Si la geopatía es fuerte, darán vueltas.

La sal es un elemento que reacciona rápidamente ante la presencia de geopatías. Si en un lugar no existe una geopatía, la sal se secará de manera regular. Si la hubiera, saldría del recipiente.

Para comprobarlo se diluye sal en agua caliente hasta el punto de saturación, es decir, añadimos sal hasta que no se diluya más. Y lo colamos en un vaso o plato. Colocamos varios platos bajo la cama (uno en la parte que correspondería a la almohada y otro en las piernas. Y el sofá, debajo de donde se suelan sentar.

Cuando tras unos días el agua se evapore, la sal de los recipientes colocados en zonas alteradas formará en gruesos cristales de estructuras sin ninguna armonía que tenderán a salirse de su contenedor. Sin embargo, los situados en zonas neutras formarán cristales más pequeños repartidos uniformemente y de estructura armónica.

Cómo neutralizar una geopatía

En principio, si encontramos que nuestra cama presenta una geopatía en una zona vital, es decir, que cuando dormimos nos afectará el tronco o la cabeza, lo mejor es cambiar la cama de posición. Si esto no fuera posible, sería conveniente sopesar la posibilidad de dormir en otro lugar

Las radiaciones geopáticas influyen sobre todos los seres vivos normalmente a partir de los 8 a 10 años de vivir o trabajar en aquel lugar. Si es muy intensa de 2 a 5 años.

Si tiene que construir o habitar una casa, debe verificarse la calidad biológica del lugar: que no esté cerca de líneas de alta tensión o transformador y sobre todo que el lugar no esté surcado por fuertes anomalías geobiológicas. Se evitará sobre todo que los puntos geopatógenos no coincidan con el lugar donde dormimos, trabajamos o permanecemos muchas horas al día.

Si la vivienda presenta problemas de contaminación eléctrica es aconsejable desconectar la instalación eléctrica por la noche, especialmente en el dormitorio.

No dormiremos con plantas, televisores, ordenadores/computadoras conectados a la electricidad o cargando un móvil/celular en el dormitorio. Sus emisiones alteran el descanso.

Evitaremos los materiales de construcción radioactivos. Evitar las pinturas plásticas.

Dormir con la ventana un poco abierta es muy saludable, pues no se respira aire enrarecido. Y ventilar el dormitorio todas las mañanas para que el aire se renueve, ya que es un punto clave en el mantenimiento de la salud.

También es conveniente evitar en la vivienda los materiales y muebles sintéticos que no estén tratados antiestáticamente. En la ropa procurar que sea de fibras naturales, así como las sábanas y las mantas. Los futones y colchones de látex son más recomendados que aquellos con muelles.