• Miércoles, 23 de Mayo de 2018

CYNTHIA KENYON, VICEPRESIDENTA DE INVESTIGACIÓN EN CALICO

"Descubrimos un sistema de control universal del envejecimiento"

Sus investigaciones han conseguido duplicar la vida de un tipo de gusano, y ahora es directiva de Calico, la empresa que Google puso en marcha para investigar y combatir el envejecimiento.

Cynthia Kenyon. (Foto: SINC)
Cynthia Kenyon. (Foto: SINC)

Uno de los animales que más atención ha despertado en la investigación sobre envejecimiento es el Caenorhabditis Elegans. En los 90, este pequeño gusano fue objeto de estudio de un grupo de investigación en el que participaba Cynthia Kenyon. Las mutaciones en el gen daf-2 duplicaban la vida del animal. “Fue asombroso. Podías ralentizar drásticamente el ritmo de envejecimiento”, recuerda. Sus investigaciones y las de otros laboratorios encontraron más genes relacionados con la longevidad, una extensa red que parece estar presente en todos los animales, incluidas las personas. “Descubrimos un sistema de control universal del envejecimiento”, subraya.

Aquello le llevó a entrar a formar parte de Calico, la compañía que fundó en 2013 Larry Page, creador de Google, para investigar y combatir los efectos del envejecimiento.

Durante este tiempo, Calico no ha sido precisamente un ejemplo de comunicación. Las informaciones sobre sus logros e investigaciones se ofrecen por cuenta gotas, y esta política ha sido muy criticada por los medios que reciben bien cualquier información sobre avances en este sentido, ya que nos afectan a todos.

“No es muy diferente de una compañía farmacéutica. No creo que en Calico haya secretismo en absoluto”, responde a Sinc en un encuentro con medios con motivo del ciclo de conferencias CNIO-“la Caixa” Frontiers Meeting celebrado en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas con el apoyo de la Fundación “la Caixa”.

Según la bióloga molecular, las empresas pequeñas financiadas con capital riesgo tienen que recaudar fondos y publicitar lo que van a hacer –tenga éxito o no–; pero Calico, al contar con el apoyo económico de Google, solo publica aquello que sale adelante, como resultados de investigaciones o acuerdos con otras compañías.

Los avances en investigación sobre envejecimiento han tenido logros importantes en otros animales. Los investigadores españoles, María Blasco, del CNIO y Carlos Izpisúa, del Instituto Salk de California han logrado prolongar considerablemente la vida de ratones. Blasco, a través de tratamientos con telomerasa, e Izpisúa, por medio de la reprogramación celular. 

Los científicos también han encontrado que los mismos mecanismos que protegen al animal del desgaste del envejecimiento lo fortalecen frente al estrés ambiental. En experimentos de laboratorio han averiguado que los que tienen mutaciones en algunos de estos genes resisten condiciones adversas como falta de comida, mucho calor o presencia de toxinas.

También han comprobado que cuando se ralentiza el proceso de envejecimiento en modelos animales, las enfermedades relacionadas con la edad, como el cáncer, cardiopatías o diabetes, aparecen más tarde. “Las condiciones que alargan la vida en estos animales posponen la enfermedad de Alzheimer o la hacen más débil”, concreta Kenyon.

Uno de los fármacos que los científicos utilizan para alargar la vida de estos modelos está aprobado para su uso en humanos pero con una finalidad muy diferente. Es la rapamicina, un inmunosupresor que se utiliza en trasplantes para evitar que el sistema inmune rechace al nuevo órgano.

También se usa como tratamiento de algunos cánceres, al frenar el crecimiento de los tumores. El problema son sus fuertes efectos secundarios algo que, según Kenyon, están tratando de mejorar las compañías farmacéuticas.

La científica valora con optimismo lo conseguido en las dos últimas décadas. “Los estudios que comenzaron en gusanos en nuestro laboratorio y que han seguido otros conducen a nuevas rutas para retrasar el envejecimiento humano”, destaca.

Kenyon es reacia a hablar sobre la hipotética inmortalidad que pregonan algunos gurús científicos como Aubrey de Grey o José Luis Cordeiro. “Soy muy agnóstica al respecto. Creo que las personas que dicen que en algún momento de la vida seremos inmortales simplemente hablan por hablar”.  

En su caso personal, la clave para estar saludable a sus 64 años es seguir una dieta baja en azúcar y practicar ejercicio. No obstante, recalca hablar como ciudadana, “no como científica” cuando se le pregunta sobre sus secretos para estar sana.

Toma aspirina infantil y no ingiere ningún componente antiedad. En su opinión, hacen falta buenos ensayos clínicos para que las compañías de alimentos puedan vender productos naturales que desaceleren el envejecimiento, si los hubiera. El problema es que estas pruebas implican financiación. Como alternativas, Kenyon propone el crowdfunding o que sean los gobiernos quienes las sufraguen.

Fuente SINC