• Martes, 21 de Noviembre de 2017

ENTREVISTA CON ANGELES PARRA, DIRECTORA DE BIO CULTURA Y PRESIDENTA DE VIDA SANA.

"El sector bio está a punto para el gran boom del mundo ecológico"

Ángeles Parra es directora de BioCultura, la feria que del 9 al 12 de noviembre llega en Madrid para mostrar al mundo que los productos ecológicos son el presente y el futuro.

Angeles Parra, directora de Bio Cultura y presidenta de Vida Sana. Foto: sembrandoatomos.es
Angeles Parra, directora de Bio Cultura y presidenta de Vida Sana. Foto: sembrandoatomos.es

Del 9 al 12 de noviembre se celebra en Madrid la feria Bio Cultura en su 33 edición. ¿Qué objetivos se plantean para este año?

Este año para BioCultura es un año muy especial. Principalmente, porque el sector “bio” está a punto de un gran “boom” y de la gran democratización del mundo ecológico. Todo esto ha dejado de ser coto exclusivo de una minoría muy militante y está llegando a una gran parte de la población. Y este gran cambio se está dando ahora y en los próximos meses y años. Se ha sembrado durante mucho tiempo y ahora toca el momento de recoger. Y BioCultura este año representa ese salto a cada vez más público.

España es el primer país europeo en producción de productos ecológicos, y el 5º del mundo, pero ¿cómo estamos en cuanto al consumo de estos productos?

Pues es un poco lo que te decía al principio de la entrevista. Hasta ahora, prácticamente todo lo que se producía aquí iba destinado a la exportación. Pero ya están cambiando las cosas. Y si estamos en el puesto número 5 en el ránking de productores mundiales, también hemos entrado en el ránking del consumo y nos hemos situado en el puesto número 10. No está nada mal. Hemos adelantado mucho en poco tiempo y esto se va a seguir produciendo a corto plazo.

¿Apoyan las administraciones y los gobiernos en España este tipo de industria?

Hasta ahora, ni los gobiernos municipales ni los gobiernos autonómicos, y mucho menos el gobierno central, han apostado por la agroalimentación ecológica. Con la excepción de Andalucía, que ha sido la primera comunidad autónoma en ver este mundo “bio” como un mundo de futuro. Pero también en esto están cambiando las cosas. Así, vemos que comunidades regidas por partidos de diferentes colores políticos, como la Comunidad Valenciana o Galiciaa, están apostando ahora por este sector de una forma decidida. Para el gobierno de la nación, estuviera quien estuviera en Moncloa, la agroalimentación ecológica nunca ha sido una prioridad. Precisamente, nosotros defendemos lo que ha ocurrido en países como Alemania o Dinamarca, todo lo contrario que en España: para ellos, lo ecológico ha sido una cuestión de estado, independientemente del color político del partido que gobernara la nación.

¿Qué empresas potentes tenemos en nuestro país en el campo de la alimentación ecológica?

No son tan potentes como algunas transnacionales del sector alimentario convencional, ni falta que hace. Porque, en tantas ocasiones, en la medida en que una empresa crece hasta unos niveles que exceden lo humano… sus estrategias comerciales y productivas se alejan cada vez más de aquello que beneficia a la Humanidad, a la sociedad y a la Naturaleza. Sí es verdad, no obstante, que algunas empresas que en su momento fueron pioneras en el sector 2bio2… ahora son empresas con un volumen más que notable de negocio y que, además, también tienen unos staffs de empleados considerables. Hablamos de empresas como El Granero Integral, Biocop, Vegetalia, etc. Todas las empresas que hace ya más de veinte o treinta años apostaron por el universo ecológico han visto cómo su trabajo y su esfuerzo han dado merecidos frutos.

¿Y en la cosmética ecológica?

La cosmética ecológica y todo lo que gira en torno a la limpieza orgánica también está dando pasos de gigante en los últimos meses. Ahora bien, hay que tener en cuenta que el mundo de la alimentación le lleva una más que evidente ventaja al mundo de la cosmética ecocertificada, que es un subsector que está formado, primordialmente, por empresas todavía pequeñas, pero que serán muy grandes de aquí a unos años. En algunos casos, estas empresas se mantienen en un plano medio, familiar, por voluntad propia, pues la idiosincrasia del sector ecológico no es la misma que la del sector convencional, donde prima una economía muy depredadora y que ha perdido su humanidad.

¿Somos los consumidores conscientes de la importancia de consumir este tipo de productos?

En todo el planeta, ya se cuentan por millones las personas que están despertando, que quieren tomar las riendas de su consumo, de una producción sana, que saben que la verdadera democracia está en los hábitos de consumo diarios y no en una fría urna cada cuatro años. Digamos que cada vez más personas son conscientes aunque, evidentemente, todavía queda mucho por recorrer. Pero grandes muros han caído en cuatro día cuando ha llegado el momento. Y eso es lo que está pasando en nuestro sector. Que lo que se ha trabajado durante mucho tiempo está dando sus frutos ahora y está llegando el tesoro de la alimentación orgánica a millones de personas en nuestro país. Las estadísticas y las cifras son definitorias. La feria es también un espejo de esa tendencia y este año el suelo expositivo en BioCultura Madrid ha crecido un 56%. Por otro lado, la feria ya llega, además de Madrid y Barcelona, a Valencia, Sevilla, Bilbao y A Coruña.

¿La industria de productos ecológicos se adapta a los gustos y necesidades de los consumidores?

Por un lado, se adapta a la demanda. Y, por otro, crea tendencias, tendencias que luego el sector convencional copia. Por ejemplo, la quinoa, las leches vegetales, los productos para veganos y/o para celíacos… han nacido en el sector ecológico y luego el sector alimentario convencional los ha copiado descaradamente.

¿Hay datos sobre la edad de los consumidores de estos productos?

Esto es como aquello del chiste. “¿Cómo son los alemanes? No lo sé. No los conozco a todos”. Generalizar siempre es difícil. Ahora bien, sí podemos decir que la mayoría de consumidores de productos ecológicos son mujeres, de una edad de entre 30 y 50 años, con un nivel cultural alto y un nivel adquisitivo medio… Es más importante el nivel de conciencia que el poder adquisitivo. De todas formas, esto cada vez menos es así. Porque se está apuntando al carro “bio” gente de todas las edades, niveles, procedencias y hasta culturas y religiones. Ha dejado de ser algo para militantes. Cada vez más.

¿Es el público senior una diana para estas empresas? ¿O al revés?

En el universo “bio”, en general, el público es más joven que en otros mundo de la economía. Pero también hay que decir que en algunos subsectores el público es especialmente joven. El veganismo es un ejemplo emblemático en este sentido. El público vegano es mayoritariamente muy joven.

¿Hay diferencias en el consumo de estos productos entre mujeres y hombres?

En lo alimentario, diría que hay pocas diferencias. Quizás sí es cierto que más mujeres cuidan de su salud y de la salud de la Tierra y apuestan por el mundo ecológico… Pero entre mujeres y hombres que consuman ecológico no creo que haya tantas diferencias. Aunque también habría aquí una excepción de género con respecto a un subsector. Las mujeres, por distintas razones, han comprendido antes que los hombres que también puede uno envenenarse lentamente debido a los productos de higiene y cosméticos que utilizamos en el hogar o en los puestos de trabajo: limpieza, perfumes, jabones, detergentes, elementos de maquillajes, productos para el cabello… y han empezado a tomar cartas en el asunto. Especialmente, aquellas mujeres que tienen niños pequeños en casa, sean las madres o las abuelas.

¿Hay suficientes garantías de que todos los productos etiquetados como tal son ecológicos?

Los productos agroalimentarios que tienen el sello correspondiente de ecológico han pasado una serie de controles que garantizan absolutamente esa calidad. No tiene que haber ninguna duda al respecto. En el sector ecológico se hacen las cosas como se tienen que hacer. Es en el mundo de la alimentación convencional donde no hay ninguna garantía de nada y donde las grandes transnacionales juegan con publicidades engañosas a confundir a los consumidores y a la ciudadanía, que asiste en silencio al espectáculo de cómo empresas de mucho renombre ponen en el mercado productos nocivos con total impunidad.

¿Son los productos ecológicos una posible vía de solución a la despoblación de zonas rurales?

No son una “posible solución”, sino que ya son “la” solución. El sector agroalimentario ecológico combate la crisis climática, protege la biodiversidad, ahorra sufrimiento animal, protege la salud de los ecosistemas y de los consumidores… y fija población en entornos rurales cada vez más despoblados.

¿Son conocidos los productos ecológicos en alimentación y cosmética? ¿Qué otros productos ecológicos se producen en España y cuál es su probable desarrollo?

Ya he dicho antes que, efectivamente, estos productos son cada vez más conocidos y apreciados por la población. El subsector que va a explosionar también en breve es el de la moda sostenible, la bioconstrucción y todo aquello que tiene que ver con un hogar sano y descontaminado.

¿Alguna otra cuestión que quiera transmitir a los lectores?

Que vengan vuestros lectores a BioCultura. Que comprueben que la revolución se puede hacer con diversión y con alegría. Porque BioCultura no es una ferias al uso. Es el resumen de cómo cambiar de vida hacia la regeneración del planeta y de la propia salud. BioCultura tiene las respuestas, las alternativas. Y lo que hoy es de pocos… mañana será lo mayoritario en toda la Tierra. O, simplemente, nuestra especie desaparecerá…