• Martes, 22 de Mayo de 2018

169 OBRAS REUNIDAS EN ESTA EXPOSICIÓN ANTOLÓGICA

Fortuny: Un catalán en El Prado

La obra de este catalán universal se ha colado en el Museo del Prado (Madrid) hasta el 18 de marzo. Considerado junto a Goya uno de los grandes del s.XIX, la exposición ofrece una oportunidad única de conocer 12 obras inéditas y 67 nunca expuestas fuera de sus museos y colecciones.

"El fumador de opio" Mariano Fortuny. Acuarela sobre papel, 384 x 498 mm 1869 San Petersburgo, Museo Estatal del Hermitage (27.122)
"El fumador de opio" Mariano Fortuny. Acuarela sobre papel, 384 x 498 mm 1869 San Petersburgo, Museo Estatal del Hermitage (27.122)

Sin duda alguna la exposición antológica “Fortuny (1838-1874)” que se inauguró el pasado mes de noviembre en el Museo del Prado, es un atractivo más para visitar la Pinacoteca. La exposición que permanecerá abierta hasta el próximo 18 de marzo ofrece la oportunidad de descubrir a uno de los artistas españoles del siglo XIX más valorados y con mayor repercusión internacional.

Para todos aquellos que estén interesados en acercarse a la figura del pintor catalán (Reus, 1838) el Museo celebra todos los jueves de febrero a las 11,00 horas y a las 17,00 horas una breve charla didáctica donde se ofrecen las claves esenciales para apreciar y comprender mejor su obra, lo que les permitirá disfrutar aún más de la visita. Para participar en esta actividad, es necesario inscribirse 15 minutos antes del comienzo de cada una de ellas en el punto de encuentro del Área de Educación del vestíbulo de Jerónimos, donde se formarán los grupos, que no podrán exceder de 25 personas.

Entre las actividades paralelas a la exposición, se incluyen también varias conferencias que permitirán profundizar sobre los diferentes períodos en los que Mariano Fortuny desarrolló su obra, su paso por París o Roma por ejemplo, ciudades donde tuvo ocasión de asistir en más de una ocasión a la ópera, una de sus grandes aficiones.  Por este motivo, el Museo ha programado para el próximo 23 de febrero un concierto donde  el barítono Manuel Lanza, la soprano Carmen Solís y el pianista Miguel Huertas, interpretarán algunas de las obras más populares de Verdi, Bellini y Donizetti, o la Gran fantasía para piano del Faust de Gounod que inspiró su cuadro Fantasía sobre el Faust de Gounod; aunque su compositor favorito fue Ludwig van Beethoven, (su máscara mortuoria forma parte de la exposición), incluyéndose también algunas de sus composiciones.

Para esta muestra antológica se han reunido 169 obras, 67 de ellas no han sido nunca expuestas fuera de sus colecciones y museos de procedencia, siendo 12 de ellas inéditas hasta el momento. Una treintena pertenecen a la colección del Museo del Prado, aunque la mayor parte proceden de grandes colecciones y museos de Europa y Estados Unidos, destacando especialmente la colaboración del Museo Fortuny de Venecia y del Museu Nacional d’Art de Catalunya. En el catálogo se reproducen casi 400 imágenes, 70 de ellas por primera vez.

El recorrido por la exposición, se realiza de forma cronológica por las aportaciones de Fortuny como pintor, acuarelista, dibujante y grabador. Junto a ellas se exhiben ejemplos de la extraordinaria colección de antigüedades que atesoraba el pintor en su atelier: preciosos objetos, algunos de ellos conservados hoy en las más importantes colecciones arqueológicas del mundo.

La primera sección de la exposición, dedicada a su formación en Roma, incluye ya ejemplos de madurez tanto en sus academias a lápiz como en sus trabajos a la acuarela (Il contino) y al óleo (Odalisca). Si bien se trasladó a África para pintar los episodios de la guerra hispanomarroquí (La batalla de Wad-Ras), le atrajeron en cambio los tipos árabes y sus costumbres (Fantasía árabe), que nutrirían toda su carrera posterior y confirieron singularidad a su aportación al orientalismo europeo.

mayor_actual_Fortuny Fantasia arabeFantasía árabe Mariano Fortuny Óleo sobre tela, 52 x 67 cm 1867 The Walters Art Museum, Baltimore, Maryland, 37.191.

Entre 1863 y 1868 abordó el retrato (Mirope Savati, no expuesto antes en Europa), el gran cuadro decorativo (La reina María Cristina y su hija la reina Isabel pasando revista a las baterías de artillería, mostrado ahora en su posición original) y las copias de maestros del Prado (el Greco, Ribera, Velázquez y Goya), que contribuyeron a dar a su arte mayor profundidad y alcance.

mayor_actual_Fortuny el camelleroEl camellero Mariano Fortuny. Acuarela sobre papel, 200 x 357 mm 1865 Nueva York, The Metropolitan Museum of Art (87.15.76).

Su obra triunfó en los años finales de la década de 1860 a través de óleos y acuarelas de motivos del siglo XVIII (El aficionado a las estampas La vicaría) y árabes (Jefe árabe, Un marroquí, El vendedor de tapices, Calle de Tánger El fumador de opio). Esta última vertiente tuvo un desarrollo especial durante su estancia en Granada entre 1870 y 1872. Allí también abordó escenas de género en marcos arquitectónicos compuestos (Pasatiempos de hijosdalgos, Almuerzo en la Alhambra Ayuntamiento viejo de Granada).

La mayor novedad deriva de sus trabajos del natural ante objetos, figuras (Viejo desnudo al sol), jardines y paisajes tanto al óleo como a la acuarela, la tinta y el lápiz. Obras como La Carrera del Darro, nunca vista fuera del British Museum, revelan su capacidad para la captación del ambiente con un color nuevo y fresco.

mayor_actual_Fortuny la VicariaLa elección de la modelo Mariano Fortuny. Óleo sobre tabla, 50 x 80 cm Hacia 1868-1874 Washington, National Gallery of Art, Washington, Corcoran Collection (William A. Clark Collection), 2015.

De vuelta a Roma, en 1873 trató los temas árabes con una ejecución más sintética (Árabe apoyado en un tapiz Fantasía árabe ante la puerta de Tánger), atendió a la vida cotidiana en Carnaval en el corso romano y en 1874 finalizó cuadros de género iniciados antes, como La elección de la modelo.

En ese año una estancia en Portici supuso una inmersión en la naturaleza que le hizo plenamente consciente del color local y de las sombras coloreadas en sus pinturas de desnudos de niños en la playa, de los que se incluye un grupo de cuatro, dos de ellos inéditos, y en sus paisajes, como Calle de Granatello en Portici Paisaje napolitano, recién adquirido por el Prado. Su trabajo a la acuarela dio entonces sus mejores frutos en los dos ejemplos de Paisaje de Portici –uno presentado por vez primera– y en sus retratos de Cecilia de Madrazo y Emma Zaragoza.

Grandes instituciones de todo el mundo han permitido que esta muestra pueda celebrarse del mejor modo. Singular relevancia, por la amplitud de su préstamo, ha tenido la especial colaboración del Museo Fortuny de Venecia y del Museu Nacional d’Art de Catalunya.