• Miércoles, 22 de Agosto de 2018

RECOMENDACIONES DE LA FEDERACIÓN EUROPEA DE INDUSTRIAS DE ALIMENTOS PARA MASCOTAS, FEDIAF

Qué debe comer tu perro si es mayor

La Federación Europea de la Industria de Alimentos para Mascotas (Fediaf) ha publicado un documento con información clave sobre las necesidades nutricionales de los perros adultos.

La población canina también envejece, y las necesidades dietéticas de los perros mayores no son las mismas que las de los jóvenes. La Federación Europea de la Industria de Alimentos para Mascotas (Fediaf) ofrece una serie de consideraciones a tener en cuenta.

El envejecimiento no se produce igual en unas razas que en otras. En los perros grandes, la "vejez" comienza más temprano en comparación con los perros de razas más pequeñas. Comúnmente, podemos decir que un perro grande es mayor a partir de los 6 a 8 años, y los perros de razas pequeñas son mayores desde aproximadamente los 10 años. Aunque existen grandes diferencias entre las distintas razas, lo que sugiere una fuerte influencia genética en el desarrollo de ciertas enfermedades.

El Dr. Thomas Brenten, presidente del Grupo de Ciencia Analítica y Nutrición de Fediaf, ha declarado que  "una nutrición adecuada que garantice una ingesta idónea de energía, proteínas, minerales y vitaminas es esencial para garantizar una buena salud y longevidad para nuestras mascotas”, y además, “hay una gran necesidad de tener en cuenta las necesidades dietéticas específicas".

Los principales problemas de los perros mayores asociados a la edad se dan en las funciones cognitivas, el comportamiento, la piel, el tracto digestivo, el sistema cardiovascular, las vías respiratorias, las enfermedades degenerativas de las articulaciones y el esqueleto, y las enfermedades urinarias y endocrinas.

Con una nutrición adecuada podemos paliar o retrasar los cambios que produce el envejecimiento en nuestras mascotas, pero estos cambios en los animales también deben ser tenidos en cuenta a la hora de planificar su alimentación. Por ejemplo, las enfermedades degenerativas de las articulaciones pueden tener repercusiones negativas en la actividad del perro y, por lo tanto, éste necesitará menor aporte energético para evitar un aumento de peso que agravaría su situación.

Cambios asociados a la edad

Los cambios en el aparato digestivo, principalmente la pérdida de dientes y las enfermedades de las encías, pueden dificultar la ingesta de alimentos. En el caso de los perros muy viejos, el sentido del gusto y/o el olfato pueden disminuir, por lo que se deben proporcionar alimentos más apetecibles para garantizar una ingesta adecuada de energía y nutrientes. La textura (seca, húmeda) puede ser importante para garantizar una ingesta suficiente de alimentos.

En la mayoría de los casos, el aumento de la edad se asocia con una necesidad de energía reducida, pero también puede ser mayor debido a disfunciones hormonales (por ejemplo, diabetes mellitus no controlada) o en algunos cánceres. La restricción calórica parece ser una buena medida para prolongar el buen estado de salud del perro. En un estudio con la raza Labrador Retrievers, los resultados indicaron que el 25% de restricción en la ingesta de alimentos aumentó la duración media de la vida y retrasó la aparición de los signos de la enfermedad crónica. También una alimentación restrictiva se asocia con una menor tendencia a la osteoartritis. No se trata de que el animal pase hambre, sino de ajustar su alimentación a la actividad que desarrolle, proporcionándole los nutrientes necesarios. Los propietarios deben ser conscientes de la importancia de ajustar los límites diarios de alimentación para mantener una condición corporal óptima.

Cuando la ingesta de alimentos es menor en perros mayores, las dietas deben contener una mayor concentración de proteínas para satisfacer sus necesidades y retrasar la pérdida de masa corporal magra relacionada con la edad, excepto cuando enfermedades específicas (en etapas avanzadas) requieren ajustes en el suministro de proteína.

Ojo a los aminoácidos

Hay que prestar atención a los aminoácidos esenciales. El ácido graso linoleico, el ácido graso n-6 dominante, es esencial para los perros. Los ácidos grasos n-3 tienen una función importante. El ácido docosahexaenoico tiene un papel específico para las membranas neuronales, el desarrollo neurológico y la agudeza visual. Se ha demostrado que los ácidos grasos n-3 y los ácidos grasos n-6 afectan a las reacciones inmunológicas y al comportamiento.

Las dietas para perros mayores deben contener suficiente fibra cruda para asegurar una funcionalidad intestinal adecuada. Tanto las fibras fermentables como las no fermentables tienen efectos positivos sobre la salud intestinal, incluida la provisión de sustratos a la microbiota intestinal.

Se debe prestar especial atención al zinc por su importancia para muchos sistemas biológicos, incluida la función inmune, el selenio para la integridad muscular y su papel en la defensa antioxidante y el yodo para la función tiroidea. La ingesta de zinc se puede ajustar a niveles más altos dentro del marco recomendado, se recomienda la ingesta de cobre normal.

Las células del cuerpo del perro también cumplen años. Y, como ocurre en el hombre, el perro anciano sufre una pérdida de memoria. La vitamina C ayuda a retrasar el desgaste cerebral, ya que actúa como antioxidante. La alimentación del perro anciano, en consecuencia, debe aumentar la cantidad de vitamina C. Algunos lípidos, como la fosfatidilserina, también ayudan a mantener las neuronas caninas activas.

Algunos ingredientes de la alimentación canina, como el triptófano, ayudan a controlar el ánimo del perro. Estos componentes también aumentan su sensación de placer, por lo que se mostrará más tranquilo, y contribuyen asimismo a que el perro anciano duerma mejor.