• Jueves, 26 de Abril de 2018

EXPOSICIÓN EN EL MUSEO CERRALBO DE MADRID

La historia del conde que creo la gimnasia moderna

"El conde de Villalobos. Los orígenes de la gimnasia en España", es un recorrido por la vida y logros de este conde, culpable de la implantación de lo que hoy conocemos como Educación Física; constructor de aparatos gimnásticos; creador de los Gimnasios Reales, y pionero de la fisioterapia.

Algunos de los aparatos inventados por el conde Villalobos para hacer gimnasia. Fotos: Javier Rodríguez Barrera, Museo Cerralbo.
Algunos de los aparatos inventados por el conde Villalobos para hacer gimnasia. Fotos: Javier Rodríguez Barrera, Museo Cerralbo.

Hacer deporte es uno de los principales propósitos que solemos hacernos cada principio de año, aunque son pocos, los que al terminar el año lo han conseguido. El rey del deporte ahora mismo es el running, no hay más que ver la alta participación en las cada vez más numerosas carreras, que se organizan por todo el territorio nacional.

Tanto para los aficionados a correr, como para los que opinen que es de cobardes, y prefieran ejercitarse en gimnasios, les recomendamos iniciar el 2018 visitando la exposición El conde de Villalobos. Los orígenes de la gimnasia en España, que el Museo Cerralbo (Madrid) ha organizado en torno al que se considera el introductor de la gimnasia moderna en nuestro país, y que se mantendrá abierta hasta el próximo 11 de febrero.

El museo rinde así un homenaje en el bicentenario de su nacimiento al padre del fundador del museo, Francisco de Aguilera (1817-1867), conde de Villalobos, culpable de la implantación estatal de lo que hoy conocemos como Educación Física; constructor de aparatos gimnásticos; autor de manuales sobre esta área, en el año 1842 publicó  “Ojeada sobre la Jimnasia, utilidades y ventajas que emanan de esta ciencia”; y primer instructor de gimnasia de la Casa Real, con Alfonso XII, entre otras cosas.

La primera sección de la exposición se centra en los orígenes de la gimnasia moderna, conectados con el mundo militar, la práctica de la medicina y el espectáculo circense, a lo que pese a su condición de noble estuvo muy ligado en su juventud, ejecutando números con gran habilidad y destreza. Muy pronto se desligó de este mundo y centró sus esfuerzos en la investigación y la reivindicación del papel de la gimnástica como elemento de mejora social. Recogiéndose sus reivindicaciones ante el Gobierno de la época para el establecimiento de un Gimnasio Normal (1844), germen de las Escuelas, Institutos y Facultades para el estudio y titulación de los profesionales de la Educación Física, además de sus obras teóricas publicadas.

Así pueden admirarse aquí ediciones de los más importantes libros sobre gimnasia europea desde el siglo XVI, así como ejemplos de lo que suponía la actividad física como espectáculo.

mayor_actual_documentosexpovillalobos Foto: Javier Rodríguez Barrera, Museo Cerralbo.

Como han puesto de relieve las investigaciones de los comisarios científicos de esta muestra, Ángel Mayoral y Manuel Hernández, ambos profesores de la Universidad Politécnica de Madrid y con una dilatada carrera como investigadores, las propuestas del conde de Villalobos fueron muy avanzadas para su época, y se desmarcaron rápidamente del influjo de su amigo Amorós.

Destaca el fuerte soporte científico de sus reflexiones teóricas y sus aplicaciones metodológicas. Su innovadora forma de trabajar se aplicó en gimnasios particulares como el de Serra, y de ella se beneficiarian también el Príncipe de Asturias, futuro Alfonso XII, y su hermana Isabel, ya que fue el creador y director de los Gimnasios Reales.

Además, practicó la gimnasia como medio para la rehabilitación de enfermos, siendo también pionero de la fisioterapia.

En la muestra se podrá admirar la recreación del escritorio de Villalobos, con parte de su biblioteca original, y también una reproducción a pequeña escala del denominado pórtico amorosiano, que incluía anillas, escalas, cuerdas, escaleras horizontales y una percha para trepar.

Del resto de los curiosos aparatos gimnásticos, algunos proceden de los antiguos Gimnasios Reales, mientras que los cedidos por INEF pertenecieron a un gimnasio segoviano de la última década del siglo XIX, estando en plena consonancia con los aparatos usados en vida de Villalobos.

Su aportación científica queda recogida gracias a los documentos históricos que nos hablan de los aparatos gimnásticos de su invención, que se estaba preparando para distribuir comercialmente, y su destacado papel en la Exposición Universal de París de 1867, por el que fue galardonado con una medalla de bronce que recibiría a título póstumo, debido a su prematuro fallecimiento.

La exposición toma forma gracias a préstamos procedentes, entre otras instituciones, de Patrimonio Nacional, la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (INEF) de la Universidad Politécnica de Madrid, la Biblioteca Nacional de España o el Museo del Ejército. Y con la colaboración del coleccionista Alberto Rivas de Hoyos, particular que ha aportado un interesante fondo documental inédito hasta el momento.