• Jueves, 19 de Julio de 2018

ENTREVISTA CON EL ESCRITOR JUAN ESLAVA GALÁN

"La imbecilidad humana no se cura con la edad"

Acaba de publicar su último libro "Enciclopedia Eslava", un didáctico y sorprendente paseo por acontecimientos de la historia que no son como nos habían contado.

Juan Eslava Galán en las calles del centro de Madrid donde vive.
Juan Eslava Galán en las calles del centro de Madrid donde vive.

Juan Eslava Galán está satisfecho con la vida que lleva, y se le nota. Transmite tranquilidad, incluso en estos días de estrés navideño. Se acaba de publicar la segunda edición de su último libro, Enciclopedia Eslava, una entretenida obra ideal para leer a ratos, y enterarse de cosas sorprendentes. 

Leyendo su libro uno encuentra muchos recursos para quedar bien en cualquier sobremesa. La historia de España es fascinante. ¿Por qué no le sacamos más partido?

 A la edad en que se enseña historia la gente tiene la cabeza en otras cosas. Después, a los 40 o 50 años, que es cuando empieza a llamarte la atención, te arrepientes de no haberte interesado entonces. Cada cosa tiene su época, y puede que la historia interese a la gente que ya ha madurado un poco.

Luego hay otra razón. Todos los pueblos europeos se enorgullecen de su historia. Y nosotros, desgraciadamente, nos avergonzamos. En parte por ignorancia, en parte por un lavado de cerebro de gente pseudo progre... Toda la leyenda negra que se forjó en países enemigos de España se ha aceptado aquí de un modo papanatas, y ahora muchos españoles se avergüenzan de una historia que no conocen. Por ejemplo, cuando se dice que no hay que celebrar el descubrimiento de América porque fuimos unos genocidas. Esto es totalmente falso. Ese sambenito nos lo pusieron los holandeses e ingleses que eran enemigos de España, pero es que nosotros lo hemos aceptado como si fuera verdad.

Muy diferente a cómo tratan lo ingleses su historia.

Totalmente. Ellos no se avergüenzan de su historia. Tú le preguntas a un inglés quién era el almirante Vernon y no saben quién es. (Vernon comandaba una gran flota que fracasó en su intento de tomar Cartagena de Indias defendida por el Español Blas de Lezo con fuerzas muy inferiores). Sin embargo se conocen al detalle lo que ellos creen que pasó con la Armada Invencible, que es muy distinto a lo que realmente pasó.

En España tenemos un gran patrimonio, pero somos incapaces de venderlo bien.

Sí, es verdad. Es algo que tenemos muy abandonado. Tu vas a cualquier campo de batalla de Francia de la I Guerra Mundial y lo ves lleno de amapolas de tela o plástico que son el símbolo de los muertos en la I Guerra Mundial. Aquí no, aquí vas a un lugar donde se produjo una batalla histórica y es rarísimo que encuentres algo. No tenemos esa sensibilidad desarrollada. Aunque estamos empezando a desarrollarla. Pero para poder equipararnos a Inglaterra o a otros países nos quedan años luz.

¿Dígame alguna cosa buena, además del jamón serrano, que hemos aportado los españoles a la humanidad?

Evidentemente una de las aportaciones españolas a la civilización fue la colonización de América. No sólo fuimos allí a por la plata de las minas, que también, sino que allí se llevaron universidades, se llevó la imprenta... se civilizó todo un continente.

¿Colón manejaba información privilegiada?

Sí. Tenía conocimientos náuticos que sólo se han alcanzado en el siglo XIX. Colón sabía que para llegar a aquellas tierras que él creía que eran de Asia, debía partir de la isla de Hierro. Y desde allí, a un número determinado de millas náuticas al oeste, se encontraba tierra con agua potable. Sabía por dónde ir, aprovechando los vientos alisos, y sabía por dónde volver, ayudado por la corriente del Golfo. Él sabía todo eso en el siglo XV, pero no tenemos ni idea de por qué. Ese es el gran enigma de Colón.

En diciembre entrará en el diccionario de la RAE el término posverdad. El término es reciente, pero el concepto existe desde siempre ¿no? ¿Nos creemos lo que queremos creer?

Sin duda. Cualquier hecho puede ser interpretado si te favorece o si no te favorece. Ahí está en caso de Maurice de Talleyrand, que fue revolucionario, después fue obispo, y después ministro de la Corona. Se adaptaba a todo. La posverdad consiste en adaptarte a lo que te favorece en ese momento. El caso más actual es el de los independentistas catalanes, que se basan en una posverdad, que hablan de un pasado histórico espléndido y otras cosas que está probado que es mentira.

En su libro se desmontan mitos y manipulaciones interesadas de la historia. Cada vez tenemos más información pero menos reflexión. ¿Será en adelante más fácil manipular la historia?

Yo creo que siempre ha sido fácil manipular la historia, y continúa siéndolo. El problema es que tenemos más información, que tiempo para deglutirla. Navegar por Internet ha abierto unas posibilidades impresionantes. Pero hay que saber navegar entre todas las falsedades enormes que te encuentres. Y la tendencia es que cada vez haya más. Por eso hay que tener un criterio basado en el estudio, que te permita separar lo verdadero de lo falso. La única defensa ante las falsedades son la formación y el conocimiento, y desarrollar una conciencia crítica. Cuanto menos cultura tienes, más te pueden engañar.

La historia nos da muchas lecciones, pero dígame un personaje histórico que nos pueda enseñar mucho en nuestro día a día.

Por ejemplo, de la lista de reyes españoles admiro a Fernando III. Un hombre que se propone una meta, conquistar la España musulmana, y la consigue de forma inteligente. También admiro a Blanco White, que es un clérigo que se fue a Inglaterra y se acaba haciendo anglicano. Era un hombre de la Ilustración, con una extraordinaria claridad de ideas sobre España que, como otros muchos, tuvo que salir de aquí por piernas.

Le he escuchado decir que para escribir, y más para escribir bien, hay que leer mucho. ¿También hay que vivir mucho o vale con la lectura?

Para escribir novelas, sí. Un  novelista debe haber leído mucho y debe haber vivido experiencias. Por eso es raro que salgan grandes novelistas con menos de 40 años. Hay algunos, pero es raro. Uno puede ser un buen poeta a los 18 años. Pero hacer una novela es más complejo.

Díganos unos libros imprescindibles para estas navidades o para siempre.

Además de los clásicos, Cervantes o Quevedo, a mí me gusta Alvaro Cunqueiro o Ramón J. Sender. A quien no la haya leído le recomiendo La Aventura Equinoccial de Lope de Aguirre, o El Bandido Adolescente, que es una gozada de libro que cuenta la historia de Billy el Niño.

Usted ha viajado muchísimo ¿Cuál es a su juicio, la mejor manera de disfrutar de un viaje?

Hay que ser viajero, no turista. Lo primero olvídate la cámara de fotos en casa. Luego no lleves una lista de los museos o lugares a visitar. Siéntate en una terraza a ver pasar la gente, piérdete en un mercadillo... Al viajar hay también que perder el tiempo, y meterte por sitios donde no se meten los turistas.

Qué aporta viajar a las personas

Para conocer la montaña tienes que bajar al llano. Y para conocer el llano tienes que subir a la montaña. Es una cuestión de perspectiva. Para conocer tu país, tu cultura, tus costumbres, lo mejor es viajar fuera, y si puedes vivir fuera, mejor todavía.

Esa es la gran ventaja que tiene saber dos idiomas. Te permite ver la realidad de dos formas diferentes que contrastan, y eso es lo más enriquecedor que hay. Por eso me parece tan absurdo que haya comunidades en las que atacan el castellano e intentan que se olvide. ¡Pero si tenéis dos idiomas, que eso es una gran riqueza, cómo queréis matar uno, que además es el segundo idioma del mundo!

Dígame un lugar de España para visitar en invierno y en verano

En invierno yo iría a Andalucía o al levante, por cuestión climatológica principalmente. Y en verano por supuesto me iría a Galicia o a Asturias.

Del mundo me iría a la mitad sur de Francia o a la mitad norte de Italia, que son lugares que me fascinan.

Los científicos han conseguido triplicar la vida sana en ratones. Si usted pudiera vivir tres vidas ¿le gustaría probar otras cosas o seguiría siendo escritor?

Yo lo que haría sería evitar los errores. La vida de las personas está llena de errores que hay que intentar evitar que se repitan. En el momento actual llevo una vida que me complace. Estoy jubilado, me dedico a escribir, me llevo bien con mi mujer, tengo los amigos justos... tengo cierta paz espiritual.

Si me dieran otros 60 años de vida saludable no cambiaría la vida que llevo ahora. Mis ambiciones ahora son ver a mis hijos y a mi nietos felices. Lo que no me gustaría vivir es la decadencia física que he visto en otras personas. Con el dinero que gano vivo decorosamente, no tengo otras aspiraciones sino leer, que tengo mucho por leer, y escribir.

El hecho de envejecer ¿es una faena o tiene algo bueno?

No tiene nada bueno. Hombre, yo tengo mejor juicio que cuando tenía 20 años. Pero ves el envejecimiento de tu cuerpo, te ves achacoso, te duelen las rodillas, te olvidas de cosas muy elementales... Si me dieran la posibilidad de vivir 20 años más sin deterioro, yo firmaba. Pero con deterioro, no. A veces pienso que ese afán de vivir más y más con medicinas y demás, no sé si es un afán sano. Cuando llega un momento en que no le encuentras aliciente a la vida, que tienes pérdidas de todo tipo, que sufres constantemente... entonces vivir no compensa. Es mejor morirse. Y es una asignatura que es importante aprobar bien.

¿Uno aprende algo por el hecho de vivir más años?

Hay gente que sí y hay gente que no. Hay tontos que por mucho que pase la vida por ellos no se enteran nunca de nada. La imbecilidad humana no se cura con la edad.

Si tienes un mínimo sentido crítico, la edad te hace aprender. La experiencia hace que aprendas. Ortega y Gasset decía de un preboste importante que no voy a nombrar, "es tonto en seis idiomas".

Tómese un minuto para pensar algo que haya aprendido usted a lo largo de los años y quiera compartir con los lectores.

Siempre he pensado y le digo a mis hijos, tenemos dos ojos y dos oídos para ver y oír a las dos partes. En los conflictos humanos siempre hay dos partes a las que hay que escuchar antes de formarse un juicio. Y luego tenemos una boca para hablar la mitad.