• Sábado, 24 de Febrero de 2018

EXPOSICIÓN EN ESTELLA (NAVARRA)

La minería como arma de guerra

Alrededor de 202 minas fueron detonadas en el frente de la Ciudad Universitaria durante la Guerra Civil española, una técnica que se utilizaría también para acabar con el asedio al Alcázar de Toledo. Pero este no fue el primer conflicto donde la minería se utilizó como arma de guerra. A lo largo de la exposición `Mineros en Guerra´, en el Museo del Carlismo de Estella, el visitante podrá conocer como surgió esta técnica, que medios se utilizaban y las condiciones de vida de los zapadores en conflicto.

Reproducción del interior de una mina. Exposición `Mineros en Guerra´ (Foto: Museo del Carlismo).
Reproducción del interior de una mina. Exposición `Mineros en Guerra´ (Foto: Museo del Carlismo).

“En las primeras horas de la mañana del día 11 de diciembre de 1936 vuelan los rojos la mina, que produce el derrumbamiento de la parte central del ala sur del edificio…El Hospital Clínico sigue siendo el principal objetivo; su ocupación por los rojos impediría a los nacionales moverse en el recinto de la Ciudad Universitaria.

…El día 18 de marzo (1937) culmina la actividad de minas. El enemigo lanza en las primeras horas de la mañana un ataque general en todo el frente de la Ciudad Universitaria, precedida de la voladura de seis minas. Una en la Fundación del Amo, otra en el Instituto de Higiene, tres en el Clínico y una en Agrónomos.

Durante este tiempo, en la Ciudad Universitaria no hay más que una Compañía de Zapadores, que debe atender a la fortificación de todo el sector y a la reacción contra las minas rojas…

La lucha se ha empeñado entre los zapadores, y ya, aunque en la superficie haya momentos de calma en la lucha, en el subsuelo seguirá sin interrupción, cada día más enconada, hasta el final de la guerra”.

Así recoge el libro La guerra de minas en España del Servicio Histórico Militar el empleo de las minas en el frente de la Ciudad Universitaria durante la Guerra Civil Española, donde fueron detonadas 202 minas. Una técnica que se utilizaría también durante el asedio al Alcázar de Toledo recurriéndose a mineros asturianos para su derribo.

mayor_actual_Mineros en guerra interiorMontaje de la exposición, Mineros en Guerra (Foto: Museo del Carlismo).

La técnica del asedio y la guerra de trincheras, han sido utilizadas desde la Antigüedad, aunque en España fue durante las guerras carlistas, cuando empezó a extenderse el uso de la `zapa de trincheras´, excavando a más profundidad para conseguir proteger mejor las cabezas de la tropa. Posteriormente esa técnica se emplearía para excavar bajo tierra y colocar minas.

Durante la Primera Guerra Carlista, en 1836 durante el sitio de Bilbao los carlistas habían excavado una mina en una de sus calles, aunque los liberales acabaron ahumaron el túnel, ahuyentando a los minadores. Cuatro años más tarde, en abril de 1840, obligados por el avance de las tropas isabelinas, los carlistas excavaron una nueva mina bajo la torre del castillo de Alpuente (Valencia) donde se había refugiado. Su detonación, no causó el efecto deseado, y tuvieron que abandonar la posición ante el temor del derrumbe de la torre.

Muchas de aquellas trincheras excavadas se utilizarían en otros posteriores del s.XIX, e incluso durante la Guerra Civil en el valle de Somorrostro o en el bilbaíno Fuerte de San Pablo.

Pocos años después, en la I Guerra Mundial, esta táctica se convirtió en un elemento clave para doblegar a la resistencia enemiga, utilizándose tanto de forma ofensiva, como defensiva.

Las condiciones en las que se realizaban las excavaciones, que por lo general alcanzaban una profundidad de 15 a 25 metros, eran muy peligrosas. La falta de ventilación, que les obligaba a utilizar ruidosos ventiladores; la utilización de lámparas de acetileno (no había luz eléctrica) que incrementaban el riesgo de explosiones, pese al uso de canarios para la detección de gases; o el espacio reducido, son solo algunas de las dificultades a las que debían enfrentarse estos hombres.

Cuadrillas de hombres formadas según los ejércitos: por pionniers en el alemán; zapadores en el austríaco; ingenieros civiles en el francés; ingenieros reales en el británico y unidades de ingenieros en el italiano.

En cuanto a los medios materiales que utilizaban, eran similares a los de una mina tradicional: cizallas, picos, palas, sacos para el material, vagonetas, etcétera, además de madera para el entibado.

Sobre todo ello, el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, ha montado la exposición Mineros en Guerra, donde se cuenta la participación de estos durante los últimos conflictos armados. Una muestra que actualmente se encuentra en el Museo del Carlismo de Estella (Navarra) donde permanecerá hasta el próximo 15 de abril.

A través de paneles explicativos ilustrados con imágenes se desarrollaran temas como las nuevas técnicas de combate carlistas, la guerra de minas durante los asedios carlistas, características de la guerra de minas o guerra de túneles, características de las galerías, medios humanos, medios técnicos y materiales, y la guerra de minas en la Guerra Civil Española.

Además de tres audiovisuales dedicados a la construcción de trincheras en las guerras carlistas, a partir de un extracto del film Crónica de la guerra carlista dirigido en 1988 por José María Tuduri; la actividad minera en el Frente Británico en 1916, con una grabación original del Imperial War Museum; y el proceso de montaje de una galería de mina a cargo del Club de Entibadores Palentinos.

Montaje entibadores (Video: Museo del Carlismo).

También la Dirección General de Cultura del Gobierno de Navarra ha publicado el catálogo de la exposición que cuenta con textos del comisario de la exposición, Francisco Fernández, así como una selección de fotografías procedentes de instituciones como el Archivo General Militar de Ávila, el Archivo General Militar de Madrid, el Imperial War Museum, el Archivo Real y General de Navarra, y del Museo del Carlismo.

La versión digital puede consultarse en la web del museo: www.museodelcarlismo.navarra.es.