• Lunes, 20 de Agosto de 2018

QUIERE CONVERTIRSE EN EPICENTRO DE LA MEMORIA DEMOCRÁTICA

El Museo de la Guerra Civil comienza a levantarse en Teruel

El Museo de la Guerra Civil comenzara a levantarse en Teruel a finales de año. El proyecto que cuenta con un presupuesto de 8,7 millones de euros, se sumará a la oferta turística de la provincia, queriendo convertirse en epicentro de experiencias turísticas relacionadas con la Guerra Civil y de la Memoria Democrática.

Interior del Museo de la Guerra Civil en Teruel, según el anteproyecto presentado.
Interior del Museo de la Guerra Civil en Teruel, según el anteproyecto presentado.

El Museo de la Guerra Civil de Teruel costará 8,7 millones de euros y empezará a ejecutarse a finales de 2018 o principios de 2019, según las previsiones del Gobierno de Aragon.

Un espacio de 3.500 metros cuadrados compuesto por dos volúmenes y un jardín, que permitirá albergar además de la exposición permanente, propuestas culturales vinculadas con la memoria durante todo el año, lo que convertirá a Teruel en espacio de referencia para la difusión y la investigación sobre la Guerra Civil.

Las salas expositivas, que alojarán la exposición permanente, adoptan la textura pardo-grisácea de los cerros que envuelven la ciudad de Teruel. El acceso a las mismas se llevará a cabo a través de una rampa que, conceptualmente, recuerda al de las trincheras. Dos grandes tipologías de módulos museográficos se podrán encontrar en su interior: unos mostrarán la Guerra Civil en su amplio contexto, hasta llegar a la inmediata posguerra, y otros enseñarán lo que ocurrió en Teruel, justo en el año en el que se cumplen 80 años de la batalla de la ciudad, donde se desarrollaron los más violentos y destructivos ataques contra la población civil entre el 15 de diciembre de 1937 y el 22 de febrero de 1938. Estos módulos serán temáticos, pero no diferenciarán en ningún caso entre bandos, porque el museo quiere llamar a la reflexión y a la lucha contra el odio y la intolerancia.

 

El edificio que se situará en la avenida Zaragoza de la capital turolense, incluirá también un gran recinto al aire libre concebido como jardín reservado para albergar una amplia muestra de materiales pesados de guerra (acorazados, tanques, etc.) y el recuerdo y homenaje a las víctimas a través de un memorial por la paz en un material que refleja, para que la sombra del visitante se vea sobre los nombres, y una película de agua que impida el vandalismo.

El museo nace con la ambición de convertirse en un gran referente nacional e internacional, con la pretensión de explicar a las nuevas generaciones qué fue y qué significó tan dramático suceso, generando espíritus críticos; además de convertirse en el centro neuralgico de todos los centros de interpretación de memoria, incorporando un gran mapa de los espacios de la memoria tanto de Aragon como del resto del país.

mayor_actual_Museo_GuerraCivil_Teruel_exteriorExterior del Museo, según el Anteproyecto presentado por el Gobierno de Aragón.

El anteproyecto del museo ha sido diseñado por el profesor de didáctica de la Universidad de Barcelona (UB) Joan Santacana y el arquitecto Toni Casamor, y cuenta además con una comisión asesora compuesta por profesionales de la universidad y expertos memorialistas de la Comunidad, nacionales e internacionales, con nombres tan reconocidos como los de Paul Preston, Helen Graham, Stanley G. Payne, Alberto Sabio o Eloy Fernández Clemente, que garantizan el rigor del proyecto y los contenidos, en una comisión que preside el profesor de Historia Social y del Pensamiento Político de la Universidad Nacional de Educación a Distancia Javier Paniagua.

Experiencia turística

El Museo convertirá a Teruel además de destino turístico del mudéjar, de los dinosaurios, de los amantes, en epicentro de las experiencias turísticas relacionadas con la historia de la Guerra Civil, en el destino protagonista de las rutas de la memoria democrática en Aragón, según los responsables del proyecto.

 

El proyecto se encuentra ahora mismo en fase de redacción de su decreto de creación y la intención es ir acometiéndolo en varias etapas. Con él Aragón quiere colocarse a la vanguardia de los proyectos memorialistas, junto con la Ley de memoria que han impulsado y las acciones vinculadas a las ayudas en materias de memoria y patrimonio.