• Jueves, 26 de Abril de 2018

EMULAR A FRED ASTAIRE O GINGER ROGERS ESTÁ DE MODA

Sube la fiebre del Swing

Sevilla acogió hace unos días la I Feria Europea del Swing, en un mes repleto de citas para los aficionados a este sonido, y bajo cuyo `abrigo´ nacen nuevos grupos, se abren escuelas de bailes y se organizan `Clandestinos´ para bailar a su son. Glenn Miller, Fred Astaire, Ginger Rogers, son algunos de los nombres emblemáticos ligados a esta música, vibrante y alegre surgida durante la gran depresión americana y convertida en países como Alemania en una forma de protesta contra el poder nazi.

Cada vez surgen más escuelas, clubes, salas de fiesta o Clandestinos donde bailar al ritmo del swing.
Cada vez surgen más escuelas, clubes, salas de fiesta o Clandestinos donde bailar al ritmo del swing.

Hace unos días Sevilla celebró la primera Feria Europea del Swing coincidiendo con la 6ª edición del Sevilla Swing Festival, y como parte del proyecto europeo Swinging Europe.

El Sevilla Swing Festival! nació en la primavera del año 2013 de la mano de los músicos integrantes de la Asociación Musical y Cultural Crazy People, con la idea de aunar la música en directo con el baile, reviviendo el ambiente musical de los clubs y salones de baile de los años 20, 30 y 40 del pasado siglo. Desde entonces han surgido en la ciudad numerosos músicos interesados en rescatar e impulsar aquellos sonidos. Un sonido que cada vez cuenta con más adeptos, que se reúnen en las pistas de baile para aprender los pasos de estilos norteamericanos relacionados con el swing (lindy hop, charlestón, balboa, claqué, etc.), creándose escuelas donde se imparten clases de baile, y se organizan Clandestinos y fiestas con regularidad. 

Pero el de Sevilla, no es el único festival con Swing de nuestro país, sólo en el mes de abril quedan por celebrar el Málaga Swing Exchange y el II BilboSwing Festival, del 13 al 15; el Lindy Exchange Girona, del 20 al 22; el Seven Islands Swing Festival, en Santa Cruz de Tenerife del 26 al 29; y el Ibiza Swing Fun Fest del 27 al 29. Mientras que en mayo se celebrarán el Madrid Blues Exchange del 11 al 13 y el III Swing Mood Fest del 17 al 20, ambos en Madrid; o el Gastroswing, del 28 de mayo al 3 de junio en Vitoria. La afición es tal que no hay mes que no se celebre en nuestro país y en el resto del mundo un encuentro, festival o competición de Swing (ver todos los eventos aquí).

El Sevilla Festival Swing, contará entre otros con la presencia de Joseph Sewell y Charlotte Middlemiss, actualmente dos de los principales docentes del Reino Unido en bailes swing. Han impartido clases y actuado a lo largo y ancho del Reino Unido, como en esta actuación en el Royal Albert Hall. 

Hace casi un siglo que el Swing daba sus primeros pasos en la ciudad estadounidense de Nueva Orleans, a la que casi inmediatamente se sumaron Chicago, Kansas City o Nueva York. El sonido vibrante, y alegre de las famosas Big Bands a las que dio origen a principios de los años 20, llenaban los salones de baile, los clubs y se escuchaban constantemente en la radio, en plena gran depresión económica y social del país. Bandas como las de Glenn Miller, Harry James, Buddy Morrow, o Frankie Carle.

La Orquesta de Glenn Miller, produjo innumerables éxitos, como In the Mood, que estuvo 15 semanas consecutivas de número uno y posiblemente la canción de swing más conocida; seguidas de otros éxitos como Tuxedo Junction, Chattanooga Choo Choo, A String of Pearls, Moonlight Serenade (una de las canciones más reproducida en la historia de EE.UU), y Pennsylvania 6-5000 (que era y sigue siendo el número de teléfono del hotel Pensilvania en Manhattan).

 

Una música a la que no tardaría en acompañarle su propio baile, el lindy hop, bailado en principio por los afroamericanos del sur de Estados Unidos, pero que se extendió con rapidez al resto del país y a Europa. Un estilo al que le seguirían otros como el charleston, el jitteburg, el collegiate shag, el jive o el balboa. Bailes que se popularizaron con las innumerables películas de aquella época, que llenaban las salas de todo el mundo, protagonizadas por Eleanor Powell, Fred Astaire, Ginger Rogers, Gene Kelly, o Rita Hayworth protagonistas de títulos como En alas de la danza, Melodías de Broadway, Cantando bajo la lluvia, Un americano en París o Un día en Nueva York.

 

Pero el swing se convirtió también en un arma de protesta. En la Alemania de la década de los 30, a punto de que Hitler condujera al país a la II Guerra Mundial, un grupo de jóvenes alemanes conocidos como los `jóvenes del swing´ (Swingjugend) seguidores de esta música y de la moda americana (largas gabardinas y sombreros de ala), se rebelaron contra la doctrina nazi que intentaba imponer una estética única. Lo que empezó como una inocente rebelión juvenil, acabó con más de 300 de ellos internados en campos de concentración.

Un hecho recogido que fue recogido en la película Swing Kids (Rebeldes del Swing), dirigida en 1993 por Thomas Carter y donde el coreógrafo Otis Sallid obtuvo el premio `American Choreography Award´ por su trabajo en la película.

 

Con el paso de los años el Swing fue dejando paso al Rock y ésta a su vez al Pop en los años sesenta. Pero desde las ultimas décadas del siglo XX el swing ha vuelto a ponerse de moda y en la actualidad, sigue estando muy vivo debido a la pasión que derrochan todos sus seguidores, que te puedes encontrar en cualquier plaza de cualquier parte del mundo bailando en un Clandestino lleno de bailarines de cualquier edad con mucha energía y una amplia sonrisa en sus caras.