• Sábado, 15 de Diciembre de 2018

El Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago de Compostela luce ya en todo su esplendor, con todos sus colores, tras un largo proceso de restauración que se inició en el año 2009 con el estudio y diagnóstico sobre su estado, y con el montaje en el 2015 del andamio que permitió acceder a todos los relieves del nártex, abordando la intervención directa sobre los materiales.

Su restauración ha sido posible gracias al mecenazgo de la Fundación Barrié que ha destinado más de 6 millones de euros al Programa Catedral, además de la inversión en el programa de difusión y concienciación sobre la importancia de preservar nuestro patrimonio, un programa que ha contado con cerca de 1 millón de usuarios en España y en el extranjero.

El proyecto de conservación y restauración del Pórtico de la Gloria y su entorno, englobado en el Programa Catedral de Santiago, ha sido promovido además de por la Fundación Barrié por la Fundación Catedral, en colaboración con la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia y el Instituto del Patrimonio Cultural de España del Ministerio de Cultura y Deporte.

 

 

Tres capas de pintura

Durante la fase de intervención se ha confirmado la existencia de tres policromados al óleo que cambiaron la imagen del Pórtico. Una primera policromía con decoración medieval de la que se conservan bastantes vestigios como se puede apreciar en el ángel que porta la columna o los que portan la cruz y que conservan por completo la primera policromía (azul lapislázuli) y que se ha identificado gracias a distintas técnicas de investigación. Al igual que otros ricos pigmentos empleados para su ejecución: albayalde, lapislázuli, bermellón, pigmentos de tierras, pigmento-laca roja, resinato de cobre, cardenillo, negro carbón vegetal y negro de huesos siempre aglutinados con aceite de lino, así como el empleo de láminas metálicas de oro puro y de manera puntual plata para la decoración de las vestiduras.

Un apartado destacable son las encarnaciones, aplicadas en capas muy finas, compuestas principalmente por albayalde, carbonato cálcico y bermellón, y de modo general el color que se aprecia es un rosado muy claro.

La segunda policromía se dataría en el siglo XVI coincidiendo con las modificaciones primeras de la portada exterior y momento de importantes obras en el templo. La utilización del color es diferente en este caso; los azules son azuritas en algunos casos muy alteradas en la actualidad; para los rojos, utilizan bermellón y laca roja de cochinilla; para los verdes, verde de cobre y para los blancos pigmentos de plomo. Las encarnaciones son de color más intenso que en la primera policromía. La decoración de mantos y túnicas se hizo con brocados aplicados, técnica de origen flamenco que consiste en imitar en relieve los ricos tejidos bordados con oro de la época. Se conservan en la actualidad en mayor porcentaje en los mantos y túnicas de los profetas y apóstoles.

La tercera policromía es la que se encuentra más visible en la actualidad. Se realizaría en el siglo XVII. La paleta cromática utilizada es muy similar a la renacentista. Destacando una mayor presencia de la lámina de oro, aportando un carácter barroquizante al pórtico.

Crispín de Evelino policromó los rostros, manos y pies en 1651, dejando constancia en un documento conservado en el archivo de la Catedral, único documento que se conserva sobre las policromías del Pórtico.

Técnicas de nueva generación

Durante la intervención en el Pórtico se han manteniendo todos los restos de color conservados, retirándose únicamente los depósitos nocivos acumulados sobre la superficie y que puedan afectar a la estabilidad de los materiales históricos, como es el caso de la suciedad, las sales, los restos de naturaleza biológica, los morteros de cemento y los productos consolidantes acrílicos poco compatibles con la superficie original.

También para la documentación se ha recurrido a las últimas tecnologías, empleando técnicas fotogramétricas de alta resolución, escaneado 3D así como bases de datos para la gestión del ingente volumen de imágenes y textos acumulados durante estos años.

La metodología de trabajo ha permitido además poner a punto un protocolo de evaluación del riesgo y la eficacia de cada tratamiento y realizar un continuo seguimiento de su comportamiento durante el desarrollo de los trabajos. Este protocolo ha generado un proyecto de investigación del Plan Nacional de Investigación en Conservación y se presentará al Comité Europeo de Normalización.

Quién es Quién en el Pórtico de la Gloria (Ver foto 11)

  1. Cristo redentor mostrando sus llagas como símbolos del triunfo sobre el dolor y la muerte.
  2. Ángeles portando los instrumentos de la Pasión.
  3. Los Evangelistas escribiendo sobre sus animales simbólicos.
  4. Ángeles portando incensarios.
  5. Bienaventurados en la Gloria.
  6. Los 24 ancianos del Apocalipsis afinando sus instrumentos y portando redomas de perfume. En la clave del arco está el organistrum.
  7. Ángeles conduciendo las almas de los bienaventurados hacia la Gloria.
  8. Bajada de Cristo a los infiernos para salvar a los justos que murieron antes de su llegada a la Tierra.
  9. Juicio Final con Cristo y San Miguel dividiendo a los bienaventurados de los condenados.
  10. Ángeles trompeteros anunciando el Juicio Final.
  11. Pilar de los Profetas.
  12. Apóstol Santiago sentado en un trono portando el báculo de los arzobispos compostelanos.
  13. Pilar de los Apóstoles.
  14. Árbol de Jesé mostrando la genealogía humana de Cristo hasta la Virgen María.
  15. Osos, lobos, grifos y leones como símbolos del mal.