• Miércoles, 19 de Diciembre de 2018

ENTREVISTA CON ANTONIO ABELLÁN, EXPERTO SOBRE ENVEJECIMIENTO DEL CSIC

"Que se prolongue unos años la vida laboral real, no me parece mal"

Antonio Abellán García es una autoridad en el estudio del envejecimiento. Miembro del Grupo de Investigación sobre Envejecimiento del CSIC, es autor de numerosos trabajos y ha dirigido diferentes grupos de investigación. Es responsable del portal Envejecimiento en Red y coautor de los informes anuales "Un perfil de las personas mayores en España".

El experto sobre envejecimiento, Antonio Abellán.
El experto sobre envejecimiento, Antonio Abellán.

Nos encontramos con Antonio Abellán en la presentación del Centro Internacional sobre Envejecimiento, CENIE, donde amablemente respondió a nuestras preguntas.

¿Qué le parece esta iniciativa?

Bueno, se trata de un centro virtual que va a canalizar financiación europea y hacerla llegar a grupos diferentes de disciplinas variadas. Es un instrumento que los investigadores pueden utilizar. Con la financiación recibida, (6.643.333 euros) se garantiza que los primeros pasos, las primeras iniciativas, como los proyectos presentados y la exposición del año que viene sea un éxito.

Se habla del envejecimiento de la población como un reto formidable. ¿Qué hacemos con las pensiones?

Las pensiones es lo que más preocupa a la gente, porque sale continuamente en la prensa, y porque se dice que con esta demografía, no vamos a poderlas sostener. Ahora mismo el problema no es demográfico, tenemos suficiente masa laboral pasa su sostenimiento. Recordemos que hay cuatro millones de parados que pueden añadirse a esta masa laboral para sostener las pensiones y el Estado de Bienestar tal y como hoy lo conocemos. El problema es que hay falta de actividad económica, es decir, de iniciativas para que la gente trabaje. Debemos cambiar el modelo de producción y buscar un modelo donde la gente pueda trabajar más y con mejores salarios que les permitan pagar más impuestos, cotizar más. Esa es la clave para que no tengamos problemas ni en las pensiones, ni en la sanidad, ni en lo cuidados de larga duración.

Eso casa mal con un alto paro estructural histórico en España y con jubilaciones por debajo de los 65 años.

Demográficamente se podría decir que la gente se podría jubilar más tarde. Estamos ganando vida en la vejez. Estamos regalando muchos años de vida a los viejos. No estaría mal que algunos de esos años de vida ganados se los diéramos a los adultos, para que siguieran realizando funciones de adultos, es decir, que se mantengan más años en el mercado laboral.

¿Que se trabaje más años?

Yo veo razonable que se trabaje un poco más. Que se prolongue dos, tres, cuatro años la vida laboral real, no me parece mal.

¿Qué hacemos con los cuidados de larga duración?

El problema que veo aquí, en lo relativo a los cuidados familiares que son la gran mayoría, es que los cuidadores son cada vez más viejos. Hay que cuidar a los cuidadores. Lo que estamos viendo, y esto es importante a la hora de diseñar las políticas públicas de cuidados, es que cada vez hay más hombres mayores que nunca han cuidado y que ahora cuidan, casi siempre a su pareja. Normalmente son personas sin formación, que no están educados para cuidar a otra persona y que les ha caído encima esta situación.

Hay que pensar que los hombres del mañana van a cuidar de manera muy generalizada, exactamente igual que las mujeres. Entonces hay que formarles en esa tarea y no minusvalorar el tema del cuidado, porque no les va a quedar más remedio. La mayor parte de los hogares donde viven los viejos son hogares de dos personas, porque los hombres no se mueren tanto como antes. Entonces, si la mujer cae mala, ¿quién le va a cuidar? El marido.

En el futuro el hombre va a participar mucho en la tarea del cuidado, y eso es muy llamativo, porque no se ha dicho hasta ahora. Los responsables de políticas de cuidados deben tenerlo en cuenta, porque no es lo mismo un país con mayoría de hogares donde viven dos personas ya mayores y una cuida de la otra, que hogares multigeneracionales, como eran hasta ahora, donde viven la hija con sus hijos cuidando a la persona mayor. El diseño de la política de atención a esas personas tiene que ser diferente, y va a ser diferente. A los poderes públicos les queda el nuevo diseño de nuevas estrategias, porque el mundo del cuidado está cambiando y hay que tener en cuenta estos cambios.

En unos años el 30% de la población tendrá más de 65 años. ¿Nos podemos permitir tanta clase pasiva?

El 30% de la población no puede estar inactiva. Esto provoca una epidemia de aburrimiento de la que son responsables fundamentalmente los poderes públicos. No son responsables los mayores que llegan a esas edades y que en su vida han tenido actividad cultural, social y de ningún tipo. ¿Cómo le dices a un señor de 70 años que se ponga a hacer gimnasia, o que se ponga a participar en una ong, si no sabe ni lo que es eso. Existe una gran falta de formación e información a la gente de la que ellos no son responsables. Hay que hacer programas de concienciación y de formación, hay que decirle a la gente, haz cosas, que es bueno para tu salud.