• Lunes, 22 de Octubre de 2018

HEITOR GARCÍA LANTARÓN

“Hay que diseñar viviendas que pueda usar todo el mundo”

Según este arquitecto español, que trabaja actualmente en el Instituto Danés de Investigación en Edificación, hay que cambiar la normativa actual que hay en España y construir viviendas que se adapten a las distintas necesidades que nos surjan a lo largo de la vida. 

Tener un hijo y subir o bajar escaleras con el carrito, rompernos una pierna o hacernos mayores (esta ultima sí o sí a la mayoría), son circunstancias que pueden ocurrirnos a lo largo de la vida. Por eso sería importante tenerlas en cuenta a la hora de comprar una vivienda, al igual que si tiene bañera o plato de ducha, o la altura de los electrodomésticos, algo que puede ahorrarnos mucho dinero en el futuro.

Sobre estas y otras cuestiones hemos hablado con Heitor G. Lantarón, arquitecto español que trabaja actualmente en Copenhague en el Instituto Danés de Investigación en Edificación, sobre Nuevos Modelos de Alojamiento para dar respuesta al envejecimiento de la población, y desde la consultora www.viviendasparamayores.com.

¿Cuales son las claves para que una vivienda sea adecuada para llevar un envejecimiento activo?  

Esa es la gran pregunta. El concepto de envejecimiento activo que desarrollo la OMS no se refiere solo a estar activo físicamente, sino socialmente, y yo creo que es ahí donde esta el tema. La idea es que sean viviendas para personas mayores que están perfectamente y son parte activa de la sociedad, y esto es una cuestión relativamente nueva. Ya estamos viendo como el mercado se esta abriendo a mayores de entre 60 y 90 años, que no tienen que estar mal, de hecho las estadísticas dicen que en el 2060 un 24% de la población va a ser mayor de 60 años y va estar bien, luego habrá un porcentaje un 6 o un 7% que estará a peor; uno de cuatro estará mayor pero con ciertas ayudas va a poder vivir perfectamente.  

Creo que esa la clave, se trata de viviendas que fomenten la independencia, la interacción, la integración y la identidad. Estas cuatro íes son fundamentales para poder desarrollar criterios de diseño, teniendo en cuenta que nuestras capacidades van cambiando y por lo tanto se trata de diseñar para el cambio.  

Cuando hablamos de independencia, las viviendas tienen que fomentarla no solo física, es decir que puedas salir y entrar de tu vivienda, o que el barrio este adaptado desde el punto de vista de la accesibilidad, sino también la independencia a la hora de tomar decisiones, la autodeterminación. ¿Cómo se hace? En primer lugar muchas viviendas tienen poca flexibilidad a la hora de cambiar el uso de las habitaciones, ese concepto antiguo que tenemos en toda la normativa de a las habitaciones llamarlas dormitorio por que era donde se dormía, o sala de estar porque era donde se estaba, es un concepto que se está dejando aparte. Un dormitorio ya no es solo donde se duerme, cualquier persona que tenga hijos adolescentes lo sabrá; igual la sala de estar, ya no es el único lugar donde se encuentra el único televisor de toda la casa. Esto ha cambiado mucho, y tenemos que incorporarlo también a estas viviendas y por ejemplo en un momento dado el dormitorio de la pareja, si uno de los cónyuges tiene cierta dependencia y necesita ayuda, pues uno duerme en una habitación y otra habitación puede convertirse en el dormitorio de la persona que les va a ayudar o que les cuida durante las noches. Se trata de incorporar esas necesidades y no tener miedo a que cambie el uso de las habitaciones.

Sobre este tema, los noruegos ya lo tienen incorporado en la propia normativa de diseño que es el diseño universal. La única manera de favorecer el que todo el mundo sea independiente es diseñar para que todo el mundo pueda usar las viviendas. Esta claro que no podemos diseñar cada vivienda para todo el mundo, pero igual que no puedes diseñar un móvil para todo el mundo, lo que podemos hacer es diseñar una vivienda que pueda usarla todo el mundo. Este concepto de uso es la diferencia.

Con respecto a la interacción afecta a dos dimensiones: que la gente tenga unas zonas comunes donde reunirse, donde charlar, donde puedas encontrarte con los vecinos, etcétera; pero también la interacción entre el interior y el exterior y esto es bastante importante cuando envejecemos. Para ciertas personas solo salir de su casa se convierte en una aventura, entonces poder estar en tu vivienda y tener acceso a un pequeño jardín o a una terraza donde te pueda dar el aire o tomar el sol, es fundamental. Y si además puedes realizar un trabajo pequeño de jardinería si te gusta, pues mejor todavía.

En cuanto a la integración, también tiene dos componentes: una es la integración social y otra es la integración urbana. La integración social, es lo que tenemos en España, que a los nórdicos les da mucha envidia, que es esta forma de vivir en familia, de vecinos, donde todos nos conocemos, donde existe una red social de ayuda mutua, esto es fundamental que se mantenga. Hay que intentar que las viviendas estén en la zona donde la persona ha vivido toda su vida, que estén en el entorno más cercano. Yo creo que un error muy grande que se esta empezando a hacer, es la construcción de viviendas para personas mayores que se están convirtiendo en guetos, solo viven personas mayores ahí, que crean su propio microcosmos, que no digo que este mal del todo por que hay a quien le viene bien vivir así. Pero en cierto modo generan estos guetos de mayores que no creo que sea una buena idea, e insisto los nórdicos nos miran con envidia porque ellos intentan recobrar esta idea de la red social.

Y luego está la identidad que es un tema fundamental a la hora de componer nuestra vivienda. Esta relacionada no solo con objetos, donde están todos los recuerdos, sino con las actividades diarias que hacemos, eso que llaman la `coreografía de la existencia´, que son estas cositas que vas haciendo cada día en tu casa, sin darte cuenta pero que forman parte de ti, de tu vivienda y que cuando te sacan de ahí no te lo puedes llevar. Los objetos, los muebles te lo puedes llevar, pero estas actividades que realizas no, como bajar a la panadería y encontrarte con el panadero, o con tu vecino de siempre en el rellano, o bajar al parque y ver al nieto de tu vecina, este tipo de cosas no te puedes llevar. Por eso es fundamental procurar la continuidad e intentar que la gente se quede en su vivienda lo máximo posible.

Esto es muy difícil en un contexto como España, donde lo único que existe es la adaptabilidad funcional que llamamos, que es reformar tu casa, para adaptarla a tus necesidades cuando te haces mayor, o irte a una residencia. Ahora han aparecido las viviendas tuteladas que si lo comparas porcentualmente con el resto es mínimo, y el problema es que están dirigidas hacia el usuario que tienen un problema de alojamiento grave, no son para todo el mundo, y luego están bajo la normativa de Servicios Sociales, que es la diferencia con los países del norte, con lo cual parece que en España estamos arrancando pero no hay alternativas reales al hecho de quedarte en tu casa e intentar reformarla o irte a una residencia.

viviendas copenagheEn Bomi-Parken en Copenhague, viven hoy en día familias, aunque en principio fueron diseñadas y ocupadas por personas mayores. 

Dice que en España solo hay dos opciones de alojamiento: o adaptabilidad de vivienda o residencias. ¿Qué opciones hay en medio? Y en los países del norte ¿si no dependen de Servicios Sociales de quien dependen?

En Dinamarca lo que hubo fue un cambio bastante importante en los años 80. En aquel entonces hubo una Comisión en el Gobierno que trabajó desde el 78 hasta el 82 para analizar que se puede hacer con el reto que supone el envejecimiento de la población y dio una serie de recomendaciones. Ellos se dieron cuenta que el modelo de residencias, no era viable desde el punto de vista económico, porque iba a incrementarse mucho el número de personas mayores y habría que construir muchísimas residencias y además habría que tener muchos cuidadores y muchos médicos y demás; y luego por otro lado es que la gente no quiere vivir en una residencia.

Teniendo esto en cuenta, esta Comisión dio una serie de recomendaciones que el Gobierno incorporó en una Ley y entonces se prohibieron la construcción de residencias. En Dinamarca están prohibidas desde el año 86, y eso generó un cambio de paradigma porque se apostó por los servicios a domicilio. Se apostó por la atención centrada en la persona a domicilio. Todos los profesionales que trabajaban en el mercado tuvieron que reciclarse un poco y todo se enfocó a atender a las personas en su propia vivienda.

Esto supuso muchos retos, de hecho sigue con algunos retos, no hay ningún modelo perfecto. En el 96 se dieron cuenta de que el problema que se les venía ahora encima era la cantidad de gente que empezaba a estar bien físicamente pero que era dependiente o gran dependiente por la demencia. En el año 96 cambiaron la normativa otra vez para fomentar las residencias, pero siguen siendo viviendas; es decir, en una residencia tu tienes tu vivienda y esta bajo la normativa de vivienda, tu no tienes una habitación compartida, esto no existe aquí desde los 80, esto no tiene ningún sentido desde el punto de vista humano.

Lo que tenía esta pequeña vivienda es una pequeña cocina, no para que cocine, porque muchas de estas personas no están en condiciones de cocinar pero si para preparar un té, o si viene tu familia a verte puedas preparar un café, ciertas cosas. Y sobre todo, porque si no, no es una vivienda, si no tiene cocina es una habitación de hotel. Esto ellos lo han cuidado mucho, y siguen siendo viviendas y están bajo la normativa de viviendas. La gente que está ahí paga un alquiler y los cuidados los provee, en el caso de Dinamarca, el ayuntamiento.

Entonces, desde eso que son las personas que necesitan bastante ayuda, hasta las que están bien pues hay una amplia gama de viviendas o de acciones. En realidad hay muchas que han ido cambiando con los años y de lo que se trata es que la oferta sea tan variada como la demanda, no existe un único modelo y no hay un modelo perfecto, eso creo que es importante destacarlo.

Hay distintos tipos de vivienda: hay una vivienda tipo mas hotel en el que la gente paga un alquiler, y luego en función de las necesidades que tiene o que necesita pues va pagando más; luego están los nuevos modos de vivienda donde se puede incluir las viviendas 50 Plus que llaman, que son esas viviendas que tiene a un usuario que a lo mejor no se ha jubilado todavía, pero que los hijos ya se han independizado y la casa familiar se le queda grande y decide mudarse a una vivienda con ciertas zonas comunes de interés, que esta situada en el centro de la ciudad o rodeado de personas de su misma edad; o está el cohousing también. Hay distintas opciones pero insisto que existen porque la demanda es muy distinta, no hay una única persona mayor con lo cual no hay única oferta.

Viviendas preparadas para el cambio

¿En que deberíamos fijarnos a la hora de adquirir una vivienda para asegurarnos que cuando seamos mayores o tengamos una dificultad no se convierta en una cárcel?

Debería tratarse de que esté diseñada para el cambio, no es que piense en mi vejez cuando compre una vivienda, pero debería ser consciente de que hay muchas formas de ser discapacitado arquitectónico. Por ejemplo yo acabo de estrenar paternidad, y tengo que poder subir y bajar escaleras con el carrito del bebe, hay zonas de la ciudad donde no puedo pasear con el carrito y esto me hace discapacitado arquitectónico por que tengo un niño, pero me podía haber roto una pierna por ejemplo.

Tenemos que ser conscientes de que a lo largo de nuestra vida (no solo cuando te haces mayor) podemos sufrir estas discapacidades, entonces se trata de que se diseñe para el cambio teniendo en cuenta este tipo de cosas.

¿Qué hay que hacer para eso? En primer lugar creo que habría que hacer un cambio de normativa respecto al diseño, como han hecho los noruegos, teniendo en cuenta el diseño universal. Este es un concepto que surgió en los años 80-90 en EEUU donde se establecen una serie de puntos dirigidos exactamente a eso, a que diseñes lo que diseñes pueda ser usado por cualquier persona, y esto ya me parece un cambio importantísimo, porque si diseñas teniendo en cuenta a una persona mayor y a un niño, no solo a una persona joven y sana, como diseñamos ahora mismo el 99% de las cosas, eso ya va a hacer que cambie el diseño de forma que incluyas a mucha mas gente.

Primero un cambio de normativa en el diseño, pero luego además un cambio de normativa en vivienda. La normativa en vivienda que hay en España viene del periodo de entreguerras, de diseñar para el hombre moderno esa persona joven, sana, trabajadora y luego la unidad social es la familia, la familia ya no existe como tal tampoco, llevamos arrastrando una herencia que no es la realidad ahora mismo.

La normativa en vivienda tiene que ser mas flexible, por ejemplo la normativa suiza que a mi me parece muy interesante dice que las viviendas no son de dos o tres habitaciones, sino que son de dos habitaciones y media, o de tres o cuatro habitaciones y media, y este y media es una superficie con la que el arquitecto puede jugar de forma que le da mucha más flexibilidad para hacer la vivienda. Por ejemplo en lugar de tener un pasillo muy angosto, ese pasillo es mucho mas ancho y es ahí donde los niños tienen sus mesas para hacer los deberes, entonces el pasillo se convierte en una habitación más, porque es donde juegan, hacen los deberes, ese tipo de ideas. Así que no es imposible porque ya hay sitios donde se esta incorporando a la propia normativa, sino simplemente es cuestión de atreverse, y ahí es donde estamos más lejos en España.

Además de la normativa que fija los parámetros, también los arquitectos dibujan los espacios ¿Hay formación en España donde se tenga en cuenta la demografía y las necesidades de la población?

Formación hay, pero es anecdótica. Yo si que he participado en algunos cursos en España que trataban el tema de viviendas para mayores. En la carrera se dan nociones básicas y poco más, hay que tener en cuenta que en la formación de arquitecto sería complicado que tocáramos todos los temas que por nuestra profesión podemos desarrollar, lo cual no quiere decir que en mi opinión haya que tocarlo más. Creo que hay que fomentarlo sobre todo teniendo en cuenta que el número de personas mayores se va a incrementar tanto que al final, tenemos una oportunidad de crecimiento ahora mismo porque tenemos un aumento de la población que esta demandando un nuevo modelo de vivienda, y esto no había pasado nunca.

Tenemos una oportunidad de diseñar para todo el mundo, intentando resolver las necesidades actuales de las personas mayores de forma que si diseñamos para ellos e intentamos ir más allá con la excusa de que hay una gran demanda para las personas mayores podemos ayudar a otros colectivos a la vez.

Si hay formación pero debería haber mucha más y debería además no solo apoyarse desde el punto de vista de la formación, sino también de la administración porque es muy difícil ir contra la inercia del mercado ahora mismo.

El mercado en España a nivel de vivienda o es vivienda turística o vivienda para familias, y eso está completamente desfasado desde el punto de vista social y desde cualquier punto de vista. Si la administración no apoya al arquitecto, es difícil que se pueda hacer porque no puedes luchar contra el promotor que le contrata y que le pide que diseñe un tipo de vivienda porque sino, no le da trabajo.

Evitar costes futuros

¿Sería bueno que la administración estableciera una guía que catalogara a las viviendas si son mas o menos universales arquitectónicamente, igual que lo ha hecho con el consumo energético?

Desde luego sería un avance importantisimo, el que tu cuando vas a comprar una vivienda te dijeran esta vivienda tiene un sello de Calidad E, así que dentro de unos años tendrás que buscarte otro sitio, esto creo que seria fundamental que la gente lo pudiera saber cuanto antes. Claro que habría que trabajar en decidir los parámetros de los que dependiera ese sello de calidad, esa graduación pero no creo que sea difícil tampoco.

Se trata de voluntad, y sobre todo de evitar costes futuros, si lo hacemos mal ahora se nos puede incrementa en costes futuros, estaría bien decirle a una persona, “oiga si compra usted esta vivienda dentro de unos años va a tener que reformar el baño entero y además la cocina (que suelen ser los dos puntos fundamentales que dan problemas cuando empiezas a hacerte mayor)”, pues a lo mejor esa persona se lo piensa. Si esa vivienda tiene un baño adaptado, y una cocina que no le va a dar problemas pues sería un avance significativo, y es de lo que estamos hablando de evitar costes futuros, solo porque ahora estemos diseñando mal.