• Miércoles, 23 de Enero de 2019

SEGÚN UN INFORME DE LA CONSULTORA CBRE

El futuro halagüeño de las residencias de mayores

Se prevén unos años de gran crecimiento en el mercado. Según el informe, la oferta deberá alcanzar las 400.000 camas adicionales durante los próximos 30 años.

El futuro sonríe a los operadores del mercado de residencias de personas mayores. Una conjugación de factores pronostica unos años de crecimiento y grandes oportunidades en el sector. Según un informe elaborado por la consultora CBRE, actualmente existe un déficit en el sector de 100.000 camas, para 2030 se necesitarán 200.000 camas más, y 400.000 para 2050, debido a las previsiones de incremento de la población mayor de 65 años, que pasará de un 19% a un 25% durante los próximos 12 años.

España -con 4,3 camas por cada 100 habitantes mayores de 65 años- se sitúa muy por detrás de otros países europeos en cuanto al número de camas per cápita (la media se sitúa en 4,6) y aún más del número recomendado por la Organización Mundial de la Salud, que asciende a 5 camas por cada 100 habitantes mayores de 65 años. Esto explica el gran potencial de inversión dentro del mercado de residencias para mayores en nuestro país.

Durante los próximos años se prevé que se lleven a cabo operaciones corporativas relevantes en este sector

 

En este sentido, entre 2015 y 2017 se han registrado operaciones corporativas por valor de más de 2.000 millones de euros y, según afirma Pablo Callejo, director nacional de Alternative Sectors en CBRE España, “la madurez del sector está generando que los actores consolidados del mercado se centren en la actividad operativa mientras permiten la entrada de inversores inmobiliarios tradicionales”. Así, durante los próximos años se prevé que se lleven a cabo operaciones corporativas relevantes en este sector.

El desequilibrio entre la oferta y la demanda y la importancia que le da la población a la salud y a la educación por encima de otras necesidades hace que el mercado de las residencias para mayores sea más resiliente que otros sectores inmobiliarios tradicionales y permite tener altas tasas de ocupación también en tiempos de crisis. El ratio de camas privadas frente a camas públicas se ha mantenido estable en los últimos años (75% privadas, 25% públicas).

Los movimientos de los grandes

Una de las predicciones que hace el informe es el de la concentración de un mayor número de empresas entorno a los grandes grupos. El mercado residencial español está muy atomizado. Más del 80% de las residencias son pequeñas empresas, y el 17% está en manos de los 7 principales operadores del mercado, Domus Vi, Orpea, Vitalia, Ballesol, Amavir, Sanitas y La Saleta.

Sin embargo, los grandes operadores se encuentran inmersos en procesos de expansión, a la vez que los más pequeños están cerrando sus centros para dar paso a esquemas relativamente más grandes, proyectos de rehabilitación y de nueva construcción.“Durante los próximos meses, el desarrollo del sector se caracterizará por la profesionalización y la consolidación del mercado” ha apuntado Callejo.

Así, según refleja el informe, estos grupos querrán aprovechar un nicho de mercado existente y que hasta la fecha no ha terminado de ser explotado. Se trata del nicho de mercado de mayores válidos del norte de Europa que se sienten atraídos por España como lugar de jubilación.

“España es un país que atrae mucho a la población mayor europea gracias a su cultura, su clima, su seguridad, una oferta de calidad en aumento y unos precios relativamente competitivos. Todo ello se traduce en unas previsiones muy positivas para este sector y para la actividad inversora”, comenta Callejo.

Se espera que los pequeños actores abandonen progresivamente el mercado, ya que se enfrentan a un panorama muy competitivo por la necesidad de alcanzar un tamaño mínimo para optimizar los gastos de explotación, y a una escasez de financiación.

Por otra parte, residencias en manos de propietarios no naturales, como los bancos, que heredaron propiedades como consecuencia de la crisis inmobiliaria, están vendiendo las residencias a inversores estratégicos.

Los siete grandes

PAI Partners compró SARquavitae a inversores privados y Geriatros a Magnum para fusionar las dos empresas y crear el líder del mercado Domus Vi. 

Orpea, que se fundó en 2006 en España, ha duplicado su tamaño en 2016 tras la adquisición de Sanyres.

Portobello compró Vitalia en 2016 a Criteria, Kutxabank y otros inversores minoritarios. Unos meses después, Portobello vendió el 90% de las acciones a CVC por 150 millones de euros.

Santalucía adquirió parte de Ballesol a 3i y a Lar.

En 2014, Maisons de Famille compró Adavir y, en 2016, amplió la empresa a través de la adquisición del Grupo Amma a La Caixa creando Amavir.

Sanitas ha ido creciendo desde la compra de Bupa en 1989, ha adquirido activos y empresas importantes como Valdeluz en 2017.

En 2016, Armonea compró La Saleta a Gala Capital y, desde entonces, ha aumentado su número de unidades a través del desarrollo de nuevos activos y transacciones M&A, como la adquisición de Baugestión y recientemente Esgra.