• Jueves, 13 de Diciembre de 2018

EN ESPAÑA HAY 55 ENTIDADES PRIVADAS QUE TRABAJAN EN LA INTERVENCIÓN ASISTIDA CON ANIMALES

Terapias con Animales: más que un juego con mascotas

Las Intervenciones Asistidas con Animales, IAA, que requieren la presencia de un animal como parte efectiva de un tratamiento con fines terapéuticos (TAA), educacionales (EAA) o simplemente de ocio (AAA) son cada vez más demandadas. Pero esto `no es un juego de mascotas´, sino que su realización requiere la presencia de un equipo multidisciplinar que vele por el bienestar de la persona y del animal que participan. 

Las cobayas se han incorporado a la lista de animales que participan en IAA, aunque el perro sigue siendo mayoritariamente elegido (Foto: Espacio Itaca).
Las cobayas se han incorporado a la lista de animales que participan en IAA, aunque el perro sigue siendo mayoritariamente elegido (Foto: Espacio Itaca).

La Terapia Asistida con Animales aterrizó en España en la década de los años 80, como una forma utilizar el vínculo que se creaba entre animales y personas para beneficio de estas últimas, aunque no fue hasta la aparición posterior de algunas instituciones como las actuales Fundación Affinity y el Centre de Teràpies Assistides amb Cans (CTAC) cuando comenzó su estudio y difusión.

Con la llegada del nuevo siglo, comenzó su extensión por todo el territorio nacional, así como su ámbito de aplicación y se diversificó el público objetivo. En la actualidad incluso el término utilizado ha cambiado por otro más global de Intervención Asistida con Animales (IAA), en el que se incluye la Terapia Asistida con Animales (TAA), si el objetivo que se persigue con la incorporación de un animal en el tratamiento de un paciente es terapéutico; y apareciendo otros, el de Educación Asistida con Animales (EAA) y el de Actividades Asistidas con Animales (AAA) más relacionada con el ocio.

Según el estudio Intervención asistida con animales (IAA): Análisis de la situación en España, realizado por investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Jaén y del Departamento de TAA de Perruneando (Escritos de Psicología, diciembre 2015), en nuestro país hay 55 entidades que realizan algún tipo de IAA y en las que trabajan 275 profesionales y 213 animales.

El 93% de estas entidades realizan algún tipo de intervención con animales en el ámbito de la discapacidad/neurorehabilitación; el 89% en el de la educación; el 76% en el de la Psiquiatría-Psicología; el 76% en la Integración Social; el 75% en Gerontología; el 22% en el hospitalario y el 15% en el Penitenciario.

Requisitos destinatarios

“Independientemente de su objetivo y su ámbito, a nivel general encontraremos beneficios invariables en estas Intervenciones, siempre y cuando a los destinatarios les gusten los animales, no tengan ningún tipo de alergia o fobia, aunque esta ultima también se puede trabajar”, señala Sandra Sánchez, psicóloga y experta en IAA de Espacio Itaca.

Aún no teniendo alergias, y gustándoles los animales, hay personas que no podrían beneficiarse de las IAA, añade la experta “como aquellas con alguna dificultad motora, intelectual, o cognitiva que las incapacite a lo mejor, para poder seguir una serie de pautas o normas para estar con un animal, y que en el transcurso de la intervención puedan tener algún tipo de actuación que las perjudique tanto a ellas como al animal. De cara a la galería las IAA son muy bonitas pero hay que saber que hay más opciones, sobre todo, para estas poblaciones que tienen dificultades de control de impulsos”.

¿Qué animal elegimos?

Una vez elegido el ámbito y los destinatarios para realizar la IAA, es importante también acertar con el animal que intervendrá en la práctica. Según el mencionado estudio de la Universidad de Jaén, la mayoría de las entidades utilizan para desarrollar sus programas, el perro (62%), y casi la totalidad de ellas (95%) el perro junto con otras especies de animales como el caballo (25%), los animales de granja (13%), el gato (13%), las aves (7%), y de forma minoritaria animales acuáticos, cobayas e insectos.

mayor_actual_terapialeonmarino_DomusViResidentes de centros Domus Vi disfrutando de una sesión con leones marinos en Rio Safari de Elche (Foto: DomusVi).

Experiencia con Cobayas

Precisamente desde el centro que dirige Sandra Sánchez utilizan perros y cobayas en sus intervenciones, “dependiendo de los objetivos que vayamos a trabajar. Las cobayas pesan muy poco lo que permite que puedan estar encima de personas con movilidad reducida trabajando con ellas la estimulación. Se las puede dar comida, comen una gran variedad de verduras y esto te permite jugar por ejemplo a adivinar que verdura es, que color y olor tiene; ver al animal como come; saber de que lugar vienen las cobayas… También se pueden trabajar aspectos higiénicos, como la importancia de lavar la dentadura (las cobayas tienen que tener una piedra para poder morder, porque sino se les estropean los dientes); las uñas (a las cobayas les crecen mucho), el pelo; etcétera; la atención y la tranquilidad, porque para que la cobaya salga de su madriguera tienes que estar quieto y en silencio”.

Su experiencia con la utilización de las cobayas es positiva, sobre todo entre las personas mayores, “les parece interesante ver un animal diferente, conocer algo nuevo. Aunque al principio tuvimos que tener en cuenta su apariencia de roedor, por si generaba rechazo, hoy cuando llegamos a los centros residenciales a realizar una Intervención nos preguntan por Magdalena (la cobaya) se acuerdan de su nombre y del nuestro no, porque personas ven todos los días, pero animales no”.

Experiencia con Perros

El perro en las IAA. Entrevista Maribel Vila, técnico en Terapia Asistida por Animales, de la Fundación Affinity.

Experiencia con Aves

Desde el pasado año, el grupo L’Onada Serveis que venía realizando desde hace tiempo equinoterapia, incorporó una nueva actividad con aves, de la mano de la Fundación Plegadis que trabaja desde su centro de educación ambiental en el delta del Ebro, en divulgar y sensibilizar a la sociedad sobre la educación medioambiental y la biodiversidad.

Una actividad educativa que el equipo de la fundación, encabezado por el ornitólogo Sergi Sales, acercó hasta los residentes “intentamos mostrarles nuestro trabajo científico: cogemos los pájaros, hacemos el anillamiento, la toma de medidas y la suelta, pero en lugar de hacerlo en el campo, solos, lo hacemos con la ayuda de la gente mayor. Siempre trabajamos con pájaros pequeños migradores y solo enseñamos los que están adecuados para hacer la sesión, ya que son aves salvajes, algunas pueden estar criando y hay que molestarlas lo menos posible”.

mayor_actual_terapiaconpajaros_foto L´Onada ServeisEl grupo L´Onada Serveis ha introducido una actividad con aves este año (Foto: L´Onada Serveis).

Además, añade Sales dependiendo de la ubicación de cada centro el ave es distinta, “las aves que llevamos son siempre de la zona, forman parte de los recuerdos de las personas mayores. Muchos de ellos reconocen durante la actividad el pájaro que cazaban y consumían cuando eran pequeños, eran una fuente de proteínas importante, y ahora aprovechamos para contarles aspectos de la biología del ave y lo ven desde otra perspectiva como un pájaro migrador, protegido. Es un trabajo importante de cara a la memoria”.

A Mercè Pastó (82 años) siempre le han gustado los animales especialmente los pájaros “me gusta sentarme y observarlos, verlos volar, piolar, posarse en los árboles, incluso me gusta hablarles”, nos cuenta desde el Centro de Día L’Onada de Mont-roig, donde reside desde hace dos años.

Por eso no es extraño que Mercé fuera una de las primeras en apuntarse a esta nueva actividad con aves, que la ha supuesto “Un viaje en el tiempo a cuando yo era joven”. A este ejercicio de memoria, añade la sensación de bienestar que ha obtenido por el simple hecho de acariciarlos, y de relajación, al poder hacerlo en un ambiente tranquilo.

El proyecto que permite también incidir en la educación ambiental de este grupo de población, quiere consolidarse de cara a este próximo curso con algunas novedades como la realización de un banco de semillas natural o de un aula intergeneracional en el centro de educación que la Fundación tiene en el delta del Ebro.

Profesionalización del sector

A pesar de la expansión en los últimos años como práctica terapéutica, especialmente en el sector de atención a personas mayores en residencias, no hay estudios científicos que avalen sus beneficios, ya que las propias entidades que realizan los programas, todas privadas, no cuentan con recursos financieros suficientes para dedicarlos a investigación; y en las instituciones públicas, especialmente las Universidades de donde podrían partir, los estudios en IAA están en un estado embrionario.

Lo que sí advierten los profesionales, es de la necesidad de que haya un equipo multidisciplinar con la formación adecuada que lleve a cabo cualquier IAA, que dirija por una parte la actividad y atienda por otra, al animal que participa. 

El perfil de los profesionales que las realiza son en su mayoría titulados superiores (Psicología, Educación, Trabajo Social…) con formación específica en IAA que imparten las propias entidades que ofrecen las titulaciones de Técnico o Experto en IAA, (entre otras algunas de las ya mencionadas); aunque han empezado a aparecer algunas instituciones públicas como la Universidad de Jaén donde es posible estudiar el Máster en Intervención Asistida con Animales ; la Universidad Autónoma de Madrid, o la Universidad Miguel Hernández.

David Ordóñez-Pérez, del Departamento de Terapia asistida con animales, de Perruneando (Jaén), ha participado en la realización del Estudios "Intervención asistida con animales (IAA): Análisis de la situación en España". En el video comenta entre otras cosas la necesidad de que intervenga un equipo multidisciplinar en la realización de las Intervenciones.

 

Riesgos en las IAA

Todos los expertos advierten del intrusismo laboral como uno de los riesgos a la hora de realizar las IAA, además de la falta de regulación, ya que actualmente solo la Comunidad Valenciana, en la Ley que regula el perro de asistencia se incluye al perro que participa en programas terapéuticos, educativos, etc.

Esto puede provocar cierta manga ancha, donde incluso se introduzcan en los centros, animales sin los requisitos mínimos exigidos para su contacto con población vulnerable, la mayoría mascotas del propio personal, o de la familia; pudiendo provocar enfermedades como la sarna, o lo que es más grave respuestas indeseadas del animal o de los destinatarios.

Así que si está pensando en realizar una IAA, estas son las cuestiones que debería exigir a la entidad que quiere contratar (Pinche aquí).