• Sábado, 15 de Diciembre de 2018

LOS PENSIONISTAS RECIBEN EL DINERO ANTES DEL 25 DE NOVIEMBRE, LA PAGUILLA, EN ENERO

¿Cuándo cobran los pensionistas la paga extra de Navidad y la paguilla?

La Seguridad Social tiene hasta el 7 de diciembre para abonar tanto la pensión de diciembre como la paga extra de Navidad, pero los bancos suelen anticipar el pago sobre el 25 de noviembre.

La ministra de Trabajo y Seguridad Social, Magdalena Valerio.
La ministra de Trabajo y Seguridad Social, Magdalena Valerio.

Si es usted pensionistas su banco ya le habrá ingresado la pensión y la paga extra de Navidad. Aunque la Seguridad Social tiene hasta el 7 de diciembre para realizar los pagos, los bancos suelen adelantar a los clientes las nóminas de pensiones al día 25 de cada mes.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) paga a los pensionistas en este mes justo el doble de su prestación habitual, pues las pagas extraordinarias son idénticas a las pagas mensuales que se reciben el resto del año en concepto de pensión de jubilación.

Estas pagas contemplan la subida pactada del 1,6% y del 3% para las más bajas, pero falta por cobrar la desviación conforme al IPC, según se comprometió el Gobierno. Es decir, la diferencia entre el 1,6% pactado, y el IPC real, que cerrará el año un poco por encima de ese porcentaje, la popularmente conocida como paguilla.

Hasta ahora, (hasta antes de la reforma del 2013) la regularización de las pensiones se hacía conforme al IPC de noviembre y se pagaba en diciembre. Pero este año es distinto y el Gobierno ha decidido coger como referencia el IPC a final de año.

Este cambio de opinión permitirá a la Seguridad Social ahorrarse más de 120 millones de euros, ya que se prevé que la inflación vaya reduciéndose en diciembre. Un movimiento muy oportuno para frenar el déficit público, que podría superar el 2,7% del PIB al que se comprometió el Gobierno con Bruselas. Muchos organismos ya han advertido al Gobierno del riesgo de incumplimiento como consecuencia de la desaceleración de la economía y el incremento del gasto público. De esta forma, este ahorro que puede lograr el Ministerio de Trabajo utilizando el IPC de diciembre puede ser muy útil para contener el déficit.

En diciembre se espera que baje la inflación

El propio secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, confirmó el lunes que “al final de año la desviación [del IPC] será menor de la que tenemos en la actualidad”. En octubre, el IPC alcanzó el 2,3% en tasa interanual, un avance estimulado por la subida del precio del petróleo de los meses anteriores. Sin embargo, en las últimas semanas el crudo ha experimentado un fuerte descenso hacia la zona de 60 dólares, su nivel más bajo en más de un año. Las previsiones que se manejan actualmente son que el crudo tardará en recuperarse, lo que afectará decisivamente al IPC de España, que todavía es muy dependiente de los precios energéticos.

El resultado de esta caída del precio del crudo será un frenazo en la inflación, que será mayor en diciembre, ya que al inicio de noviembre el barril de Brent cotizaba por encima de los 85 dólares. Así, los analistas esperan que el IPC de noviembre se reducirá en tres décimas respecto al de octubre, hasta el entorno del 2%, y de cara al cierre del año caerá más, hasta la zona del 1,9%.

Es por este motivo que el Gobierno conseguirá un ahorro importante retrasando un mes la referencia de los precios para actualizar las pensiones. Una décima de diferencia supone 128,6 millones de euros de ahorro, y las previsiones que manejan actualmente los analistas son que la desviación oscilará entre una y dos décimas. Esto significaría que el ahorro para la Seguridad Social se situaría entre 128,6 millones y 257,2 millones de euros.

Una subida sin presupuestar

El secretario de Estado argumentó esta nueva opinión en las dificultades con las que se ha encontrado el Gobierno para abonar la subida de las pensiones, ya que el Ejecutivo de Mariano Rajoy no dejó presupuestado este incremento. Esto significa que la Seguridad Social ha tenido problemas para “contabilizar la subida de las pensiones de jubilación aprobada en el Parlamento, que ha sido de 1.600 millones de euros, porque no estaba presupuestada”.

Para simplificar cómo se contabilizará la desviación del IPC, el Gobierno ha optado por retrasar a enero del próximo año el abono de esta ‘paguilla’. Para ese momento, ya se conocerá el IPC al cierre del año, de modo que será ese el que utilicen. Otros años se realizaba la paga compensatoria antes de que acabara el año, de modo que se tenía que emplear el dato de noviembre porque no estaba disponible el de diciembre.

Esta paga actualizará, de forma retrospectiva hasta el inicio del año 2018, toda la desviación entre la subida de las pensiones aprobada en el Presupuesto y la inflación del conjunto del ejercicio. Esto significa que la Seguridad Social abonará una compensación por cada décima de desviación del IPC respecto al 1,6% aplicado este año. Los cálculos de la Seguridad Social estiman que será de tres décimas, lo que significa un abono de 385,8 millones de euros. Esta paga se abonará a lo largo del mes de enero. De cara a 2019, si no se aprueban unos nuevos Presupuestos, la subida inicial de las pensiones volverá a ser del 1,6% y al final del año se volverá a compensar para evitar la pérdida de poder adquisitivo.