• Lunes, 10 de Diciembre de 2018

PABLO HERNÁNDEZ DE COS, GOBERNADOR DEL BANCO DE ESPAÑA

"El envejecimiento de la población constituye el principal desafío al que se enfrentan las sociedades desarrolladas"

Para el nuevo gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, el envejecimiento de la población ejercerá -y ya lo está haciendo- un efecto adverso sobre la tasa de actividad, el empleo y la productividad de la economía, y de manera muy singular sobre las finanzas públicas.

El nuevo gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.
El nuevo gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.

Al hablar del envejecimiento, desde los ámbitos científicos se resalta el éxito extraordinario que supone que los seres humanos vivamos cada vez más tiempo y en mejores condiciones de salud. Sin embargo, cuando se aborda el tema desde el punto de vista económico, se encienden las alarmas, y las consecuencias del proceso de envejecimiento de las poblaciones supone un gran problema para las cuentas de los Estados, al que debemos hacer frente, y para el cual se proponen medidas tan dispares como, en ocasiones, contradictorias.

El nuevo gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha manifestado en su discurso de presentación en la Institución que "si miramos al medio y largo plazo, el envejecimiento de la población constituye probablemente el principal desafío al que se enfrentan las sociedades desarrolladas. Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística, en los próximos 50 años la población mayor de 65, que actualmente supone menos de una quinta parte de la población total, pasará a representar más de un tercio. Este fenómeno ejercerá -y ya lo está haciendo- un efecto adverso sobre la tasa de actividad, el empleo y la productividad de la economía, y de manera muy singular sobre las finanzas públicas, elevando el gasto en pensiones, en sanidad y en cuidados de larga duración".

Hernández de Cos va más allá y afirma que "la magnitud de este desafío obliga a definir una estrategia amplia y de miras largas, en la que, además de revisar el esquema de nuestro estado del bienestar y su financiación, con el objetivo de garantizar su sostenibilidad, cobran especial importancia las políticas que incentiven la participación de los trabajadores en el mercado laboral, la adecuación de la política migratoria a las necesidades del mercado de trabajo y las políticas de fomento de la natalidad para acercarla a las tasas de otros países europeos", alertó el gobernador.

En materia laboral De Cos dijo que "resulta prioritario continuar con la reducción del desempleo y de su persistencia en determinados colectivos, especialmente entre los trabajadores con menor nivel de cualificación. El elevado nivel de paro está también muy relacionado con el notable aumento de la desigualdad que se ha producido durante la crisis. Alcanzar este objetivo exige actuaciones no solo en el ámbito del mercado de trabajo, sino también, de una manera más amplia, en el de la educación y la formación de los trabajadores, para fomentar su mayor adaptabilidad a un nuevo entorno, caracterizado por el progreso tecnológico, la automatización de los procesos productivos y la economía del conocimiento".

Además de señalar el envejecimiento como una de sus preocupaciones principales, el gobernador señaló que "la economía española todavía mantiene importantes elementos de vulnerabilidad. Entre ellos, resaltaría un endeudamiento exterior elevado, un nivel de deuda pública cercano a su máximo histórico, una tasa de desempleo que duplica los niveles de nuestros socios europeos y un sistema financiero que se enfrenta a retos considerables... y el problema estructural de la baja productividad".

El gobernador recordó que "aunque la recuperación ha descansado en un conjunto diverso de medidas, tanto en el ámbito nacional como en el europeo, también se ha sustentado en el apoyo que ha supuesto la política monetaria extraordinariamente expansiva del Banco Central Europeo. Adicionalmente, esta expansión se ha visto acompañada de un impulso fiscal significativo en los últimos años. No obstante, el efecto de estos impulsos -el monetario y el fiscal- tenderá a agotarse gradualmente en los años venideros".