• Jueves, 20 de Septiembre de 2018

SOLUCIONES: TRABAJAR MÁS AÑOS Y FOMENTAR LA INMIGRACIÓN

Según el FMI, la tasa de actividad caerá al 50% en 2050

Para el organismo, la tasa de actividad -esto es, las personas en edad de trabajar que quieren hacerlo- en España apenas alcanzará el 50% en el año 2050, lo que supone una importante reducción respecto al 58,8% registrado en el pasado ejercicio, el de 2017.

Una de las posibles soluciones es retrasar la edad de jubilación más allá de los 67 años contemplados hoy.
Una de las posibles soluciones es retrasar la edad de jubilación más allá de los 67 años contemplados hoy.

El envejecimiento de la población tendrá un significativo impacto en el mercado laboral de las economías avanzadas. Y España se encuentra entre los países más afectados por este fenómeno demográfico, según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) recogidas en un informe publicado ayer. En concreto, el organismo prevé que si no se toman medidas adicionales, la tasa de actividad -esto es, las personas en edad de trabajar que quieren hacerlo- en España apenas alcanzará el 50% en el año 2050, lo que supone una importante reducción respecto al 58,8% registrado en el pasado ejercicio, el de 2017.

Una caída de ocho puntos que es superior al descenso medio de 5,5 puntos porcentuales que proyecta para una economía avanzada en este índice en el curso de los próximos 30 años. De esta forma, España se encuentra entre las peor paradas junto a Bélgica, Francia, Italia y Portugal, países que tienen en común el aumento de la esperanza de vida y la baja natalidad.

La tasa de actividad -que incluye a las personas ocupadas y a los parados- alcanzó en España el 60% en 2008. Sin embargo, a partir de 2014 el índice empezó a reducirse por el mayor incremento del número de pensionistas respecto a las personas que se incorporan al mercado de trabajo. De hecho, el propio organismo que dirige Christine Lagarde ya estimó que España pasará de los 9,5 millones de pensionistas actuales a los 15 millones en 2050. Algo que elevará la factura de estas prestaciones, que actualmente ya representan el 40% del gasto presupuestario con una partida de 144.834 millones, y que tiene a la Seguridad Social con un déficit de 18.000 millones.

Reformas insuficientes

Precisamente, para tratar de moderar esta factura el Ejecutivo incluyó en la reforma de las pensiones de 2013 el denominado factor de sostenibilidad, que entrará en vigor en 2019 y que vincula el cálculo de la prestación a la esperanza de vida. Una fórmula que provocará una reducción de la pensión y que ha sido criticada por la oposición y es una de las causas de las multitudinarias manifestaciones de protesta de las últimas semanas.

Ante este panorama nada halagüeño, el FMI considera positiva la incorporación al mercado laboral de trabajadores extranjeros. "La inmigración puede aliviar la presión del envejecimiento de la población y contribuir a otros beneficios a largo plazo, como un mayor crecimiento y productividad", sostiene en el estudio. Algo que parece complicado de conseguir en un contexto internacional de exaltación nacionalista que atraviesan EE UU o países europeos con el ascenso de partidos populistas de extrema derecha.

Consciente de esta situación, el organismo reconoce que la llegada de inmigrantes puede provocar "desafíos y generar un rechazo político", pero también insiste en que "puede ser un beneficio para los países receptores". De hecho, el informe recuerda que la mitad del crecimiento de la población en las economías avanzadas a lo largo de las últimas tres décadas proviene de la inmigración. "Cualquier esfuerzo para frenar la migración internacional agravaría aún más la presión demográfica", concluye.

Trabajar más años

El FMI también pone sobre la mesa otras medidas para tratar de mitigar el efecto del envejecimiento de la población en el mercado laboral. Entre ellas, apuesta por postergar las jubilaciones; o bien reduciendo los incentivos de las prejubilaciones o elevando la edad legal de retiro. Algo que en España ya se ha hecho al aumentar progresivamente la edad de 65 a 67 años, un tope que se alcanzará en 2027. En cualquier caso, el estudio considera necesario tener en cuenta que estos cambios no pongan en riesgo a las personas "más vulnerables".

Sin embargo, estas medidas no son efectivas, ya que menos del 3% de los mayores de 65 años siguen en el mercado de trabajo, y la edad real de jubilación en España sigue estando por debajo de los 65 años.El Fondo también considera que sería positivo abordar cambios fiscales para reducir los impuestos que gravan a los trabajadores, así como "fortalecer" las políticas que mejoran el proceso de búsqueda de empleo para alentar a las personas a seguir trabajando en caso de quedarse en paro.

Asimismo, el FMI considera fundamental seguir incrementando la incorporación de la mujer en el mercado laboral. Para ello, apuesta por la "efectividad" de las políticas de conciliación. Entre ellas, ayudas para el cuidado de los hijos o para la educación infantil, así como flexibilidad en el trabajo y un aumento de los permisos de paternidad. En este sentido, el Gobierno de Rajoy ya prevé en su proyecto de Presupuestos incrementar las ayudas a las familias numerosas, así como un cheque de hasta 1.000 euros anuales para gastos de guardería a las madres trabajadoras.