• Lunes, 10 de Diciembre de 2018

SE RECIBIRÍA UNA PAGA COMPENSATORIA EN ENERO DE 2019

Las pensiones subirán en 2018 y 2019 conforme al IPC real

El acuerdo entre PSOE y Podemos para subir de nuevo las pensiones conforme al IPC se traduciría en una paga compensatoria en enero de 2019.

El Gobierno y Podemos han acordado que los pensionistas no pierdan poder adquisitivo en 2018 ni tampoco en 2019. Si el IPC de este año supera el 1,6%, (en julio este índice se situó en el 2,2%), las pensiones se ajustarán al IPC real.

En declaraciones a los medios tras una reunión celebrada la semana pasada, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, avanzó que se habían acercado posturas para actualizar las pensiones al IPC real, con una paga única en enero de 2019. El Gobierno del PP incluyó en los Presupuestos para 2018 una subida general de las pensiones del 1,6%, pero si el IPC sube por encima, los pensionistas pierden poder adquisitivo. El Gobierno y Unidos Podemos han que si la inflación supera este 1,6%, la Seguridad Social realice una paga única a los pensionistas para asegurar que no pierden capacidad de compra.

Por el momento, el Ministerio de Hacienda de manera oficial no ha confirmado este acuerdo, que no desmiente, y se limita a suscribir que existen "avances" en las negociaciones.

¿Cuánto costaría la medida?

En 2017 se gastaron 122.706 millones en pensiones contributivas. Si a esta cantidad se le restamos 7.000 millones de euros, que es lo que se destina a pagar pensiones mínimas, que ya han subido un 3% y que, por lo tanto, no deberán actualizarse con el IPC de 2018, porque con toda seguridad la inflación quedará por debajo de dicha cifra, el coste de revalorizar la mayoría de las pensiones sería de unos 115 millones por cada décima que el IPC se desvíe por encima del 1,6%.

Esta paga --que se abonaría en enero de 2019-- quedaría consolidada en 2019 y las próximas subidas y revalorizaciones se harían sobre dicha nómina ampliada. Por este motivo, los 115 millones que costaría cada décima se tienen que multiplicar por dos debido a su consolidación. En total, la revalorización pactada entre el Ejecutivo y Podemos costará unos 230 millones por cada décima que el IPC supere el 1,6%, según publica Cinco Días.

Entre otras cuestiones falta por determinar qué IPC se utilizará para actualizar las pensiones. Se podría usar el dato de inflación medio de los doce meses del año. Fuentes socialistas consideran que se debería volver a la fórmula previa a 2013, cuando las pensiones se revalorizaban con el IPC interanual del mes de noviembre.

Así, si la referencia escogida es la inflación media y el IPC termina por ejemplo en el 1,7%, tal y como prevé el consenso del panel de previsiones de los principales servicios de estudios que elabora Funcas , el coste de la revalorización serían 230 millones de euros. Pero si se actualiza con el nivel de precios de noviembre, este se elevaría al 1,9%, según Funcas. Entonces costaría casi 700 millones.

Y lo mismo ocurriría y con un coste parecido en 2019, para la que hay previsto otra subida del 1,6%, si un acuerdo en el Pacto de Toledo no fija otra cosa.

Estas medidas supondrían aumentar el déficit de la Seguridad Social a unos 19.500 millones de euros y llegar a los 22.000 en 2019, si no se implementan medidas para aumentar los ingresos del sistema.

Esto podría obligar al Gobierno a tener que agotar el fondo de reserva o a pedir una ampliación del crédito al Tesoro, que ya asciende a 15.200 millones.

¿Cómo se paga todo esto?

El Ejecutivo y Podemos coinciden en señalar que hay que financiar el sistema de pensiones vía impuestos. De momento, en todo caso, el único nuevo tributo finalista que se ha planteado para costear las pensiones es un impuesto a la banca, a priori del 8% sobre sus beneficios, que apenas recaudaría unos 1.000 millones al año. Por eso, Podemos insiste también en destopar las cotizaciones máximas a la Seguridad Social, para recaudar 4.400 millones de euros, algo que Hacienda estudió pero luego descartó. Más allá, la formación morada aspira a elevar el IRPF para rentas altas (2.000 millones), lo que el Gobierno está estudiando. Finalmente, se impulsará una tasa a las tecnológicas (1.500 millones), gravar más el diésel (600 millones) y establecer un tipo mínimo del 15% para sociedades (4.000 millones). Un paquete que el Ejecutivo prevé tener en marcha para el 1 de enero para financiar la revalorización de las pensiones y el resto de su agenda social.

Otro de los puntos en los que se han puesto de acuerdo las dos formaciones es en derogar el factor de sostenibilidad que introdujo el Partido Popular en su reforma de las pensiones de 2013. Esta herramienta reduce la cuantía de las nuevas pensiones para adaptarlas al aumento de la esperanza de vida y tanto el PSOE como Unidos Podemos la habían criticado en innumerables ocasiones. Ahora, a falta de un acuerdo en el seno del Pacto de Toledo, las dos formaciones han acordado no poner en marcha el factor de sostenibilidad a la espera de poder derogarlo definitivamente.