• Lunes, 10 de Diciembre de 2018

ES PRECISA UNA MAYOR INFORMACIÓN DE LA SOCIEDAD EN ESTAS MATERIAS

Lo (poco) que sabemos los españoles de nuestro sistema de pensiones

Una encuesta realizada en España, Alemania y EEUU desvela que los españoles conocemos poco cómo funciona nuestro sistema de pensiones, y que estamos muy preocupados por nuestros ingresos durante la vejez.

Los españoles sabemos poco y mal sobre nuestro sistema de pensiones. Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado un grupo de sociólogos y politólogos responsables del proyecto DEMLIT (Demographic Literacy), un estudio financiado por el Ministerio de Economía en el que cuatro científicos sociales han analizado el nivel de conocimiento de la población en relación con el envejecimiento y el sistema público de pensiones.

La investigación buscaba ver cómo el conocimiento en determinadas materias influye en las preferencias de política pública. La investigación despierta gran interés en este momento, cuando en otoño se están planteando nuevas movilizaciones de pensionistas, y cuando el gobierno tiene como una de sus prioridades a la vuelta del verano proponer medidas en esta materia que mejoren las cuentas de una Seguridad Social que se encamina a un déficit de 19.000 millones de euros.

Aunque el estudio está sin publicar, MayorActual ha tenido acceso a un avance de los resultados que son, cuando menos, reveladores. Juan J Fernández, uno de los autores del estudio explica que "el nivel de información sobre el envejecimiento de la población y sobre el sistema de pensiones es, en general, limitado. A la pregunta de "cómo se financian las pensiones de los jubilados", sólo un tercio de los encuestados sabe que se financian a través de las cotizaciones de los trabajadores actuales". "Hay una proporción no pequeña de la población que piensa que las pensiones se financian a modo de planes de pensiones (continúa Fernández), con lo que uno ha aportado a lo largo de su vida laboral, y esto no es así". Este desconocimiento tiene consecuencias importantes, porque puede dar lugar a que tengamos una impresión equivocada sobre cuál es el nivel de sostenibilidad del sistema o hasta cuanto se le puede pedir en términos de generosidad o no.

La información sobre una materia hace que las decisiones de los ciudadanos vayan en una u otra dirección. ¿Quiere esto decir que con una información más precisa el movimiento en defensa de las pensiones hubiera sido diferente? Juan J Fernández no lo ve claro. "Es difícil decir si las movilizaciones de los pensionistas hubieran sido igual si los ciudadanos estuvieran mejor informados. La movilización de los últimos meses yo creo que ha sido, en parte por el nivel de las pensiones medias, pero en parte también por la falta de revalorización de las pensiones. Las últimas medidas de revalorizar las pensiones por debajo del IPC es muy perjudicial para los más mayores de los mayores, porque si te acabas de jubilar pierdes un poco de poder adquisitivo, pero en términos acumulativos supone una merma muy importante de poder adquisitivo".

Ideas equivocadas y miedo al futuro

A tenor de los datos recogidos en la encuesta tampoco se tiene una idea muy clara sobre cuál es el nivel medio de las pensiones, más del 56% respondió que la pensión media de jubilación está en los 770 euros, muy por debajo de la cifra real que se sitúa en torno a los 1.100 euros.

Lo que sí existe es una preocupación importante sobre si los ingresos que los ciudadanos vamos a percibir durante nuestra vejez serán suficientes para cubrir nuestras necesidades. Aquí, el 43% de los encuestados afirma estar muy preocupados, por encima del 23% de los alemanes, o del 30% de los estadounidenses.

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Para Juan J Fernández en nuestro país "es difícil que se pueda generar un conflicto social entre jubilados y cohortes más jóvenes, existe esta posibilidad, aunque es un asusto que no está estudiado, pero sí existe una posibilidad de que se esté generando una consciencia creciente dentro de la población contribuyente de que debe de haber cambios en la organización del sistema del bienestar, y que los jóvenes y las familias con niños menores reciban más ayudas".

"Pero España es un país con fuertes lazos sociales y muchas de estas pensiones se utilizan también para ayudar a las generaciones más jóvenes, yo creo que el nivel de conflicto en nuestro país va a ser limitado, porque los beneficios que puedan recibir los mayores, en gran medida van a repercutir en los jóvenes, pero es un asunto que hay que seguir con atención y estudiar la posición tanto de jóvenes como de edades medias", explica Fernández.

¿Debe cambiar el concepto de jubilación?

Sobre la participación de los jubilados en la sociedad el profesor Fernández opina que "ante el envejecimiento de la población la sociedad española debería tener un debate honesto y abierto sobre cuál es la contribución y la participación de los distintos grupos al bienestar colectivo. Y por otra parte, las instituciones podrían ofrecer más oportunidades e incentivos a que la población mayor en buenas condiciones físicas y mentales, y siempre respetando su independencia y libertad de elección, pudieran contribuir de manera sistemática a la sociedad, además de como lo hacen de manera informal actualmente".

"Hay un gran recorrido que se puede cubrir dando más oportunidades de contribuir a la economía compatibilizando trabajo y pensión en condiciones más favorables que las actuales, a la sociedad a través del voluntariado que se podría incentivas por vías fiscales u otras, con el aprovechamiento de sus aprendizajes vitales... hay mucho que se puede hacer en este sentido. Pero siempre bajo la premisa de respetar la libertad individual, no se puede obligar a la gente. Los mayores han contribuido durante décadas al bienestar colectivo y muchos de ellos puede que no tengan ganas o no quieran, pero a los que sí, pues darles todas las oportunidades y debatirlo públicamente", concluye Fernández.

Los investigadores del proyecto son Antonio Jaime-Castillo (Universidad de Málaga), Juan J. Fernández (Universidad Carlos III de Madrid), Gema García Albacete (Universidad Carlos III de Madrid) y Jonas Radl (Universidad Carlos III de Madrid).

La fuente de información principal es una encuesta online con estratificación entre personas con entre 15 y 70 años y realizada en España, Alemania y Estados Unidos. La muestra en cada país es de 1.600 casos. La muestra está estratificada por edad, educación y región para asegurar la representatividad de la población. El trabajo de campo se realizó en primavera de 2018.