• Domingo, 21 de Octubre de 2018

PROGRAMAS DE CONVIVENCIA INTERGENERACIONAL

¿Compartirías tu piso con un/a estudiante?

Los programas de convivencia intergeneracional, llegaron a España hace más de 25 años. Pese al tiempo transcurrido, su desarrollo no ha sido el esperado, debido sobre todo a la falta de personas mayores que quieran compartir vivienda con los estudiantes, perseguidos por su fama de juerguistas. Aquí os contamos algunas de estas experiencias, que han servido para romper estereotipos de uno y otro lado.

Rosa y Laura participan en el programa Convive que la ONG Solidarios para el Desarrollo realiza en Madrid
(Foto de Elena Chebanova).
Rosa y Laura participan en el programa Convive que la ONG Solidarios para el Desarrollo realiza en Madrid (Foto de Elena Chebanova).

Comienza el curso en la Universidad de Burgos (UBU), y un año más Irene Moldón (26 años) estudiante de Pedagogía y natural de Valladolid, compartirá piso con Angelines Bueno (82 años).

No es desde luego, la formula de convivir con una persona mayor, la más atractiva para la mayoría de los estudiantes, sobre todo para los más jóvenes, reconoce Irene, pero ella encontró en casa de Angelines el ambiente tranquilo que buscaba para realizar sus estudios: “el primer año compartí piso con dos estudiantes y no fue una buena experiencia, así que el pasado año decidí probar esta forma de alojamiento. Yo ya no quiero fiestas, bueno las tengo en mi casa en Valladolid, pero aquí necesito un ambiente más tranquilo para estudiar”.

El aspecto económico pesó también en su decisión, ya que solo debía hacerse cargo de los gastos que generaba su estancia, sin necesidad de pagar ningún alquiler. Así que tras tomar la decisión, pasar la selección a la que se someten los solicitantes y la entrevista personal, Irene se presentó con sus maletas y algunas verduras de la huerta de sus padres, en casa de Angelines.

mayor_actual_fotoconvivencia_BurgosAngelines Bueno (82 años) e Irene Moldón (26 años) comparten piso desde hace un año.

Angelines tiene una casa grande de tres habitaciones, viuda con un hijo, vive sola y mantiene una vida activa. Conoció el programa de Alojamientos Compartidos a través de una amiga que llevaba conviviendo con estudiantes más de siete años, y además la asistenta social la decía que estaría bien que cogiera a alguien que la acompañara. “Así que cuando hablé con Lourdes de la Universidad, le dije que no cobraría nada de los gastos de luz, calefacción, etcétera, a cambio de que de vez en cuando la estudiante me hiciera una limpieza general”.

 

"[email protected] estudiantes no son ni enfermeras, ni criadas, son compañ[email protected] de piso y tienen que sentirse como en su casa".

 

El acuerdo convino a las dos, así que Angelines vive desde el curso pasado acompañada, ya no come ni duerme sola, y de vez en cuando comparte ratos de televisión y conversación con Irene. Mientras Irene, puede seguir estudiando sin tener que afrontar los gastos que supone estudiar fuera de casa, y que para muchas familias resultan difíciles de afrontar, y ayuda con la limpieza de la casa “yo limpio igual en mi casa, así que cuando estoy más desahogada con los estudios, le echo una mano con la limpieza”.

A pesar de este acuerdo, conviene dejar claro que “las estudiantes no son ni asistentes de ayuda a domicilio, ni criadas, ni enfermeras, son compañeras de piso y tienen que sentirse como en su propia casa”, recalca Lourdes Bustamente, responsable del Programa de Acercamiento Intergeneracional de la UBU, desde el que se coordina el de Alojamientos Compartidos para estudiantes.

Universidad de Burgos (UBU). Programa de Alojamientos Compartidos.
Teléfono: 947259377; correo electrónico: [email protected]. Persona de contacto: Lourdes Bustamante.

 

 

“El programa comenzó a funcionar en Burgos en octubre del 2006, y desde entonces hemos tenido 101 convivencias, que podrían ser bastantes más, porque siempre nos faltan mayores, pero tampoco está mal, muchas personas mayores repiten o están con la misma estudiante desde 1º de carrera. El primer año no tuvimos ninguna pareja, el 2º, una; el 3º, dos… y este curso pasado, 16 convivencias”, señala Bustamante.

¿Por qué nos faltan mayores? Creo que es porque tienen miedo a meter a un desconocido en su casa, a darle la llave, a perder su libertad e independencia. Muchos piensan que van a tener que estar pendientes de los estudiantes y no quieren. Además existe la creencia de que el programa está destinado únicamente a gente muy mayor, que se siente sola y que necesita algún tipo de apoyo, pero esto no es así, el programa está abierto a cualquier persona mayor de 60 años, que le apetezca ser solidaria con los estudiantes, compartir su espacio con ellos”.

Opinión que comparte su compañera Carmen Bermejo, coordinadora del programa en la Universidad de Salamanca (USAL), otra de las cuatro universidades públicas de Castilla y León que colabora en este proyecto de Alojamientos Compartidos puesto en marcha por la Gerencia de Asuntos Sociales de la Junta de Castilla y León en el que además de la UBU y la USAL, participan la Universidad de Valladolid (UVA), la Universidad de León; y los ayuntamientos de Valladolid, Salamanca, Burgos, Palencia, Segovia y Soria.

 

Además del miedo y la desconfianza, la imagen de los universitarios identificados con fiesta y borrachera "fastidia este tipo de iniciativas".

 

Carmen apunta además del miedo y la desconfianza, entre las razones de que no haya muchas personas mayores que se apunten al programa, a la imagen que hay sobre los universitarios, identificados sobre todo con fiesta y borrachera, “y esto no es así, habrá algunos que sí, pero la inmensa mayoría son responsables. Se va creando este estereotipo de estudiante, sobre todo en Salamanca, que fastidia este tipo de iniciativas”.

A pesar de esto, y desde que en el 2005 comenzó su andadura, el programa ha tenido unas 120 parejas, teniendo una previsión de 16 o 17 para el próximo curso que comienza. “Siempre hay personas mayores que dicen ¿Por qué no? Y se fían de los profesionales de la universidad y también del aval que puede suponer el estar conveniados con la Junta y los ayuntamientos, las tres instituciones que están detrás del programa, y esta es una razón de peso para que confíen. El programa se hace con seriedad, tanto la selección, como el acompañamiento durante toda la convivencia”, recalcan tanto Carmen como Lourdes.

Ambas coinciden también, en que una vez sentadas las bases para la convivencia, acordando horarios, respeto de espacios, etcétera, funcionará, si rige el sentido común, y el respeto hacia la otra parte.

mayor_actual_parejaSalamanca_portadaAmelia Santos (87 años) junto a su compañera de piso Marlen Palma (28 años).

Amelia Santos (87 años), es una de las veteranas del programa en Salamanca. Animada por su hija comenzó a compartir su casa “yo era muy reacia porque oías hablar que si montaban jaleo, llevaban chicos y eso a mi no me gusta. Pero al final entre mi hija y Carmen (USAL) me convencieron. Primero estuvieron dos estudiantes juntas, luego tuve otra estudiante que había nacido en Honduras, otra de Zamora, otra de León, y la que tengo ahora que es de México. Todas han sido buenísimas. Al principio me daban 10 euros por Internet, ahora ya nada, ya no cobro porque solo con dormir conmigo, con eso me conformo. Ellas comen su comida, si van a comprar algo me preguntan si necesito algo, me bajan la basura… Son niñas que no salen, si alguna vez se han quedado fuera porque ha habido alguna fiesta me llaman y me dicen donde están, como si fuera un familiar”.

 

Los estudiantes, sobre todo los extranjeros, que participan en estos programas encuentran el ambiente familiar que necesitan para no sentirse solos.

 

Ese ambiente familiar, que ofrece Amelia es lo que precisamente buscaba Marlen Palma (28 años) cuando llegó a Salamanca el pasado mes de octubre desde su México natal para estudiar un Master en Estudios Avanzados e Investigación en Historia. “Elegí esta forma de alojamiento porque me pareció muy interesante, yo nunca había estado en España y era un cambio muy abrupto para mí entrar como si nada, tanto a la universidad, como a la vida española. El que estuviese esto me permitía convivir con alguien e irme amoldando a las costumbres de aquí. Tanto a mi familia como a mi nos dio mucha seguridad pensar que iba a llegar a un lugar con una persona que tiene una casa, que tiene normas, reglas, que te va a ayudar a empezar a vivir la vida de un estudiante español, que tal vez yo jamás la hubiese conocido”.

Además, reconoce Marlen, vivir con Amelia (ambas en la foto de portada) la ha permitido conocer historias, anécdotas, costumbres, personas de Salamanca que no están ni siquiera en las guías turísticas; el funcionamiento diario de la ciudad (trayecto autobuses, donde comprar determinadas cosas, realizar gestiones, etcétera); y pasar en un ambiente familiar junto a Amelia y los suyos, fechas como las Navidades, cumpleaños, etcétera. “Yo aquí no estoy solita, la tengo a ella y a su familia”, afirma.

 

Universidad de Salamanca. Programa de Alojamientos Compartidos.
Teléfono: 923254429 EXT. 3070; correo electrónico: [email protected]. Persona de contacto: Carmen Bermejo.

 

Proyecto `Adopta una persona joven´

Compartir aficiones, tiempo, conocimientos, permitir que las personas mayores vivan más tiempo en sus casas y que los estudiantes encuentren un ambiente familiar y un alojamiento económico, son algunas de las ventajas de un programa que tal y como afirma Eduardo Fierro, de la iniciativa 20-75 “es contracultural, en el sentido de que hay muchos estereotipos por uno y otro lado que hay que romper”.

Para empezar, sus impulsores, Fierro y su socia Haize Trueba, han decidido bautizar el proyecto con el nombre de “Adopta a una persona joven”, haciendo un especial llamamiento a la solidaridad de las personas mayores, que pueden ayudar a los jóvenes, universitarios o no, ofreciéndoles un alojamiento barato, compartiendo su espacio, pero no sólo eso sino que como Amelia de Salamanca “quieran compartir la cultura local, abrir su casa, ayudar a personas jóvenes que no tienen tantos recursos, y que quieran entrar a convivir en una experiencia única”.

Para llevar a cabo esta iniciativa, ambos Haize y Eduardo con experiencia en el desarrollo de proyectos intergeneracionales, han fundado esta empresa 20-75 desde la que desarrollan el programa para la Universidad de Deusto, la del Pais Vasco UPV, la de Mondragón, el DigiPen Institute of Technology de Zierbena, (Bilbao) y la Universidad de Navarra; y en el que participan ayuntamientos como el de Bilbao (entrará en septiembre 2019), Getxo o Durango; y diputaciones como la de Vizcaya, permitiendo incorporarse al programa a cualquier persona joven menor de 35 años, que puede ser incluso profesional.

 

"Hacemos especial hincapié a la solidaridad de las personas mayores para que puedan ayudar a los jóvenes, ofreciéndoles un alojamiento, además de compartir con ellos la cultura local, y convivir en una experiencia única" 

 

A diferencia del programa en las universidades, aquí el joven paga un alquiler, una parte del cual sirve para mantener el programa, “si llegamos a 60 parejas podremos mantenernos por nuestra cuenta sin depender de subvenciones públicas, de tal forma que garantice su continuidad, con o sin subvención, evitando lo que pasó con programas similares en el pasado”, explica Fierro.

Aunque entienden que los acuerdos con las distintas administraciones públicas avalan su desarrollo, sobre todo a la hora de validar la seguridad del proceso. Para el co fundador de 20-75, el trabajo pre convivencia es fundamental, “hay que filtrar muchísimo. Entendemos que el precio es una de las principales motivaciones de los jóvenes, pero vamos a conseguir que el que entre no sea por eso, sino por otro motivo, ahí trabajamos. Chequeamos todos los antecedentes, tanto penales, como de acoso sexual, pedimos referencias, hacemos entrevistas, y también estamos desarrollando una plataforma donde habrá unos algoritmos de compatibilidad donde se les hará un test psicológico y de intereses, donde podremos decidir si primero si esa persona es apta para un programa como el nuestro; y segundo si lo es para convivir con alguien determinado”.

Para su promoción entre las personas mayores, el equipo de 20-75 busca una persona jubilada que quiera convertirse en embajadora del proyecto y que conecte con su forma de entender la convivencia intergeneracional, que quiera formar parte de su equipo y les ayude a desarrollar la iniciativa.
Si reúnes el perfil para ser embajador, o eres mayor y quieres participar alquilando una habitación o un joven interesado en alquilarla, puedes contactar en el teléfono: 649 79 02 18 (L-V de 9:00 a 17:00) o bien enviar un e-mail a [email protected]

 

`Vidas compartidas´ 

El municipio alicantino de Elche, puso hace más de cinco años este mismo programa de convivencia intergeneracional, al que bautizó como “Vidas Compartidas”. En este caso es el ayuntamiento de Elche a través de la Concejalía de Juventud y la asesoría de Infovivienda quien lo lleva a cabo con la colaboración de la Universidad Miguel Hernández, CEU y UNED.

Paco (mayor) y Javi (estudiante) cuentan su experiencia en el programa `Vidas compartidas´. 

 

Ayuntamiento de Elche. `Vidas compartidas´ Teléfono: 96 665 80 61; correo electrónico: [email protected] Persona de contacto: Esther Martínez.

 

Programa Convive y más

mayor_actual_Convive_SolidariosAlejandro (24 años) terminó la carrera de Ingeniería en Telecomunicaciones viviendo con José Manuel (90 años) tras haber formado parte del programa CONVIVE de Solidarios durante 5 años.​ (Foto: Solidarios para el Desarrollo).

 

Por si os animáis a participar en estos programas de convivencia, aquí os dejamos información sobre algunos más que se llevan a cabo en otras ciudades, 

Madrid. Programa Convive de Solidarios para el Desarrollo. Participa Ayto de Madrid y las universidades de Complutense, Autónoma, Politécnica, Carlos III, Rey Juan Carlos, Pontificia de Comillas y de Alcalá. Contacto: Estudiantes interesados rellenar este formulario, y si eres una persona mayor contactar con el Ayto. de Madrid (91 4801585 / [email protected]) o con Solidarios (91 3946434 / [email protected]).

 

León. Universidad de León. Programa Alojamiento Compartido. Teléfono: 987291891 / 987291890; correo electrónico: [email protected].

 

Murcia. Universidad de Murcia. Programa de Alojamientos Compartidos. Teléfono: 868 88 3353; correo electrónico:[email protected].

 

Sevilla. Universidad de Sevilla. Programa de Convivencia de estudiantes con personas mayores. Teléfono: 954 486097; correo electrónico: [email protected]

 

Valladolid. Universidad de Valladolid. Programa Alojamiento Compartido. Teléfono: 983 423682; correo electrónico: [email protected].

 

Cortometraje ganador del certamen celebrado por la Universidad de Sevilla sobre el programa de alojamiento compartido.