• Lunes, 22 de Octubre de 2018

HA PATENTADO UN SISTEMA QUE LOGRA AUMENTAR LA POTENCIA DE PEDALADA DE LAS BICICLETAS

Fernando Irujo, el inventor inquieto

A Fernando Irujo le produce una gran satisfacción idear mecanismos que mejoren la vida de la gente. Su último invento, la biela extensible, puede revolucionar el mundo de la bicicleta.

Fernando Irujo con su bicicleta de bielas extensibles.
Fernando Irujo con su bicicleta de bielas extensibles.

A sus 75 años Fernando Irujo pelea día a día para sacar adelante un proyecto empresarial que, a partir de un mecanismo de su invención, puede revolucionar el mundo de la bicicleta. Se trata de la biela extensible.

El sistema ha sido evaluado por Jon Iriberri, uno de los mejores especialistas en biomecánica del ciclista del país, y el único profesor español de la Academia de la Unión Ciclista Internacional, UCI, y los resultados han sido sorprendentes: el sistema logra aumentar entre un 25% y un 35% la potencia de las pedaladas. Esto es, que con la misma potencia se avanza hasta un 35% más, o bien que con una potencia muy inferior se avanza lo mismo que con bicicletas normales. Con mucho menor esfuerzo se consigue un mayor rendimiento.

Las aplicaciones del invento de Fernando  son múltiples, en el campo del ciclismo profesional, y también en el ciclismo recreativo. Se pueden subir cuestas prolongadas con mucho menos esfuerzo, y recorrer más distancia con el mismo desgaste que en bicicletas normales. Se trata por tanto de un dispositivo que puede acercar las bicicletas a un público de más edad, facilitando su uso y fomentando la práctica de este ejercicio entre los más veteranos.

"Yo esto lo hice porque mi cuñada tiene poliomelitis, -declara Fernando a MayorActual- y se movía con coche automático, pero no andaba para nada y no hacía ningún ejercicio. Entonces le hice una bicicleta que ella pudiera manejar, pero con las cuestas no podía. Aquello me dio que pensar y me salió esto. Vi que era factible, hice un prototipo que probaron ciclistas profesionales y vimos que funcionaba. Entonces decidí patentarlo." A Fernando se le ocurrió esta idea cuando tenía 73 años.

En 2016 el invento recibió el Premio Movilidad 2016 del Gobierno de Navarra, 3.000 euros. Y ahora, ha recibido 5.000 euros de la Beca Aquarius. Pese a la ayuda y notoriedad que puedan proporcionar estos reconocimientos, para sacar adelante un proyecto empresarial de futuro se necesitan muchos recursos.

Un equipo de ingenieros ha desarrollado un primer modelo del producto, que ahora deberá pasar a la fase de producción en talleres y estudiar la manera que el producto sea asequible y competitivo. La idea es que la biela extensible pueda adaptarse a cualquier bicicleta. Pero hace falta inversión. "El Gobierno de Navarra ha aportado 30.000 euros, y otras entidades también nos apoyan".

Fernando es el inventor, pero tiene un equipo que se encarga de todo lo relacionado con la comercialización y el desarrollo. Ese no es su campo.

-¿Pero por qué se mete uno a los 73 años (ahora tiene 75) en un jaleo semejante?

-Pues cuando hice el prototipo y lo puse en mi bicicleta estaba muy satisfecho de cómo funcionaba. Yo cojo a gente joven y en 400 o 500 metros les paso y les digo "hasta luego". Pero claro, yo no tengo la resistencia de esos. Me dicen que si llevo eléctrico. Si esto lo coge un profesional, gana el Tour de calle.

Aprendió el oficio familiar desde su abuelo, que era herrero. El es mecánico y electricista, y ha sido autónomo toda la vida regentando un taller en su pueblo, Larraga.

-¿Usted ha tenido problemas o reticencias a la hora de poner en marcha el proyecto por el hecho de tener 75 años?

-¿Pero en esta vida qué pasa, que nos tienen que retirar a los viejos y olvidarnos? Yo tengo la ilusión de cuando tenía 15 años. Pero quienes nos tienen que ayudar son los gobiernos. Somos el país que menos dinero dedica a la investigación y a la invención. En Alemania o Japón destinan un presupuesto enorme a cualquiera que tenga una invención y quiera salir a la calle con algo. Ahora parece que esto mío va adelante y hay más entidades que me quieren ayudar, pero es que me tenían que haber ayudado desde el principio."

¿La edad es una barrera para emprender?

-La edad no es una barrera. Yo no puedo trabajar porque tengo una pensión, pero nadie me impide inventar. Yo lo que más tengo son años, y luego, experiencia, eso es lo que más tengo. ¡Pues sólo faltaría que en una nación la gente mayor no pueda hacer nada! Yo tengo más cosas hechas, mejoras para las bicicletas, que no lleva nadie. Y quiero hacerlas más adelante.

-¿Hace esto por dinero?

-Para mí, que se vendan más o menos mis inventos es una cosa secundaria. Para mí el éxito es que en todas partes me reconocen la invención. Tengo 75 años y no tengo hijos. A mí no me preocupa eso. Estoy super orgulloso de donde he llegado. Tengo ideas en la cabeza que necesitan un equipo detrás y una empresa dispuesta a gastar dinero, y que se quede con todo. A mí con que me quede un porcentaje de cada venta me quedo contento. Alguna compensación tendría que tener, digo yo.

¿Qué le impulsa a seguir adelante?

-Si yo el día que me levanto no tengo nada que hacer, soy hombre muerto. Si no tengo nada que hacer, me lo invento.