• Miércoles, 23 de Enero de 2019

PROGRAMA INTERGENERACIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE

Un intercambio provechoso

La Universidad de Alicante ha puesto en marcha un programa en el que alumnos de la Universidad Permanente ejercen de mentores de jóvenes que han iniciado una actividad empresarial dentro del Parque Científico.

La jubilación tal y como la conocemos hoy está llamada a desaparecer. En 20 años el 30% de la población española tendrá más de 65 años, y nuestro Estado no será viable, si no se constituyen nuevas fórmulas de participación social para estos ciudadanos.

Este planteamiento nos lleva a una pegunta que desde hace años nadie ha sabido o podido resolver, ¿cómo aprovechar el enorme potencial de millones de personas, cada vez mejor formadas, en mejor estado de salud y deseosas de encontrar un camino con el que seguir contribuyendo socialmente?

Si bien es cierto que se está avanzando y que cada vez surgen más iniciativas para fomentar la participación de este colectivo, aún son pocas, en comparación con los millones de jubilados y personas mayores que podrían participar en distintos programas y proyectos de todo tipo.

Por eso es tan gratificante encontrar iniciativas en el que el talento de los veteranos y de los jóvenes se aúnan en un proyecto común. Esto es lo que ocurre en la Universidad de Alicante. Allí, gracias a la iniciativa de Sofía Blasco, de la Fundación del Parque Científico, y a la buena acogida que su idea tuvo por parte de Concha Bru, directora de la Universidad Permanente para Adultos, a finales de 2018 se puso en marcha un proyecto a través del cual estudiantes de los programas de mayores, con experiencia en el mundo de la empresa, ayudan y aconsejan a jóvenes estudiantes que han decidido emprender un proyecto empresarial dentro del Parque Científico de la Universidad.

Sofía Blasco es el alma mater del proyecto. Aterrizó en el Parque Científico tras cerca de 20 años de trabajo el mundo de la dirección de empresa. "Las empresas que surgen de la universidad están formadas por investigadores -comenta Sofía-, pero que no conocen de forma fehaciente el mundo empresarial. Necesitan de apoyo para hacer el tránsito de la universidad y la investigación, a la empresa. Tú puedes tener muy buenas ideas, pero es el mercado el que te las tiene que validar, y allí hay unas formas de hacer diferentes al mundo universitario. Es entonces cuando propongo hacer un programa de tutelaje, pero aprovechando un enorme capital que ya teníamos, que es el de los alumnos de la Universidad Permanente de Alicante, donde hay profesionales y expertos empresarios que tienen mucho que aportar. La directora de la Universidad Permanente, Concha Bru, que siempre tiene la mente abierta a nuevas iniciativas, aceptó la idea con entusiasmo y empezamos a trabajar".

"Quería perfiles de empresa transversales, gente que haya defendido planes de negocio, que se haya batido el cobre en los mercados... que es la pata que les falta a los emprendedores"

 

"Lo que pretendemos -continúa Sofía- es que la participación sea provechosa para todos, por ello se plantean unos objetivos y se hace un seguimiento de los mismos. Para los participantes mayores esto es una segunda juventud, porque no tienen responsabilidad sobre las empresas y se sienten útiles y bien tratados. En principio trabajamos con tres empresas punteras en innovación que elaboran productos que poco tienen que ver con la experiencia de los mentores. Una trabaja con nanomateriales, otra es de biomedicina, y una tercera de robótica. Al principio a los mentores les preocupaba no saber nada de nanomateriales o de robótica. Yo lo que quiero es gente que sepa de negocio, de estrategias, de finanzas, que es lo que los investigadores no saben. Quería perfiles de empresa transversales, gente que haya defendido planes de negocio, que se haya batido el cobre en los mercados... que es la pata que les falta a los emprendedores. Y trabajar con estas industrias de innovación es muy interesante para los mentores, pues conocen sectores muy punteros y esto les hace estar al día y esforzarse en conocer realidades que no han sido las suyas", concluye Sofía Blasco.

Nanomateriales y grafeno

Iluminada Rodríguez acaba de cumplir los 35 años y es directora de operaciones de Aplinano Solutions. Iluminada estudiaba su tesis en el departamento de Ingeniería Química de la UA, y vieron una oportunidad de negocio en el aprovechamiento de la nanotecnología en la generación de plásticos y otros materiales con características especiales que mejoraran los productos existentes en el mercado hasta ahora.

mayor_actual_mentoringUna de las sesiones informativas a los mentores.

Iluminada y su equipo saben mucho de nanotecnología, materiales mejorados, grafenos y grafitos, pero poco de cómo funciona una empresa, ya que su formación no ha ido por ese camino. Y ahí es donde entran los mentores.  Gracias al programa, ahora disponen de la ayuda de dos expertos, uno que ayuda en la estrategia empresarial, y otro que apoya para la parte comercial. Pese al poco tiempo transcurrido Iluminada cree que pueden ser de gran ayuda para su proyecto empresarial. "Nosotros sabemos mucho de nanomateriales, pero de funcionamiento de la empresa no tanto, nos falta la visión de fuera de la universidad, de alguien que no es investigador, y eso nos lo aportan los mentores".

"Creo que los conocimientos adquiridos con la experiencia hay que canalizarlos de alguna manera. Esto también es innovación"

 

Son personas como Vicente Sanchís, que apoya este proyecto desde su experiencia comercial. A sus 52 años es el más joven de los mentores. Con la crisis se quedó en desempleo, y como tantos otros, se tuvo que reinventar. Ha sido director general de cuatro empresas del sector textil y su trabajo le ha hecho conocer todas las partes del proceso empresarial. "Lo que falla en las universidades es llevar al mercado esas ideas que son geniales y que muchas veces se quedan en el cajón. Lo que intento es que ellos no fallen en aquello donde yo he fallado a la hora de poner en el mercado su producto o su servicio", cuenta Sanchís.

Para Vicente "hay un gran capital humano formado y con experiencia que se pierde, y ésta es una forma de implicarles y poner en valor ese conocimiento que se está perdiendo en toda España. Creo que esos conocimientos hay que canalizarlos de alguna manera para aportar valor a esos nuevos proyectos de emprendimiento que surgen de las universidades. Esto también es innovación".

Pero ¿qué motiva a una persona a meterse en un proyecto de este tipo? "He tenido experiencias como emprendedor y he lanzado algún proyecto, aunque me ha salido mal, relata Vicente". "Creo que en este mundo tenemos que diversificarnos, tanto a nivel personal como profesional. Yo soy una persona inquieta, aprender día a día de las nuevas tecnologías que van saliendo es una cosa que me atrae mucho. Esto me permite conocer qué se está haciendo en la universidad y hacia dónde se está intentando crecer tanto a nivel de territorio como a nivel industrial y en Alicante se están haciendo cosas interesantísimas a nivel tecnológico. La participación en el proyecto me aporta ilusión, pasión y aprender todos los días cosas nuevas, de las últimas tecnologías y también de las personas".

"Lo más importante que yo creo que aporto al programa es experiencia, tanto en positivo como en negativo, para que ellos no cometan los errores que yo cometí en su momento, y ayudarles así a no tropezar, o a tropezar menos". Concluye Sanchís.

Los probióticos y la piel

A sus 28 años Laura Navarro en la gerente de Bioithas, una empresa que trabaja para establecer cómo la microbiota instestinal influye en la salud. La microbiota son las bacterias que viven en el intestino y se ha demostrado que influyen en el desarrollo de diferentes tipos de enfermedades, especialmente enfermedades de la piel. Hasta ahora esas enfermedades se trataban con cremas, pero esta empresa ha desarrollado probióticos que funcionan mejor que los tratamientos tópicos. Ya han registrado dos patentes para el tratamiento de la psoriasis y la dermatitis atópica, pese a que la sociedad tiene menos de dos años.

"La gestión de las empresas se puede aplicar a cualquier ámbito, y su perspectiva y experiencia es fundamental"

 

La empresa también nace como prolongación de los estudios universitarios en colaboración con el Parque Científico de la Universidad de Alicante. La parte científica surge de la Universidad, pero no tenían experiencia empresarial, así es que cuando Sofía Blasco les propone participar en el proyecto, aceptan encantados.

"Es importante poder contar con alguien que te aporte su experiencia en negocios, y que te enseñe una visión más amplia. Aquí somos químicos, ingenieros, biotecnólogos, pero nadie de económicas o empresariales, o alguien que controle los temas fiscales en proyectos de I+D. Hasta ahora su aportación ha sido de gran ayuda y continuaremos contando con su apoyo. Somos una empresa de innovación, pero al final la gestión de las empresas se pueden aplicar a cualquier ámbito y su perspectiva y experiencia es fundamental", afirma Laura.

Este interesante proyecto de intercambio generacional está en sus comienzos, pero la idea es que crezca y se constituya en una buena práctica replicable a otros entornos universitarios.  

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