• Jueves, 13 de Diciembre de 2018

JAPÓN Y ALEMANIA PIONEROS EN `EXPLOTAR´ LOS PASEOS SALUDABLES POR LOS BOSQUES

Baños de bosque, descubre por qué son terapéuticos

Los `baños de bosque´, surgieron hace más de 30 años en Japón, como una forma conectar de nuevo al hombre con la naturaleza, en una sociedad donde cada vez hay más personas que sufren `Desorden por Déficit de Naturaleza´, y donde el 90% del tiempo que pasamos, lo hacemos bajo techo. Una práctica que además de terapéutica se presenta como una oportunidad de negocio en países como Alemania. Aquí te contamos por qué.

Praticando shinrin-yoku en la Base de Terapia Forestal de Motusu City en Japón (Foto:Sociedad Internacional de la Naturaleza y Medicina Forestal).
Praticando shinrin-yoku en la Base de Terapia Forestal de Motusu City en Japón (Foto:Sociedad Internacional de la Naturaleza y Medicina Forestal).

Los baños de bosque, son una práctica terapéutica que nació hace más de 30 años en Japón. El shinrin-yoku, literalmente `tomar la atmósfera al bosque´, es algo más que respirar aire puro y saludable, se trata de entrar en contacto con la naturaleza, dejarse invadir por sus olores, colores y sonidos, volviendo por unos instantes al entorno de donde procede el hombre, olvidando el estrés y la ansiedad de las ciudades, donde vive la gran parte de la población.

Con este objetivo en 1982, la Agencia Forestal de Japón, designó 50 centros oficiales para su práctica, una iniciativa que buscaba por un lado dar valor a la masa forestal que cubre el 70% de la superficie del país, y al mismo tiempo canalizar la demanda de contacto con la naturaleza que existía en una población cada vez más estresada y alejada de sus tradiciones sintoístas.

Entre estas tradiciones, se incluye la adoración de los kami, así que sea por estar en paz con estos espíritus de la naturaleza, o simplemente por que es bueno para la salud, cada año cerca de cinco millones de japoneses, afectados por el estrés, la hipertensión y la ansiedad, acuden a las sesiones de shinrin-yoku que organizan estos centros, guiados por terapeutas forestales.

mayor_actual_BaseTerapia_Kitago Mlyazaki_FotoInfomSesión de shinrin-yoku dirigida por un terapeuta forestal en la Base de Terapia Forestal de Kitago Mlyazaki (Foto:Sociedad Internacional de la Naturaleza y Medicina Forestal).

Los efectos de esta `terapia del bosque´ están siendo estudiados por el Gobierno japonés que ha invertido en estudios científicos más de tres millones de euros. El fisiólogo y antropólogo Yoshifumi Miyazaki, y los doctores Harumi Ikei y Chorong Song, del Centro para la Investigación, de la Salud y Ciencias del Campo de la Universidad de Chiba, publicaron en 2014 el estudio Forest Medicine Research in Japan, donde se resume la investigación que se ha llevado a cabo en esta área desde 1992.

Los investigadores hicieron un experimento de campo, en el que participaron 420 sujetos que habían visitado 35 bosques diferentes en todo Japón. Los resultados fueron concluyentes, tras dos horas de paseo por un bosque, la hormona del estrés (cortisol) había disminuido, mientras que se registraba un aumento en la concentración de linfocitos y proteínas anti cáncer; y la actividad cerebral se desplazaba a áreas del cerebro relacionadas con la emoción, el placer y la empatía.

 

“Nadie debería vivir a más de 4 km de un área forestal accesible, de no menos de 20 hectáreas”

 

Por su parte, la investigadora británica Liz O’Brien, jefa del proyecto de investigación Bosques, árboles y salud y bienestar humanos, del Forest Research exploró cómo los lugares y espacios naturales contribuyen y pueden mejorar la salud y el bienestar de las personas en Europa. En el marco de esas investigaciones en el año 2011 coordinó la publicación de Bosques, árboles y salud humana que reunía el trabajo realizado durante cuatro años por científicos de 25 países que trabajaban en los campos de silvicultura, salud, medio ambiente y ciencias sociales, y en el que afirmaban que la calidad de vida que se deriva de frecuentar el bosque se traduce en bienestar físico, psicológico y social. La visita al bosque es, además, gratuita, un factor destacable cuando se consideran las desigualdades de salud y la inclusión social; y añadían que nadie debería vivir a más de 4 km de un área forestal accesible, de no menos de 20 hectáreas.

 

Richard Louv, acuñó el término `Desorden por Déficit de Naturaleza´ para diagnosticar el trastorno provocado por la falta de contacto de los individuos y las comunidades con la naturaleza.

 

Algo en lo que coincide Richard Louv, este periodista estadounidense publicó en el año 2005 el libro El último niño en el bosque: salvando a nuestros hijos del Desorden por el Déficit de Naturaleza en el que acuñaba precisamente el término `Desorden por Déficit de Naturaleza´para diagnosticar este trastorno provocado por la falta de contacto de los individuos y las comunidades con la naturaleza. Según Louv, quien llegó a esta conclusión tras entrevistar durante 10 años a familias rurales y urbanas de EEUU, detectando un aumento de los problemas físicos y emocionales en aquellas que no tenían contacto con el medio natural. Y es que según los neurólogos la evolución humana se produjo en la naturaleza, donde se adaptaron nuestras funciones fisiológicas y psicológicas, y vivir de espaldas a esto, nos provoca estrés y ansiedad.

Una tendencia que parece imparable, según la División de Población de la ONU, para 2050 el 75% de los 9.000 millones de personas que vivirán en el mundo habitará en ciudades. No solo eso, sino que además según el profesor Qing Li, presidente de la Sociedad Japonesa de Medicina Forestal y vicepresidente de la Sociedad Internacional de la Naturaleza y Medicina Forestal (INFOM) “pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en interiores, los europeos pasan el 90% de su tiempo bajo techo, y los americanos un 93%, lo que supone que en una semana pasamos sólo medio día al aire libre”.

mayor_actual_Baseterapia_Iwate-Town_FotoInformPaseo por la Base de Terapia Forestal de Iwate-Town (Foto:Sociedad Internacional de la Naturaleza y Medicina Forestal).

La primera Base de Terapia Forestal en Japón, fue Akazawa, aunque fue en Iiyama, donde según cuenta Li en el libro El Poder del Bosque (Editorial: Roca), realizó el primer estudio sobre baños de bosque del mundo. Las Bases de Terapia Forestal son áreas de bosque donde los efectos de relajación se prueban desde el punto de vista de la Medicina del Bosque por profesionales. En cada una de estas bases, hay una serie de programas de Terapia Forestal disponibles para los usuarios con el objetivo de mejorar su salud y relajación, y donde los usuarios pueden disfrutar de diversos programas de mejora de la salud, además de caminar por el bosque.

Para obtener la calificación de Base de Terapia Forestal, que concede el INFOM, se evalúa tanto los entornos forestales desarrollados, donde los visitantes pueden obtener cómodamente la Terapia forestal como los "efectos fisiológicos" verificados.

Algunos de los aspectos que tienen en cuenta en Japón para certificar que un bosque es curativo son, la temperatura del aire, la humedad, la luminosidad, el calor radiante, la velocidad del viento, los sonidos que pueden escucharse como el de una cascada al caer, o el del viento entre los árboles; y los compuestos orgánicos que desprenden los arboles. Así como los efectos psicológicos que provoca una mayor o menor cantidad de luz, de temperatura o de ruido; la tonalidad del bosque; o su percepción como bonito o feo, bueno o malo, y relajante o estimulante.

mayor_actual_Mecklenburg-Vorpommern_FotoAsociacionspaImagen del primer bosque medicinal certificado en Europa en Mecklenburg-Vorpommern (Foto: Bäderverband Mecklenburg-Vorpommern).

En Europa cada vez son más los países que ven en los bosques una fuente de salud, situándose a la cabeza Alemania, que cuenta con el primer balneario y bosque medicinal certificado en Mecklenburg-Vorpommern, con el área forestal de Heringsdorf cerca del Mar Báltico, proyecto que además fue premiado en el concurso para la Década de la Diversidad Biológica de la ONU. Actualmente hay planificados otros ocho en Bad Doberan Graal-Müritz, Sassnitz, Baabe, Waren, Krakow am See, Plau am See y Klink, que se sumaran al de Heringsdorf en una iniciativa promovida por la Bäderverband Mecklenburg-Vorpommern (Asociación de spas y resorts de Mecklenburg-Vorpommern) en la que se promueve la salud, la conservación de los bosques, el turismo y la educación medioambiental.

A la alemana hay que sumar cada vez más iniciativas especialmente en los países Escandinavos y Austria, aunque también ha llegado a España de la mano de la Asociación Sèlvans, que en colaboración con el Patronato de Turismo Costa Brava Girona, ha presentado la primera red de Bosques Saludables e Itinerarios Terapéuticos de nuestro país.

Una red que a buen seguro seguirá creciendo, tanto por el creciente interés de los españoles por visitar entornos naturales, como por la superficie que ocupan los bosques en nuestro país (el 36,7% del territorio).