• Sábado, 22 de Septiembre de 2018

INTERNET ALIENTA EL MERCADO ILEGAL DE MEDICAMENTOS

El lucrativo (y peligroso) negocio de los medicamentos falsificados

La falsificación de medicamentos es hasta 25 veces más rentable que el tráfico de drogas, con penas menores pese al gran riesgo que supone para la salud. Viagra, testosterona, psicoestimulantes, son algunos de los más vendidos en todo el mundo, sobre todo a través de webs ilegales. En el 2016 se localizaron medicamentos ilegales en 124 de los 193 países reconocidos por la OMS.

Viagra, psicoestimulantes, potenciadores de masa muscular, suplementos vitamínicos, o testosterona para tratamientos de belleza, son los medicamentos `estrella´ de las falsificaciones. Un mercado que aumenta año a año en todo el mundo, sobre todo a través de la venta online, de tal forma que cualquier usuario puede acceder fácilmente a este mercado ilegal, sin necesidad de salir de casa, a pesar de los numerosos riesgos que supone para la salud.

Según la Organización Mundial de la Salud las ventas de medicamentos falsificados ascendieron en 2010 a 75.000 millones de dólares (68.248 millones de euros), un 90 por ciento más que en 2005.

Alertados por este incremento, en el año 2008 las autoridades sanitarias y de seguridad pusieron en marcha la Operación PANGEA, contra la publicidad, venta y distribución ilegal de medicamentos y dispositivos médicos, en la que han participado 123 países, y en la que se han aprendido más de 4,5 millones de unidades de medicamentos falsificados. Entre ellos, más de cuatro millones de pastillas empleadas como potenciadores de la masa muscular; 56.185 para la disfunción eréctil; 55.428 psicoestimulantes; 8.248 suplementos/complementos vitamínicos y 136.116 unidades de productos de uso veterinario.

Además se han identificado 88 direcciones de páginas webs y anuncios desde donde se promocionaban y vendían estos medicamentos, de las que 12 aparecían asociadas a dominios o servidores españoles; resultando 84 personas investigadas y detenidas.

Un delito que para la Guardia Civil, según señala Carlos del Moral, comandante del Grupo de Análisis Criminal de Drogas de este cuerpo, “es contra la salud pública igual que el tráfico de drogas, por lo que nos preocupan igual que, por ejemplo, el tráfico de cocaína. Incluso el público que puede verse afectado por este tipo de sustancias consideramos que puede ser mayor que el número de consumidores potenciales de cocaína a priori. Está desde luego en nuestra agenda diaria”.

Del Moral, así como el resto de autoridades creen que es necesario que los ciudadanos sean conscientes del peligro que corren al comprar un medicamento fuera de los canales oficiales, especialmente aquellos que requieren receta y control médico como los potenciadores sexuales (viagra) y los ansiolíticos.

En España solo hay un 1,2% de farmacias autorizadas para el negocio en Internet

En España solo hay un 1,2% de farmacias autorizadas para el negocio en Internet, y se limitan a vender productos que no necesitan receta ni control médico, como antigripales, o suplementos nutricionales.

Es a través de webs ilegales donde se pueden obtener estos medicamentos falsificados, ya que como señala Luis de Palacios, presidente de Federación Española de Farmaceúticos de España (FEFE) “en los canales oficiales las falsificaciones son casi cero, porque aquí hay un régimen de sanciones muy gravosas, cuando te abasteces mal o cuando un medicamento circula por la cadena de un lado a otro, sin las debidas garantías”.

Opinión que comparte Alfonso Domínguez-Gil, profesor del Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad de Salamanca, y autor del libro Medicamentos Falsificados: Todo lo que debemos saber, quien señala que si bien es cierto que “en España la falsificación de medicamentos es un problema mínimo por la dificultad de introducirse dentro de la cadena de distribución de medicamentos, no ocurre lo mismo en otros países donde la compra de medicamentos se realiza en condiciones bastante anárquicas. Aunque sí hay medicamentos falsificados en España, fundamentalmente hormonas esteroides, que se distribuyen sobre todo en centros de culturismo y gimnasios, y la toxina butulímica que se distribuyen en centros de estética, y luego hay bastantes medicamentos antipsicóticos, por ejemplo benzodiazepina, como el Valium entre grupos marginales, y potenciadores sexuales como la viagra”.

El Parlamento Europeo definió en el año 2011 que la falsificación de medicamentos podía afectar a tres aspectos: a la identidad, al origen y al historial del medicamento, incluida toda la documentación que lleva, por lo que el delito iría más allá que la falsificación del principio activo. Aparentemente lo mas llamativo es el envase que trata de imitar a un producto original, pero también se falsifican los excipientes, y otros componentes del medicamento.

Es un problema mundial, en el año 2013 se localizaron medicamentos falsificados en 124 países, de los 193 que tiene reconocidos la OMS

En el año 2012 en Europa se gastaron más de 10.000 millones de euros/año en medicamentos ilícitos, representando el 16% de todos los productos incautados en las fronteras europeas. Es un problema mundial, en el año 2013 se localizaron medicamentos falsificados en 124 países, de los 193 que tiene reconocidos la Organización Mundial de la Salud, prácticamente en todo el mundo, salvándose algunas regiones del sureste asiático y África.

Un negocio muy rentable y poco castigado pese al peligro que supone para la salud pública, según Domínguez-Gil, lo que está atrayendo al mercado de los medicamentos falsificados a los narcotraficantes y propiciando el nacimiento de nuevos delincuentes.

Según datos del Instituto Internacional de Investigación contra la Falsificación de Medicamentos (IRACM), por cada 1.000 dólares USD invertidos, se obtienen 20.000 USD en el tráfico de heroína; 43.000 por cigarrillos falsificados y 500.000 con la falsificación de productos farmacéuticos, lo que le hace de 10 a 25 veces más rentable que el tráfico de narcóticos.

El Instituto alerta también en un estudio sobre como la venta ilegal de medicamentos por Internet ha logrado “democratizar la delincuencia de tal forma que individuos a menudo aislados y oportunistas han encontrado una manera simple de ganar dinero con muy poco riesgo: importando medicamentos de India o China por correo y revendiéndolos en Internet a precios atractivos”.

Si en la India y China se encuentran los laboratorios donde se preparan los medicamentos falsificados, Europa según datos de la Europol es el centro de negocios donde se habrían instalado alrededor de  3.600 grupos delictivos: desde estructuras transnacionales de tamaño mediano (de 10 personas aproximadamente); redes del crimen organizado internacional; empresarios oportunistas; hasta criminales de `cuello blanco´.

La falsificación de productos farmacéuticos es de 10 a 25 veces más rentable que el tráfico de narcóticos

Incluyendo entre estos últimos a aquellos que se especializan en la distribución y promoción en Internet de medicamentos, utilizando técnicas agresivas de afiliación, especialmente durante crisis sanitarias para aumentar el tráfico de medicamentos. “Este tipo de ciberdelincuencia organizada a menudo deja la falsa impresión en el público, de que es un crimen menos peligroso y es aún más difícil de combatir debido a los cambios y la naturaleza infinita de Internet”, señala el IRACM.

El informe describe también las redes para el blanqueamiento de dinero procedente de este crimen organizado y su vinculación para la financiación de algunos grupos terroristas, el más conocido el caso del IRA, implicado en los años 90 en el contrabando de medicamentos veterinarios y hormonas del crecimiento; y más recientemente en el año 2006, de Hezbollah, a través de la venta ilegal de medicamentos para la disfunción eréctil.

Además de la rentabilidad, la levedad de las penas en relación a otros delitos de narcotráfico es otro de `los atractivos´ que encuentran estas redes para pasarse al crimen organizado.

La Comisión Europea acaba de hacer publico un informe presentado ante el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa sobre la trasposición de la Directiva 2011/62 / UE2 contra la falsificación de medicamentos, y su adaptación en los distintos Estados miembros y donde alerta sobre como los medicamentos falsificados pueden penetrar en la cadena de suministro legal, tal y como se descubrió en 2014 cuando viales falsificados para el tratamiento del cáncer con Herceptin (trastuzumab) apareció en múltiples mercados de la UE, llegando incluso a distribuirse en algunos hospitales.

En el estudio analiza no solo las recomendaciones de la Directiva para evitar situaciones como la del 2014, sino también hace una evaluación cualitativa de las sanciones actuales que hay en cada Estado miembro contra el mercado ilegal de medicamentos falsificados, sustancias activas y excipientes.

Las penas actuales contra la falsificación de medicamentos, sustancias activas y excipientes varían de un Estado a otro, pero en general son penas de prisión (hay siete países que no la contemplan), desde los seis meses a los 15 años; multas (sanciones penales o civiles) que van desde los 4.300 euros al millón de euros; y/o sanciones administrativas (por ejemplo, revocación de licencias o incautación/retirada de productos ilegales del mercado).

En España, en el año 2016 entro en vigor, la Convención Medicrime, iniciativa puesta en marcha por el Consejo de Europa que obliga a los Estados parte a criminalizar estos delitos desde la perspectiva de la protección del derecho a la salud y a la vida de los ciudadanos.

De momento la Convención está ratificada por medio centenar de países, quedando pendiente de hacerlo 19 países del Consejo, como Alemania, Francia, Italia, Rusia, Turquía, Portugal, Bélgica, Austria y Suiza, no habiéndolo firmado aún Reino Unido, Suecia, Polonia, Holanda, Irlanda, Grecia, Noruega, República Checa, Bulgaria y Estonia, entre otros.

Esta disparidad legal hace según Oscar Alarcón, Co-secretario del Comité Europeo del Departamento de Acción Contra el Crimen del Consejo de Europa “que se te metan dentro de tu país medicamentos falsificados quieras o no. Ya puedes tener una buena legislación en tu país para protegerte de estos delitos, que si el resto de países de tu entorno no están protegidos, no vas a evitar que entren”.

Para Alarcón además es vital la colaboración no sólo internacional para acabar con las falsificaciones sino también nacional “tenemos que estar todos a una, las autoridades judiciales, sanitarias, policiales y aduaneras. Este es un Convenio penal, y para nosotros la cuestión no es medir el éxito de las actuaciones por el numero de alijos que se realizan, sino que hay que dar un paso adelante y llevar a cabo las medidas jurídicas necesarias para cortar este problema. Lo que queremos es atajar el problema desde el punto de vista penal”.

Tomar medicamentos falsificados puede producir dos efectos: efecto placebo (ningún efecto) y efecto nocebo (perjudicial), ambos con graves consecuencias para la salud. La cuestión es que actualmente, si un traficante es detenido con un cargamento de medicamentos falsificados, habría que demostrar en los tribunales los efectos que estos podrían tener sobre la salud pública; frente al tráfico de drogas, tipificado ya como delito contra la salud pública, con las consecuencias, sobre todo penales, que esto supone.

A partir de febrero de 2019 los envases de los medicamentos tendrán cada uno su DNI a través de un código QR, y vendrán con un precinto de seguridad

Pese a todos los controles que hay, Alarcón apunta desde el Consejo de Europa que hay que seguir manteniéndose alerta ya que “las redes del crimen organizado que controlan el mercado negro de los medicamentos son capaces de introducir en la cadena legal productos falsificados”.

Para impedir que esto ocurra, la UE decidió intensificar los controles a través de la mencionada Directiva del 2011, de tal forma que a partir de febrero de 2019 los envases de los medicamentos tendrán cada uno su DNI a través de un código QR, y vendrán con un precinto de seguridad.

Este sistema de identificación única que funcionará en toda Europa, con la creación de una base de datos donde se registren los datos de cada envase que entre en el canal oficial, no solo minimizará el riesgo de falsificación de medicamentos, sino que también mejorará la farmacovigilancia si se registran acciones adversas y las dispensaciones en caso de alerta sanitaria.

La adaptación a este nuevo sistema, según datos de Farmaindustria, afecta a 15.000 de los aproximadamente 17.000 medicamentos comercializados en España, una adaptación que están realizando las compañías farmacéuticas, cifrado en unos 200 millones de euros en concepto de adaptación de las líneas de producción, a razón de 300.000 euros de coste por cada línea.

Pese a todas estas medidas legales y de control sanitario, el riesgo de contrabando de medicamentos y productos sanitarios sigue creciendo, sobre todo porque Internet lo pone fácil, por eso es importante conocer los riesgos que supone para la salud adquirir medicamentos fuera del canal oficial, y conocer también quién está detrás de este negocio ilegal.