• Jueves, 13 de Diciembre de 2018

SÍNTOMAS, TRATAMIENTOS Y CONSEJOS PARA MEJORAR

Todo lo que debes saber sobre la hernia de disco

La hernia de disco aparece de forma súbita y puede ser muy dolorosa e incluso discapacitante. Puede tratarse con fisioterapia o medicamentos para paliar el dolor, y si todo falla, hay que acudir a la cirugía.

La columna vertebral se compone de 26 huesos llamados vértebras. En medio de cada una de estas vértebras hay discos blandos. Estos discos actúan como cojines y mantienen los huesos de la columna vertebral en su lugar. También le permiten a la columna vertebral que pueda doblarse y estirarse. Estos discos pueden empezar a gastarse con el tiempo. A veces, incluso, se rompen. El centro del disco, que es de un material suave similar a la gelatina, sale del disco hacia afuera. Cuando esto sucede, se produce una hernia de disco. (La palabra “herniar” significa que genera una protusión o sobresale.) Esto también se denomina rotura de disco, disco deslizado, o disco protruído. Estos discos se convierten en un problema cuando el centro del disco empuja contra un nervio o contra la médula espinal. Esto provoca dolor que puede variar de leve a grave.

Las hernias de disco son más comunes en la columna lumbar, es decir, la parte inferior de la columna vertebral, entre la parte inferior de las costillas y las caderas. También puede ocurrir la zona cervical (cuello). No suele ocurrir en los discos de la parte superior-media de la espalda (zona torácica).

Los síntomas

Cuando parte de un disco presiona un nervio, puede causar dolor. A menudo el dolor se produce en un lado del cuerpo. la localización del dolor depende de dónde se encuentra el disco herniado. Una hernia de disco en la parte cervical de la columna vertebral puede causar dolor en el cuello y los brazos. Esto puede producir dolor al mover el cuello; dolor cerca del omóplato; dolor punzante en el brazo y los dedos; entumecimiento en el hombro, el codo, el antebrazo o los dedos. Una hernia de disco en la parte lumbar de la columna vertebral puede causar dolor en la espalda y las piernas. A menudo se conoce como ciático. Esto se debe a que el disco ejerce presión sobre el nervio ciático, el cual se extiende por la pierna. Los síntomas incluyen dolor en la pierna, la cadera o los glúteos; entumecimiento en estas áreas; dolor o entumecimiento en la parte posterior de la pantorrilla o la planta del pie; debilidad en una pierna.

La gravedad de los síntomas depende de la presión que el disco ejerza sobre el nervio. El dolor de una hernia de disco suele ser peor cuando se está activo, y mejora cuando se está en reposo. Toser, estornudar, sentarse, conducir, e inclinarse hacia delante puede empeorar el dolor. El dolor aumenta porque estos movimientos aumentan la presión sobre el nervio. Las personas que tienen discos herniados dolorosos a menudo tratan de cambiar de posición para reducir el dolor.

Las causas

A medida que crecemos, los discos de la columna vertebral se debilitan y se vuelven más planos (menos acolchonados). Si un disco se vuelve demasiado débil, la parte externa se puede rasgar. La parte interior del disco empuja a través del desgarro y presiona sobre los nervios que se encuentran a un lado del mismo. Existe mayor riesgo de contraer una hernia de disco si se es de mediana edad o mayor; al levantar objetos pesados; quienes tienen sobrepeso; quienes hacen acciones repetitivas que implican flexión o torsión; quienes se sientan en la misma posición durante mucho tiempo con regularidad; quienes llevan una vida inactiva; los fumadores.

¿Se puede prevenir?

No hay mucho que se pueda hacer para prevenir una hernia de disco. A menudo, es causada por el envejecimiento y el deterioro natural, pero siempre es conveniente mantener un estilo de vida saludable, mantener un peso adecuado; hacer ejercicio con regularidad; fortalecer la espalda y los músculos del abdomen con ejercicios indicados; evitar los movimientos repetitivos; si se está sentado todo el día, levántarse y caminar un rato cada hora; y practicar métodos de elevación segura y técnicas de flexión.

Tratamiento

Las hernias de disco tienen varias maneras de tratarse. Si los dolores son leves, el médico prescribe analgésicos tipo paracetamol o ibuprofeno. Si los dolores son más intensos puede recetar medicamentos más fuertes, e incluso opiáceos, hasta que remita el dolor, o hasta el momento de la operación si esta es imprescindible.

Ciertos ejercicios para fortalecer los músculos de la espalda y el estómago pueden ser útiles para un disco herniado. Esto aliviará la presión sobre el disco y hará que le duela menos. Es conveniente que los ejercicios sean controlados por un fisioterapéuta.

Si los medicamentos y la terapia física no ayudan, el médico puede sugerir inyecciones de esteroideos. Estas inyecciones se realizan directamente en la columna vertebral. Los esteroideos reducen la inflamación alrededor del disco y pueden disminuir el dolor. A veces, una inyección es suficiente. A menudo se administran en una serie de inyecciones durante un par de semanas. Estas inyecciones pueden aliviar durante semanas o incluso meses.

Si nada de esto funciona y persiste el dolor, hay que acudir a la cirugía, pero solo como última opción. Se trata de una operación delicada que conlleva una serie de riesgos sobre los que el paciente debe estar bien informado. En ocasiones, la hernia remite por si sola después de varios meses, y no es necesario operar.

En todo caso siga estos consejos que pueden ayudar a mejorar Intente mantener una posición erguida en todo momento, sentarse derecho y levantar peso con la espalda recta; doble las rodillas y las caderas al levantar algo, y mantenga la espalda recta; sostenga un objeto cerca de su cuerpo cuando lo transporte; si está de pie durante mucho tiempo, coloque un pie en un taburete pequeño o en una caja durante unos minutos; si permanece sentado durante mucho tiempo, ponga los pies en un taburete pequeño para que sus rodillas estén más altas que las caderas; no use zapatos de tacón alto; y procure no dormir sobre su estómago.

Razones para la alarma

Debe ir al médico con urgencia si tiene problemas para ir al baño; si tiene pérdida de la función intestinal o de la vejiga; si siente pérdida de sensibilidad en los pies o las piernas; si experimenta una pérdida de peso; si siente un dolor intenso por la noche; o si tiene más dolor o entumecimiento de lo normal en la columna.