• Lunes, 10 de Diciembre de 2018

2018 AÑO EUROPEO DEL PATRIMONIO CULTURAL

San Baudelio, historia de un expolio

El Parlamento y el Consejo de Europa declararon 2018 como el Año Europeo del Patrimonio Cultural, con el objetivo de sensibilizar acerca de su historia y valores. Un patrimonio que en ocasiones vemos peligrar, por el abandono y el saqueo. Hoy os proponemos un viaje a la historia de un expolio, el que sufrió la ermita Soriana de San Baudelio, y pese al cual sigue siendo una de las mas bellas muestras de ese espíritu de convivencia entre culturas y pueblos, que precisamente quiere incentivar este Año Europeo.

La reproducción de las pinturas, permite ver como sería San Baudelio antes de su expolio.
La reproducción de las pinturas, permite ver como sería San Baudelio antes de su expolio.

El 26 de julio de 1926, Zacarías García vigilante de la ermita de San Baudelio (Casillas de Berlanga, Soria), envió un telegrama a Blas Taracena, entonces director del Museo Numantino de Soria y secretario de la Comisión Provincial de Monumentos, en el que le comunicaba en un escueto mensaje: “Sustracción total pinturas. García”. El expolio de las pinturas de esta ermita mozárabe se había consumado.

Todo comenzó cuatro años antes, cuando Leone Leví un anticuario de origen judío establecido en Barcelona, se interesó por las pinturas e inició en 1922 las gestiones para su compra, por encargo del coleccionista Gabriel Dereppe, quien trabajaba a su vez para el anticuario internacional J.Demotte, que vendería algunos de los frescos a los museos norteamericanos.

mayor_actual_sanbaudelio_pinturapantocratorImagen de una de las pinturas que se conservan en la ermita. (Foto: B.E.).

65.000 pesetas fue lo que pagó Leví a los vecinos de Casillas de Berlanga, propietarios de la ermita por las pinturas murales. Las autoridades civiles y eclesiásticas junto a los intelectuales del momento, detuvieron el proceso y pusieron el caso en manos de la justicia. El pleito finalizó tras una sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo (en 1925) en la que se consideraba lícita la compraventa.

Según parece, los 23 lienzos arrancados de San Baudelio viajaron primero a Londres y después embarcaron en dirección a Estados Unidos. El Museo de Boston adquirió en 1927 dos lienzos: La Santa Cena-El Friso de meandros y Las Tres Marías ante el Sepulcro. El resto de la colección Dereppe pasó a ser propiedad de H.G.C. Clowes y M. Martindale, quienes años más tarde, donarían estas pinturas a varios museos norteamericanos.

mayor_actual_sanbaudelio_caceríaAl fondo, lo que queda del lienzo de La Cacería. (Foto: B.E.).

En 1957 el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York prestó al Mueso del Prado, en calidad de depósito indefinido, seis lienzos: El oso, El guerrero, Motivos decorativos, El elefante, La caza del ciervo, y La cacería de las liebres, como intercambio del ábside románico de la iglesia de San Martín de Fuentidueña (Segovia).

El resto de lienzos permanece en The Metropolitan Museum of Art -The Cloisters- de Nueva York (3), y posiblemente en el Cincinnati Art Museum (6), y en el Indianapolis Museum of Art (2).

En 1952 la Fundación Lázaro Galdiano compró San Baudelio a los doce vecinos propietarios legales de la ermita, cediéndola dos años más tarde al Ministerio de Educación.

Sin duda, Leví tuvo buen olfato e hizo un gran negocio, porque San Baudelio esconde, aún hoy entre sus paredes un gran tesoro.

La ermita de estilo mozárabe fue construida probablemente en el siglo XI, durante la repoblación de las Extremaduras castellanas, nombre que se daba a las tierras reconquistadas a los moros por los reyes cristianos, tal y como recuerda el escudo de la provincia: Soria, pura cabeza de Extremadura.

Escondida, en un recóndito monte de la frontera cristiano-musulmana, en lo que hoy es un páramo, encontrarían refugio, primero un grupo de eremitas que crearon allí junto a una cueva y una fuente, un cenobio en honor a San Baudelio (s.VI o VII). En ese mismo lugar, se levantaría la ermita cuyo interior es un reflejo de la lucha que se mantenía fuera: ahora mora, ahora cristiana. El exterior es muy rústico, formado por dos bloques rectangulares, el menor en la parte oriental es el ábside y el mayor en la parte occidental es la nave, de muros gruesos de aproximadamente 1 metro de ancho, llama la atención su puerta de acceso de doble herradura.

mayor_actual_sanbaudelio exterior tumbasExterior de la ermita, en primer termino algunas tumbas. (Foto: B.E.).

En el interior, uno abandona la sobriedad castellana, para dejarse arrastrar por el colorido de sus paredes, que aún persiste pese al expolio.

Pero, lo primero que llama la atención antes de fijar la mirada en las pinturas es la gran columna del centro de casi 1 metro de diámetro de la que se desprenden 8 nervios, asemejándose a una palmera. La columna divide la nave en dos mitades: la cristiana totalmente diáfana, y la mora donde hay una pequeña mezquita de menos de 2 metros de altura, al fondo de ésta se accede a la cueva primigenia. Sobre la mezquita se asienta una segunda planta (no accesible al público), a modo de tribuna, un coro rematado en el centro por una pequeña capilla a la que se accedía bien desde el interior por unas escaleras adosadas al costado sur de la pared, bien desde el exterior por una puerta occidental.

mayor_actual_sanbaudelio_palmeraUna gran columna que simula una palmera divide el espacio interior: por un lado la ermita cristiana, y por otro la mozárabe. (Foto: B.E.).

En su origen, se pueden ver reconstrucciones pictográficas, la ermita estuvo pintada con frescos en su totalidad. Los pigmentos utilizados para su realización, fueron extraídos según los expertos, de los minerales disponibles en la zona: óxido III de hierro, litargirio, hematita, minio, probablemente de alguna sal como malaquita o cardenillo, y, de origen vegetal, el carbón vegetal; de los que se obtenían colores como el ocre rojo, el amarillo, el rojo, el verde y el negro, componentes básicos de su paleta, entre otros.

El interior de San Baudelio permitió a aquellos repobladores de las tierras reconquistadas, leer lienzo a lienzo el Nuevo Testamento: la Anunciación, la Visitación, la Natividad, el Anuncio a los pastores, la llegada de los Magos y su viaje hasta Belén, la Matanza de los inocentes, la Presentación, la Huida a Egipto; y en la parte alta, las Tentaciones, las Bodas de Caná, la Resurrección de Lázaro, la Curación de un ciego, la Entrada en Jerusalén, la Última Cena, el Prendimiento, el Camino del Calvario, la Oración del Huerto, la Crucifixión, y las tres Marías ante el Sepulcro.

mayor_actual_sanbaudelio_arcosArcos mozárabes, al fondo el eremitorio donde vivió San Baudelio, y sobre el que se levantó la ermita. (Foto: B.E.).

Pero, además la ermita recoge escenas de caza, cetrería o de lucha, animales como un dromedario, un elefante, toros, osos y leones pasantes.

El ábside, el espacio más sagrado de la ermita, está dedicado a la exaltación del Cordero Místico, aparece la paloma del Espíritu Santo invertida y a ambos lados de la ventana central, San Nicolás y San Baudelio, santo titular de la ermita, con cetro y una flor de lis, sustituyendo sus atributos habituales el laurel y el hacha.

El expolio de las pinturas de San Baudelio, puso de manifiesto que la Ley de Monumentos de 1915 que regía entonces no era suficiente ni para proteger siquiera un Monumento Nacional, titulo que ostenta la ermita desde 1917. Y 20 días después de la salida de sus frescos, el 15 de agosto de 1926, se publicaba el Real Decreto-Ley del Tesoro Artístico Arqueológico Nacional, en el que se fijaban los preceptos para hacer efectiva la conservación de nuestra riqueza patrimonial, al margen de quien fuera su propietario, materia y forma…, y que marcó un punto y aparte en la protección de nuestro Patrimonio Artístico.

Más información:

Cómo llegar:

Bien sea desde Burgo de Osma o desde Almazán (Soria) tomar la CL-116 hasta Hortezuela. Allí seguir por la SO-152 dirección Berlanga de Duero y continuar hasta Casillas de Duero, pasado este último hay un desvío a la derecha que conduce hasta la ermita. En total unos 33 km desde el Burgo de Osma y 40,5 desde Almazán.

Oficina de Turismo Regional de Soria

C/ Medinaceli, 2. Soria.

Teléfono: 975 212 052.

Horario

Del 1 Octubre al 31 Marzo: abierta de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00 horas.

Del 1 Abril al 30 Septiembre: abierta de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas.

Domingos y festivos: abierta de 10:00 a 14:00 horas.

Lunes y martes: Cerrado.