• Lunes, 22 de Octubre de 2018

A DIFERENCIA DE OTRAS PLATAFORMAS BUSCA PALIAR LA SOLEDAD Y SER UN RECURSO ECONÓMICO

Freebird Club: la nueva comunidad de viajes exclusiva para mayores de 50

Freebird Club, es la nueva comunidad viajera para mayores de 50 años, que cuenta ya con más de 3.000 socios de 68 países de todo el mundo. Además de alquileres asequibles, la red se presenta como una nueva forma de ampliar las relaciones sociales y una fuente potencial de obtener otros recursos económicos.

Freebird Club conecta ya a más de 3.000 socios mayores de 50 de 68 países, que o bien quieren viajar o alquilan su vivienda.
Freebird Club conecta ya a más de 3.000 socios mayores de 50 de 68 países, que o bien quieren viajar o alquilan su vivienda.

Freebird Club empezó a forjarse en el condado irlandés de Kerry, donde Peter Mangan (49 años) alquilaba  su casa a viajeros de todo el mundo a través de Airbnb y Homeaway. Mientras Peter trabajaba, su padre Owen (77 años) y veterinario jubilado ejercía de anfitrión, compartiendo tiempo y aficiones, y llegando a forjar amistad con algunos de ellos.

Ver los enriquecedores beneficios sociales que esto le reportaba a su padre, llevó a Peter a pensar cómo podría encapsular y replicar esta experiencia de mejora de la vida en beneficio de los adultos mayores de todo el mundo. Y así es como puso en marcha este club social y de viajes para mayores de 50 años.

mayor_actual_losMangan_FreebirdPeter Mangan creador de Freebird Club, con su padre Owen (Foto: Freebird Club).

“Para los adultos mayores que experimentan el aislamiento social, lo más valioso que podrían compartir es la compañía de los demás. Freebird siempre implica estar con un compañero que está in situ, y el énfasis está siempre en compartir y disfrutar la compañía del otro”, ha señalado Mangan en una entrevista publicada en el www.siliconrepublic.com.

Más que una red de alquiler

El aspecto social es lo que marca la diferencia de esta nueva plataforma, ya que en Internet hay otros sitios web de alojamiento en línea, pero los miembros de Freebird Club deben estar presentes para hospedar a sus invitados, y la interacción social es una parte importante del trato.

La red permite revisar los perfiles personales de los anfitriones, de tal forma que los viajeros pueden elegir entre aquellos que tengan intereses más cercanos a los suyos. “Hemos creado una plataforma web personalizada a medida para que esto sea posible. Al combinar aspectos de un sitio de viajes como Airbnb y un sitio de compañía en línea como Match.com o Stitch.net, donde las personas incluyen perfiles personales detallados con un diseño accesible para personas de la tercera edad, facilitamos el emparejamiento de personas con personas, no solo lugares para permanecer”.

A través de la plataforma, los miembros pueden conectarse, conversar, reservar y pagar estancias entre ellos en un entorno seguro.

Los miembros del Club Freebird, pueden ser anfitriones, invitados o ambos, actualmente cuenta con cerca de 3.000; en 62 países de todo el mundo. El Club ofrece una gran variedad de alojamientos, pudiendo elegir entre una habitación de 9€ por noche con baño compartido en un apartamento de Bangkok; una noche en una casa en la Toscana por 69€ o derrochar 193€ una noche para quedarse en una lujosa casa en la Ciudad de México. En la mayoría de los casos, el costo de la habitación, incluido el desayuno, es el mismo para uno o dos huéspedes.

Una forma de ganar dinero 

Además de ofrecer una forma completamente distinta de viajar a los adultos mayores, es una nueva fuente potencial de ingresos sostenibles, y una forma divertida y accesible de conocer gente nueva. De forma que Freebird Club consigue abordar tres problemas sociales importantes a los que se enfrenta nuestra sociedad envejecida: la soledad y el aislamiento, la inseguridad financiera tras la jubilación y la falta de opciones de viaje para las personas mayores.

"La idea detrás del Freebird Club es permitir un envejecimiento positivo, saludable y vibrante. No tiene sentido que tantos de nuestros mayores estén lidiando con la soledad”, añadió Mangan en la entrevista.

“Además, muchos están viviendo con pensiones inadecuadas, a pesar de tener hogares libres de hipotecas. Queremos hacer algo al respecto. Queremos capacitar a los adultos mayores para conectarse, viajar, ganar dinero, divertirse y hacerlo independientemente de su edad”.

mayor_actual_casaenalquilerenBorgoña_Club_FreebirdEl alquiler de la vivienda, como esta en la Borgoña francesa, es una nueva fuente de recursos económicos para las personas mayores (Foto: Freebird Club).

Uno de los aspectos que más preocupaban a Mangan a la hora de poner en marcha esta nueva red social, era la seguridad, de los que viajan y de los que hospedan. Para garantizarla, tanto unos como otros, deben hacerse socios del Club para lo cual deben pagar una tarifa única de 25€ con tarjeta de crédito o débito, presentar un perfil personal y proporcionar los datos de contacto, que se verifican.

Los miembros pueden optar también por un sistema de "amigos" mediante el cual pueden designar a un familiar o amigo para que tenga acceso a los detalles de su reserva.

Los posibles anfitriones se someten a una "entrevista de inducción" por Skype, proporcionan un comprobante de domicilio y cargan su pasaporte o permiso de conducir. Además de los datos bancarios, necesarios para que el club procese los pagos: cobra una comisión del 12% a los huéspedes y un 3% a los anfitriones, más el IVA.

Freebird ha ganado una serie de premios internacionales importantes, como el Torneo de Innovación Social 2017 del Banco Europeo de Inversiones, el premio PYME 2020 2020 de la UE, el evento Global Startup Search 2016 de Aging 2.0 en Londres y el Concurso Europeo de Innovación Social 2015.