• Viernes, 16 de Noviembre de 2018

Victoria Portas, portavoz de la Coordinadora Estatal para la Defensa del Sistema de Pensiones, reflexiona sobre las desigualdades que provoca nuestro sistema.

Desde que la lucha obrera ha conseguido un gran hito en la protección social de trabajadores y trabajadoras, observamos que según el Gobierno de turno dicha protección se ve cada día más frágil. Teníamos una cobertura, por ejemplo en el caso de las jubilaciones, donde el  cálculo de dicha pensión llegaba con 2 años cotizados. Ese requisito ha sido endurecido año tras año casi sin darnos cuenta: en 1985 se pasó de 2 a 8 años, luego en 1997 se vuelve a ampliar de 8 a 15 años y luego en el 2011 un incremento paulatino hasta el año 2022, en el cual serán computadas las pensiones por los últimos 25 años.

Hoy, tras años de recortes silenciosos, los últimos cambios producen frustración e indignación en la ciudadanía y con ello cambios de Gobierno, el último, el Gobierno del Partido Popular, donde su afán de vendernos pensiones privadas a costa de recortar las pensiones públicas, ampliar la edad de jubilación y el cómputo de toda la vida laboral para su cálculo, los ha sacado del Gobierno dando lugar a un nuevo gobierno socialista.

Pero hace unas semanas, en la comparecencia del secretario de Estado para la Seguridad Social el Sr. Octavio  Granado en el Pacto de Toledo, nos sorprende con exactamente la misma propuesta que había puesto el Partido Popular con la Ministra Fátima Báñez, defendiendo el cálculo de la pensión por la totalidad de la vida laboral y lo justifica con que "en toda Europa el período de computo es prácticamente toda la vida laboral"  e incluso afirma que mejoraría a los trabajadores que en los últimos años hayan perdido su trabajo.

Que en toda Europa el cálculo se realiza con la totalidad de la vida laboral lo dejaremos para otro momento, pues lo importante aquí es si se computase toda la vida laboral, resolvería la discriminación existente en nuestro sistema? La cuestión es que siempre que, a mayor número de años a tener en cuenta, las cuantías de las pensiones medias descienden drásticamente y ésta “idea” no sería una excepción.

Deseo contaros la historia de dos hermanos gemelos, Pepe y Pedro, que han nacido en el año 1953 y que éste año, 2018, cumplen los 65 años y desean jubilarse. Ambos hermanos han tenido una vida laboral larga con 36 años y medio de cotización, pero Pepe lo ha hecho en los primeros inicios de su vida activa a partir de los 18 y tras 36.6 años cotizados, su empresa lo despide y no vuelve a conseguir trabajo. Mientras, Pedro no trabaja hasta los 28 años, pero ambos aportan exactamente lo mismo (Base Cotización de 1000 €/mes) y durante el mismo tiempo 36.6 años.

Éste año ambos solicitan la prestación de Jubilación y se encuentran con una sorpresa, a Pepe le conceden una pensión de 780.14€/mes mientras que Pedro tiene derecho a una pensión de  1018.36€/mes. 

¿Es justo? ¿Es proporcional a lo que han trabajado si ambos cotizaron lo mismo, el mismo tiempo? Constatamos que a igual esfuerzo, que a igual aportación la “desigualdad” que produce el sistema tal y como desean plantearlo supone una pérdida de poder adquisitivo a Pepe respeto de su hermano de  238.22 €/mes, anualmente 3.335,08 €.

No. No, señor secretario de Estado para la Seguridad Social, ampliar los años a tener en cuenta para la jubilación no garantiza la mejora de las prestaciones, ni es más justa con los que más trabajaron,  sino que aumenta las desigualdades.

Vivimos en el tercer país con mayor desigualdad, tras países como Rumanía y Bulgaria e igualados a Lituania. Estas desigualdades, lejos de ser recortadas, cada día se aumentan de forma drástica. Nuestro sistema no debe provocar desigualdades entre individuos que han cumplido de igual forma con su obligación de cotizar.

Se acusa a colectivos de personas pensionadas o jubiladas de querer cobrar más de lo que han aportado o querer cobrar sin haber aportado, y eso no es cierto, simplemente piden que se blinde un derecho fundamental de forma igualitaria entre toda la sociedad y con un acuerdo justo de reparto de la riqueza, proporcional al coste de la vida y que haga desaparecer las desigualdades.

Por ello lucharán, lucharemos, por un sistema justo, solidario y de reparto.